Intervención de Dania Ravel, durante la reunión de seguimiento a los compromisos HeforShe

Escrito por: INE
Tema: Consejeros y consejeras

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA INTERVENCIÓN DE LA CONSEJERA DEL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL, DANIA PAOLA RAVEL CUEVAS, DURANTE LA REUNIÓN DE SEGUIMIENTO A LOS COMPROMISOS HEFORSHE, REALIZADA EN EL LOBBY DEL AUDITORIO DEL INE

 

Muchas gracias, buenas tardes gracias a todos y a todas.

La verdad es que no puedo dejar de destacar lo que ya ha hecho el Consejero Presidente, así es que, primero quiero, visibilizar la presencia de la presidenta de MORENA, en esta reunión y desde luego de las representaciones que nos acompañan, Movimiento Ciudadano, el Partido Acción Nacional y el Partido Verde Ecologista de México.

Honestamente, yo también, lamento mucho la ausencia de representación de los partidos que no nos acompañan porque, a final de cuentas esta reunión, se hizo para los partidos políticos, para ir viendo cómo van los compromisos, para saber qué nos falta por hacer para coadyuvar, desde el ámbito de atribuciones de esta autoridad, a que se puedan cumplimentar estos compromisos que a final de cuentas va a ser para el bien de la sociedad, para tener una sociedad mucho más democrática y mucho más justa.

Hace casi dos años que, nueve partidos políticos, que entonces tenían registro nacional, se sumaron a la campaña HeForShe, en ese evento el INE, fungió como testigo de los compromisos que se estaban asumiendo, cinco compromisos fueron  los que asumieron los partidos políticos: el primero, garantizar que las plataformas de los partidos políticos en el proceso electoral 2017-2018, promovieran los derechos humanos  de las mujeres, reconocidos en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano es parte.

El segundo, capacitar a todos los candidatas y candidatos en materia de género, igualdad sustantiva, entre hombres y mujeres y no discriminación, garantizar la paridad de género en la integración de sus órganos directivos partidistas, y me voy a referir en este punto en específico más adelante, porque, lo cierto es que esto se ha cumplido en buena medida gracias a las sentencias de la Sala Superior.

Implementar un protocolo de prevención, atención, sanción y reparación del daño en caso de violencia contra las mujeres al interior del partido político; y cinco, en relación con la publicidad, propaganda política y electoral, así como las campañas, garantizar y verificar, a) que las mujeres candidatas mujeres tengan acceso a los recursos en igualdad de circunstancias que los candidatos hombres y b) las campañas electorales de las y los candidatos no reproduzcan estereotipos de género.

Hoy vamos a ver cómo vamos con el cumplimiento de estos compromisos, como en aquella ocasión, celebro la participación de los partidos políticos en la campaña, HeForShe, ya que este tipo de proyectos son indispensables para que todos conozcan los temas de género y especialmente los hombres asuman sus responsabilidades frente a la discriminación y violencia que viven las mujeres.

Tomen conciencia de que también son agentes de cambio y así eliminar la idea de que las problemáticas de género son temas exclusivos de las mujeres y que sólo a nosotros nos compete solucionarlos.

Es importante que los compromisos no queden nada más en papel, que no sean letra muerta y sean nada más como una relatoría de buenas intenciones, es indispensable aplicar acciones concretas para asegura espacios libres de violencia en donde las mujeres puedan tomar parte plenamente, debemos reconocer que aún tenemos grandes retos para consolidar la participación efectiva de las mujeres al interior de los partidos y en los cargos de elección popular.

Desde la firma de estos compromisos se han llevado acabo tres reuniones de seguimiento, y el pasado 22 de octubre, en las instalaciones del INE, pudimos conocer los primeros avances presentados por los partidos. En esta ocasión ONU Mujeres presenta el informe anual de cumplimiento a los compromisos adquiridos y los partidos sus comentarios y recomendaciones al respecto, con lo que estaremos al tanto, de las buenas prácticas que surgieron dentro de ellos y podremos identificar las áreas de oportunidad y los retos que pudieran darse dentro de la realización de estos cinco compromisos.

Respecto a estos cinco compromisos me quiero detener particularmente en dos: primero, la integración paritaria de los órganos directivos de los partidos políticos; y, segundo, la realización de un protocolo que atienda los casos de violencia contra las mujeres por razón de género que se da al interior de los partidos políticos.

Hay que reconocer que el mayor obstáculo al cual se están enfrentando, hoy por hoy las mujeres, es justamente la violencia política por razón de género, eso impida que puedan ejercer plenamente sus derechos político-electorales y también representa un gran reto para las autoridades que a la fecha no tenemos los medios legales necesarios para poder atacar, digamos, de manera eficiente y poder erradicar los casos de violencia política contra las mujeres por razón de género.

Con relación al tema de protocolo que todos los partidos políticos realizaron a partir de estos compromisos, hay algunas áreas de oportunidad que detectó ONU Mujeres, por ejemplo, la utilización de lenguaje en estos protocolos, se dice que es un lenguaje complejo y difícil de entender y eso me lleva, por ejemplo, al debate que teníamos hace casi dos décadas, cuando empezábamos hablar de transparencia y acceso a la información, y se decía: de poco sirve que, por ejemplo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación dé a conocer sus sentencias, si estos están con un lenguaje encriptado que únicamente un gremio puede lograr entender, no el grueso de la ciudadanía.

Algo parecido está ocurriendo con los protocolos, tienen que ser mucho más sencillos, más comprensibles para las posibles usuarias de estos protocolos.

El informe que presenta ONU Mujeres señala que la mayoría de los protocolos contemplan que las secretarias de mujeres o sus equivalentes lleven un registro de los casos. Sin embargo, para este proceso electoral, varios partidos desconocen sus cifras finales, y los que sí las tienen registraron menos de cinco denuncias, lo cual habla de una brecha respecto de lo vivido en las campañas.

Creo que este dato es muy alarmante, no es posible que se haya asumido el compromiso de tener este protocolo, pero que después no se sepa cuántas veces se implementó, cuántas quejas se recibieron a partir de este protocolo.

Eso genera que no se visibilice una problemática que es real y, por lo tanto, que no se puedan tomar acciones concretas para poderlas solventar.

Y por el otro lado, de los partidos que sí tienen registro de las quejas, tener menos de cinco denuncias, honestamente parece que no refleja la realidad, entonces, deberíamos de preguntarnos y reflexionar sobre qué es lo que está pasando, las mujeres no están denunciando porque les parece muy complejo el procedimiento que se está estableciendo o, quizá, porque tienen miedo, porque pueden sufrir represalias, o incluso,  porque se dan cuenta que termina todo el procedimiento, se puede determinar, que efectivamente se configuró violencia política por razón de género en contra de ellas, pero que, sin embargo, no se pone ninguna sanción a quien realizó estos actos de violencia. Hay que explorar esa parte.

El segundo aspecto en el que me interesa enfocarme es el relativo a garantizar la paridad de género en la integración de los órganos directivos partidistas. Para calificar esto ONU Mujeres tomó en consideración dos aspectos: la existencia de una norma que prevea la integración paritaria de cada uno de los órganos directivos del partido político, y la efectiva paridad en estos.

Del análisis realizado, se desprende que casi todos los partidos cuentan con normativa en la materia, con excepción del Partido Verde Ecologista de México y el otrora Partido Nueva Alianza.

No obstante, la integración efectivamente paritaria no se ha conseguido gracias a la voluntad de los partidos políticos, sino en realidad, gracias a las sentencias de la Sala Superior. Por ejemplo, la sentencia identificada con la clave SUP-JDC369/2018, en la que se ordenó al Partido del Trabajo que, en las elecciones de quienes integrarían sus órganos directivos se garantizara la paridad.

Derivo en una jurisprudencia con la cual se estableció un antecedente para que los partidos políticos integren sus órganos de dirección de manera paritaria. O bien, la sentencia SU-JDC123/2019, en la cual la Sala Superior se pronunció por la optimización de la referida obligación al ordenar al PRI la designación paritaria de la Conferencia Nacional de HONOR, a peas de que este no es un órgano de dirección.

Si bien hemos alcanzado grandes avances en materia de paridad en los últimos años, y más con la aprobación de la denominada reforma constitucional de paridad en todo, es cierto que todavía tenemos varios retos que nos están esperando. Uno de ellos, por ejemplo, es, saber cómo se va a aplicar la paridad en todo para la postulación de las gubernaturas.

Por una parte, el llamado “techo de cristal” continúa representando un obstáculo para que las mujeres avancen a posiciones de alto nivel. Esto debido a los roles y estereotipos de género, debido a que las mujeres en muchas ocasiones no son percibidas como líderes naturales.

Y cuando digo esto me viene a la mente algo que leí de Sabina Berman. Ella decía: “hombres y mujeres cuando se nos pide que imaginemos a una persona con poder, no se nos viene la mente una mujer de tacones y cabello largo”. Tenemos que empezar a cambiar esas ideas preconcebidas.

Yo creo que el principio de paridad que busca que las mujeres estén en los espacios públicos, en los cargos de toma de decisión, ayuda mucho para cambiar estas ideas.

Las mujeres, además, deben adaptarse a los estilos masculinos de trabajo. También influye la doble jornada laboral que muchas mujeres deben realizar, pues las labores domésticas y de cuidado siguen siendo consideradas exclusivamente femeninas.

De esta manera, mujeres con grandes capacidades profesionales se quedan estancadas en los niveles medios de dirección, ya que como bien lo señala el documento que elaboró ONU Mujeres, dentro de los partidos políticos los hombres son quienes generalmente deciden las candidaturas, y en pocas ocasiones tienen que ver con la competitividad o perfil de las candidatas, o sin tomar en cuenta a las unidades de las mujeres de los partidos políticos.

Aquí quiero hacer una acotación. El principio de paridad de género no busca que llegue una mujer a un cargo público por el simple hecho de ser mujer. Lo que está buscando es que el género de una mujer que es capaz, que es competente, que tiene los méritos para estar en un cargo público no son impedimento para que ella esté ahí.

El establecimiento de normativas dentro de los institutos políticos para garantizar la paridad es imprescindible, sin embargo, resulta necesario impulsar acciones afirmativas y promover capacitaciones que fomenten el liderazgo político de las mujeres al interior de los partidos y que sensibilicen a los militantes varones en cuestiones de género, puesto que la mayoría de los partidos aún con paridad no alcanzan ni una tercera parte de las mujeres presidentas en los estados. Esto según el propio informe de ONU Mujeres sobre el avance en los compromisos asumidos por los partidos políticos.

Buscamos que a través de este tipo de proyectos cada vez en mayor medida las mujeres participen en la toma de decisiones, que su voz se haga escuchar al interior de los partidos, y se les incluya en las decisiones respecto al manejo del gasto programado para la capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres. Ya que son ellas quienes conocen las demandas y necesidades de aquellas que pertenecen a los partidos.

Así, al observar los resultados arrojados hasta ahora podemos reconocer que el camino está marcado y que hemos avanzado en la consolidación de una democracia más justa.

Sin embargo, también debemos tener claro que la lucha no termina aquí. La completa inclusión y participación efectiva de las mujeres en la arena política es un trabajo continuo que nos compete a todos y todas, pues la sociedad está compuesta de hombres y mujeres.

No vale con que sólo cambien las mujeres, hace falta que los hombres sean también capaces de asumir su tarea. Ya que como Marcela Lagarde afirma, “la transformación de las mentalidades es, pues, indispensable, porque es en las mentalidades donde pueden desarrollarse el trabajo equitativo y la igualdad entre personas, y, además, la vida cotidiana, el gran espacio de su puesta en práctica”.

Por lo que espero que las acciones implementadas por los partidos políticos logren permear para tener una sociedad mucho más justa.

Muchas gracias.

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