Intervención de Carla Humphrey, en la presentación del libro Diálogos interculturales para la Participación política de las mujeres y homenaje a Dalia Barrera Bassols

Escrito por: INE
Tema: Discursos

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA INTERVENCIÓN DE LA CONSEJERA DEL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL (INE), CARLA ASTRID HUMPHREY JORDAN, EN LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO DIÁLOGOS INTERCULTURALES PARA LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES Y  HOMENAJE A DALIA BARRERA BASSOLS, REALIZADA EN LAS INSTALACIONES DE LA ESCUELA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA (ENAH)

Gracias, Julieta.

Buenas tardes a todas, a todos y a todes a quienes nos acompañan aquí presencialmente y, por supuesto, a quienes nos siguen también por redes. 

Agradezco a esta institución, a la Escuela Nacional de Antropología e Historia por recibirnos, por supuesto, también al INE y al Tribunal, que han hecho también este esfuerzo por compilar esta obra.

Y me parece que escucharlas de viva voz nos deja tantas lecturas, tantas experiencias, tanta riqueza.

Aquí veo a mis compañeras y a mí apuntando, anotando, de verdad es enriquecedor todo este diálogo. 

Por supuesto, saludo a mis compañeras de mesa, a Maricela, a Flor, a Carolina, a mis colegas, Claudia, Rita Bell, al doctor que, pues nos acompaña aquí muy amablemente, pero pues gracias de verdad, por recibirnos.

Por supuesto, a Flor Dessiré, que es nuestra encargada la Titular de la Unidad de Género y No Discrimina. 

Y, pues a Margarita Dalton, a quien me hubiera gustado ver, a quien quiero mucho, a quien respeto mucho, a quien le tengo un cariño muy especial porque es la primera promotora, de verdad, de temas de mujeres, sí de mujeres indígenas, pero sí de dar la batalla en todos los frentes, cada día, en aportar, en estar ahí, en escribir, en solucionar y, pues espero que muy pronto esté muy bien de salud, porque la necesitamos en esta gran lucha que estamos ahora iniciando en este proceso electoral tan grande, en donde pues habrá más de 20 mil cargos elección popular y, por paridad, pues tendrán que, la mitad estar ocupados al menos por mujeres y donde desafortunadamente, pues tenemos, no datos tan, pues que nos hablan tan bien de lo que puede pasar en este proceso electoral.

Tenemos un Registro Nacional de Personas Sancionadas, que tenemos 350 personas y tenemos 109 casos en Oaxaca y, de estos casos, 58 son mujeres y 24 son de Oaxaca, lo cual tampoco nos trae buenas noticias, quiere decir que también las mujeres violentamos mujeres y creo que el primer tema, cómo dejamos que, entre las mujeres abrirnos espacios en lugar de estar violentando y bloqueando estos espacios.

Y también otro tema relevante que hace falta en esta, en este diálogo y en escucharnos, porque según este registro que implementamos por una sentencia del Tribunal, más del 70 por ciento de los casos de violencia política en razón de género justamente es a nivel de pueblos y comunidades indígenas a nivel municipal, que yo creo que habla bien de que las mujeres tengan estas rutas para denunciar, pero también habla de que tenemos que tener un trabajo institucional, desde las autoridades electorales y desde las autoridades también locales para dar esta protección adecuada, no sólo de las denuncias, sino también, a que las mujeres puedan ejercer sus derechos libres de violencia. 

Me parece que el entorno social es un factor que influye en la forma de aproximarse a la vida y, por supuesto, en las sociedades contemporáneas el patriarcado nos han marcado a todas las mujeres en este país y en el mundo, la lucha constante por abrir espacios, por ganar espacios en cualquier ámbito, no solamente en el de la participación política ha sido importante, el patriarcado persiste ha impactado negativamente en oportunidades para las mujeres, no solamente políticas en educación, laboral y, como decía Marisela, en que cada mujer pueda elegir las batallas que quiere dar y la saga con gusto que sea una batalla gozosa en función de los intereses que tiene cada persona. 

Es cierto, no todas las personas somos iguales, no todas las mujeres somos iguales, no todos los hombres son iguales, ni queremos lo mismo, ni queremos las mismas trayectorias, ni tenemos los mismos intereses.

Y creo que esto es una manera, estos diálogos de reivindicar algo muy importante, el valor que tenemos como mujer y las aportaciones que hacemos en cualquier ámbito de la vida en que nos desarrollemos.

Aquí. ¿Valdría la pena destacar una frase de Elena Garro, una de las principales exponentes del realismo mágico de nuestro país, que refirió de su obra, “que siempre había hecho puras tarugadas”? ¿Por qué? Porque precisamente era esa forma en que no se reivindicaba, ni se reconocía el trabajo y la riqueza de lo que aportan las mujeres en los distintos ámbitos en los que se desempeñan. 

Por eso creo que este libro nos da esta posibilidad, de primera mano poder reivindicar la riqueza, porque justamente mujeres, mujeres indígenas pueden expresar su visión sobre la forma en la que viven en su comunidad, sobre la forma en la que se desarrollan en sus propias sociedades y nos permite cómo, pues mujeres, pero como autoridades electorales, también diseñar un feminismo que atienda a su propia cosmovisión y a las especificidades culturales. 

Estamos hablando concretamente de Oaxaca, pero ahorita que hablaba Carolina, pues pensaba también en Puebla, en Yucatán, en Michoacán, en Chiapas, en estas también distintas formas en las que se vive en estas comunidades y que no necesariamente, o más bien, no es exactamente la misma y que tenemos que, entonces recurrir a escuchar a mujeres de estas comunidades, como decía Carolina, “pues hay que tener la narrativa de mujeres” ¿no?.

Hay muchas mujeres que quieren aportar, que quieren participar, que quieren estar ahí y justamente darles voz me parece de lo más importante que hay, siempre respetando, por supuesto, los sistemas normativos, su autonomía y la libre determinación, que no sólo tienen garantizada constitucionalmente, sino que este Instituto cumple, que me parece a rajatabla, somos absolutamente escrupulosos en el, no sólo cumplir cabalmente la Constitución, sino generar estos espacios en los que nosotros podamos aprender cosas que nos interesa aprender, saber, ver cómo aportamos, ver cómo colaboramos. 

Yo estaba en Oaxaca, justamente, Maricela, cuando me dice la Presidenta de la Mesa Directiva que iban a aprobar esta reforma para echar para atrás en que en 2023 ya todos los sistemas normativos tuvieron que ser paritarios y, fue un tema muy debatido, ¿no?, porque incluso algunas consejeras estaban a favor de esto. Y al final de cuentas, bueno, constitucionalmente se echó para atrás, se declaró inválida esta reforma y escuchándote, pues también es necesario conocer también las razones de por qué pudo darse esta reforma, pudo aprobarse.

En particular, creo que habría que recuperar más, un poco tres temas ¿no?, que, si bien no todas las mujeres quieren participar políticamente, sí tienen el derecho y eso debe reconocerse en todos los sistemas normativos, que hay que preparar esto que señalabas, ¿no?, ¿Con qué herramientas, con qué talleres, con qué capacitación entramos a cargos? 

Y, quizá también, obviamente, el interés que pueda tener cada quien, dependiendo de dónde esté desarrollándose en ese momento. 

Tú no señalabas Maricela, yo tuve que dejar un trabajo en el que claramente me iba a mí mucho mejor, que llego a otra remuneración menor y, en el que las cosas que puede hacer era por el compromiso de mi pueblo, por el tequio, porque estaban dispuestos a cumplir con las cosas que nosotros estábamos proponiendo.

Y me parece que son muy rescatables para nosotros, acabamos de aprobar justamente por mayoría de votos este acuerdo para acciones afirmativas para pueblos y comunidades indígenas, para personas afromexicanas, para personas con discapacidad, para personas migrantes residentes en el extranjero, y se aprobó una acción afirmativa para pobreza. 

Veremos cómo funcionan estos bloques, yo particularmente no apoye esa propuesta, somos 11 personas, yo no la apoyé. Supongo que el Tribunal tendrá la última palabra respecto de, si es regresiva la propuesta, o sin efecto, beneficia a estos grupos en situación de vulnerabilidad.

Porque hay algo que es muy importante, es que después de estas primeras acciones, bueno, segundas acciones afirmativas para pueblos y comunidades indígenas, pero primeras para otros grupos vulnerables, pedimos o solicitamos un estudio a El Colegio de México y se señala claramente que no, las personas que entran por esta vía de acción afirmativa, por ejemplo, los congresos locales o al Congreso de la Unión, no necesariamente impulsan acciones que beneficien a sus pueblos y comunidades, y quizá también esto nos abre la puerta a replantear que podemos hacer para que justamente pues estas personas puedan mover estas agendas en favor de pueblos y comunidades indígenas, por ejemplo, o de personas con discapacidad, o afromexicanas.

Y es un tema relevante, porque yo creo que pasa un poco como con paridad, que mientras no se toque, no se tenga el peso suficiente de representación, no hay el poder de injerencia, no hay el poder de agenda, no hay el poder de presentar iniciativas y puede ser eso lo que esté pasando, pero falta tener un análisis, me parece mucho más claro. 

Me gustaría rescatar, pues algunos testimonios y algunas citas de este libro, por ejemplo, Marcela Merino de San Juan Cacahuatepec, una comunidad que pertenece a la Sierra Sur de Oaxaca, una de las más violentas también de ese Estado, nos hace referencia a la forma en que poco a poco las mujeres fueron ganando espacio en estas comunidades, y señala que, en cada uno de los espacios que han ganado las mujeres ha habido una lucha muy fuerte, donde se requiere valor y conexión entre las mujeres, porque las injusticias duelen y, cuando se hacen propias se abrazan y se lucha con pasión y con amor a la causa. 

Sabemos que la lucha por espacios para las mujeres en todos los ámbitos, pues no ha sido fácil, es una lucha comprometida, sorora y que tenemos que seguir dando en todos los frentes, porque nada más nos descuidamos un poquito y ya estamos viendo cualquier espacio para una posible regresión y aquí es donde tenemos que mantener el pie firme, estar unidas y generar estos espacios, sí, dentro de la vida pública, pero también, dentro de la vida comunitaria privada, incluso familiar para ir ganando estos espacios.

Veo por aquí a una colaboradora del INE que justamente con su pareja lucharon por la ampliación del derecho a la paternidad para tener estos, también espacios y días en los que se reconociera también el compromiso de los hombres con la paternidad, y me parece que tenemos que ir avanzando en el reconocimiento de derecho para todas las personas. 

Otro testimonio que me llamó la atención es el de Carolina Vázquez, quien pertenece al Pueblo Ayuuk y que nos habla de una identidad colectiva de su comunidad, así como las formas de participación comunal a nivel familiar, el rol que juegan las fiestas familiares y comunales, y los cargos que derivan de ellas para una mejor comprensión de la forma en la que se participa en política. 

Y me parece que es relevante, porque también nos acerca otra forma en la que se participa, particularmente en esta comunidad de Tlahuitoltepec es famosa por sus bandas de música.

Rosa María Castro, también afromexicana de San Pedro Tututepec, nos retrata también que hay muchas formas de hacer política, como pertenecer a comités de padres de familia o de la iglesia, que no se cuenta como tal con una remuneración adecuada para las mujeres y, obviamente, de una falta de reconocimiento para las labores que las mujeres ejercen en su comunidad, porque se ven como poco valiosas para la propia comunidad. 

Ya hablaba Carolina aquí de Leticia Baloes de San Mateo del Mar, que nos trae un elemento justamente muy interesante que también quería rescatar de la cosmovisión indígena del buen vivir, que en su lengua es conocido como (inaudible) y, que, en palabras de una partera tradicional, se entiende como “el bienestar en todos los sentidos”, es estar bien con el cuerpo, espiritualmente, con la comunidad, con la naturaleza, con todo, y es un todo que no está fraccionada. 

Esta me parece que es una visión muy importante porque irradia a todos los aspectos de la vida comunal y se describe con mucha claridad con este concepto, resulta muy útil para entender desde afuera la forma en la que funcionan las relaciones sociales y políticas al interior de la comunidad, pues en muchas de ellas ocupar un cargo no es visto como ejercicio del poder, sino como un servicio para la comunidad. 

Esta obra me parece que tiene una riqueza de testimonios, de citas, pues en estos diálogos que se recuperaron muy interesantes y me gustaría hacer referencia a varios más, pero me parece que hay que leerla, hay que tenerla como en el buró.

Y, en este diseño de acciones afirmativas, creo que la presentación de este libro, Claudia, hubiera sido muy relevante hace unos meses, justamente para guiarnos un poco más en cómo, dos meses estuvimos debatiendo en cómo diseñar estas acciones afirmativas y bueno, algunas, yo no quedé contenta, pero sí tenemos que trasladar y ocuparnos de trasladar esta cosmovisión indígena al diseño de acciones afirmativas, que justamente haga que, como dice Maricela, pues que no se violente las mujeres con las acciones afirmativas, que puedan escoger si quieren o no estar en esos espacios, cómo ocuparlos, cómo ejercerlos, que no sea una carga de trabajo adicional a las que ya tienen y que, claramente se les den herramientas, recursos, para poder incidir.

Creo que eso es el fondo de todo el asunto, que si las mujeres se integran y participan tengan los elementos para hacerlo, para poder generar los cambios de fondo que se requieren. 

Y es aquí donde, pues sin duda tenemos que seguirles escuchando, seguir plasmando y repensando cómo poder acercar más espacios, pero justamente dotados de mayor valor, para que puedan participar adecuadamente en cada una de las comunidad. 

Yo creo que tenemos que pensar en formas mucho más valiosas de postulación de personas en grupos en situación de vulnerabilidad, también, por supuesto, de personas pertenecientes a pueblos y comunidades indígenas, pero creo que creo que tenemos un gran pendiente en el país, porque todas y todos y todes estemos representados adecuadamente en todas nuestras instituciones y podamos aportar desde la trinchera en la que queremos estar. 

Aquí me gustaría, tomé varias notas y muy importante, me parece reflexionar desde dentro, desde las propias comunidades, escuchar a mujeres, qué necesitan, qué hace falta, cómo quieren participar, dónde sí, dónde no quieren participar, generar el cambio de perspectivas me parece muy importante.

Señalaba Carolina cómo comenzaban a hablar hace unos años de participación política, casi nada de violencia de género, porque pues no se hablaba en el país de violencia de género y mucho menos de violencia política contra las mujeres en razón de género, de acceso a la justicia, de instancias municipales para mujeres. 

Yo, por ejemplo, hemos también estado planteando la posibilidad de una Defensoría, una unidad que atienda de forma integral a las mujeres en todos los ámbitos y, ya que el INE, pues es un instituto nacional y tiene oficinas, pues en todo el país, creo que es un elemento esencial que las mujeres puedan acercarse a una oficina en la que puedan ser atendidas, en las que puedan, obviamente, ser asesoradas y orientadas para el ejercicio de sus derechos. 

Y, por último, pues no quisiera concluir sin hacer un merecido reconocimiento a la labor de Dalia Barrera Bassols, prominente feminista, obviamente estudiante, como ya sabemos de esta casa de estudios que hoy acoge y cuya memoria hoy nos reúne.

Y también, como ya le dije al Director, pues me da mucho gusto estar aquí, porque justamente mis suegros estudiaron aquí, Jaime Nieto Ramírez y Aurora Castillo Escalona, también fueron estudiantes de esta institución, así que, como le dije al Director, me da mucho orgullo estar aquí. 

Muchas gracias.

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