Intervención de Adriana Favela, en la inauguración del Foro: Hacia un Balance de la Reforma Constitucional en Paridad de Género

Escrito por: INE
Tema: Consejeros y consejeras

 

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA INTERVENCIÓN DE LA CONSEJERA DEL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL, ADRIANA FAVELA HERRERA, EN LA INAUGURACIÓN DEL FORO: HACIA UN BALANCE DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL EN PARIDAD DE GÉNERO, REALIZADO EN EL SENADO DE LA REPÚBLICA

 

Primero, gracias por la invitación para participar en este Foro: Hacia un balance de la reforma constitucional en paridad de género.

Para mí es un honor estar aquí con todas las personas presentes y envío un cordial saludo, también, a quienes nos siguen a través de las redes sociales.

Antes que nada, quiero felicitar a las legisladoras mexicanas, sobre todo a las senadoras que impulsaron la reforma denominada Paridad en Todo, por este avance histórico que generaron para las mujeres de nuestro país.

Me queda claro que la legislatura de la paridad de género está rindiendo frutos, porque este tipo de reformas a favor de las mujeres no sería posible si las legisladoras no ocuparan casi la mitad de las curules en las Cámaras de Senadores y Diputados del Congreso de la Unión.

Espero que esa cohesión y fuerza que mostraron las legisladoras mexicanas también se utilice para legislar o, en otros temas, que también nos preocupan, como la violencia política contra las mujeres por razón de género, algo que es sumamente necesario si queremos erradicar esta práctica tan negativa.

Y creo que las mujeres legisladoras mexicanas están impulsando un cambio cultural, y me parece que todas las personas debemos sumarnos a este gran esfuerzo.

Primero empezaría con una pregunta, ¿por qué era necesaria la Reforma Paridad en Todo? Aquí tengo unos datos que quisiera que me ayudaran a mostrarlos rápidamente, de cómo hemos estado, gracias, cómo hemos estado las mujeres poco representadas en los órganos de decisión.

Vean, desde 1910, aquí tengo los datos, las mujeres somos más del 50 por ciento de la población, sin embargo, no tenemos la misma representación hasta hace pocos años.

Somos, también, las personas que estamos más en el Padrón Electoral; las personas que somos la mayoría en la Lista Nominal de Electores, que acuérdense que es el registro que nos da el derecho a poder votar y, además, las mujeres somos las que más votamos en las elecciones federales y también las elecciones locales.

Entonces, todos estos elementos nos llevarían a la conclusión de que las mujeres tendrían que tener una mayor representación en los órganos de decisión, pero en la realidad es que no es así.

Aquí también tenemos algunos datos que nos van mostrando cómo la presencia de las mujeres, por ejemplo, en la Suprema Corte de Justicia pues es mínima, en la integración del Poder Judicial de la Federación, en las magistraturas federales, los juzgados de distrito. Sí se ha ido avanzando, pero realmente la presencia de las mujeres es mínima.

Claro, si usted está haciendo un balance del total de mujeres que están ahí en el Poder Judicial o en los organismos públicos autónomos o de cualquier dependencia de la administración pública federal, local o municipal, se van a encontrar que hay un muy gran número de mujeres, pero ocupando cargos menores, porque cada vez que se va avanzando en el escalafón de ir los cargos superiores, el número de mujeres va reduciendo, va reduciéndose de manera considerable.

Y también, aquí tengo una diapositiva donde estamos mostrando cómo se integran por género los órganos superiores de dirección de los organismos autónomos, y vemos que con pocos los que realmente tienen una presencia importante de mujeres, como podría ser los miembros del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Pero de ahí en fuera, realmente ni siquiera tenemos una representación paritaria, de ahí la importancia, precisamente, de esta reforma.

Y también, el número de mujeres que han llegado a los poderes ejecutivos locales, pues es mínimo y, también, el número de mujeres que han estado en los gabinetes, hasta esta administración.

¿Por qué la paridad de género es importante? Porque nos da la oportunidad de conocer también la visión de las mujeres, e integrarlas a las tomas de decisiones, esta circunstancia la tomamos nosotros en el INE muy en cuenta desde 2014 que empezamos a ejercer esta facultad de designar a las y los integrantes de los consejos generales de los Organismos Públicos Locales Electorales y también cuidamos que las mujeres ocupen también las presidencias.

Pero esta misma circunstancia no se toma en algunos otros ámbitos, por ejemplo, en la integración de los tribunales electorales locales, vemos que hay una deuda con las mujeres, porque es muy reducido el número de mujeres, apenas el 33 por ciento de las que están integrando los tribunales electorales locales. Y esto sí lo resalto porque corresponde al Senado de la República hacer la designación correspondiente, entonces me parece que es un factor que debemos de cuidar.

Ahora, les decía que sí hemos ido avanzando hacia la paridad de género. Vean aquí en esta gráfica cómo en un inicio, por ejemplo, en 1991 la representación de las mujeres era casi nula en los órganos legislativos, y cómo se ha ido aumentando gracias, primero, a las acciones afirmativas, después al principio de la paridad entre los géneros en el registro de las candidaturas en 2014.

Luego a las acciones afirmativas emitidas por el INE para perfeccionar esa paridad, hasta llegar a este momento, en 2018, donde casi tenemos una integración paritaria.

Ahora, yo me detendría a también resaltar la importancia también de lo que ha sucedido a nivel local. Se han ido haciendo también avances importantes, aquí en esta gráfica que les muestro les puedo comentar que, por ejemplo, la mayoría de los congresos locales ya se están integrando a partir del 2018 a la fecha con mayoría de mujeres, por lo menos del 40 por ciento en adelante.

Inclusive tenemos un congreso local, el de Morelos, que se integra con el 70 por ciento de mujeres. Y en el caso de las presidencias municipales hay que tener en cuenta que en 2014 apenas las mujeres ocupaban un siete por ciento de las presidencias municipales a nivel nacional, y había estudios que decían que tardaríamos 50 años en lograr la paridad, pero gracias también a la paridad de género, a los intentos de la Sala Superior del Tribunal Electoral, aquí comandados por Maricarmen Alanis que, por cierto, aquí está presente; en donde ya sacan el criterio de la paridad horizontal es que se logra que un mayor número de mujeres estén ahora en los cambios de presidencias municipales.

Y pasamos, fíjense, del rango, les decía, que del siete por ciento a nivel nacional a un rango que va del 20 por ciento para arriba. Inclusive tenemos el estado de Baja California donde acaban de hacer las elecciones a nivel de los ayuntamientos, donde se logró el 60 por ciento de las presidencias municipales.

Entonces, ¿por qué les traigo estos datos? Simplemente para decirles que obviamente sí se necesitan de las reformas a nivel constitucional y legal para hacer un cargo cultural y estarlo acelerando para lograr una mayor presencia de las mujeres en los cargos de toma de decisión, en este caso estamos hablando de los cargos de elección popular.

Pero también necesitamos que, además de la reforma que se acaba de aprobar y de publicar en el Diario Oficial de la Federación el 6 de junio de este año, también, al momento de estar implementando esta reforma en las leyes correspondientes también tomemos en cuenta algunos factores.

Por ejemplo, yo propondría que se volvieran ley las acciones afirmativas que tomamos desde el propio Instituto Nacional Electoral, porque no basta con que en el Senado de la República la lista de Representación Proporcional sea encabezada por mujer de manera alternada cada proceso electoral, y lo mismo en las diputaciones federales de Representación Proporcional.

También necesitamos que, por ejemplo, aquí en el Senado se imponga la regla de que, en cada entidad federativa, que cada partido político o coalición postule un hombre y una mujer, para que así con independencia de qué fuerza gane siempre tengamos una representación de un hombre y una mujer por entidad federativa.

Que de las 32 entidades federativas mínimo en 16 las listas de mayoría relativa, así se llaman, estén encabezadas por mujeres y las otras 16 por hombres para que cuando no se alcance el primer lugar, pero se quede en el segundo lugar de votación y tengan derecho a la asignación de la primera minoría, de la senaduría la primera minoría, pues puedan entrar también mujeres para poder estar ocupando esos cargos.

También y, bueno, y me regreso a esta lámina porque precisamente aquí se puede advertir cómo se está integrando el Senado ya a partir del 2018 con las acciones afirmativas del INE.

Tenemos igual número de mujeres y de hombres en mayoría relativa. Tenemos 14 mujeres asignadas a la senaduría de primera minoría y 18 hombres. Y sí tenemos 17 mujeres, más mujeres que hombres, en las senadurías de representación proporcional, pero tenemos que combinar estos tres aspectos para que realmente podamos mantener que el Senado se siga integrando de manera paritaria.

Además de otros factores como, por ejemplo, sería pedirles a los partidos políticos, como lo hacemos desde el INE, que los distritos electorales o los municipios se dividan en bloques de votación alta, media y baja; para que en estos bloques de votación se esté postulando a igual número de mujeres y de hombres y erradicar esta tendencia que veíamos durante años, de postular a las mujeres siempre en aquellas zonas electorales perdedoras y que las condenaban al fracaso, entre otras circunstancias o, por ejemplo, la regla de que si hay una candidatura que es impar, entonces esa candidatura siempre se asigne a las mujeres.

Y también, los lineamientos que se emitieron en las entidades federativas que, me parece que también, al momento de hacer las leyes correspondientes, por ejemplo, en materia electoral podríamos tomar en cuenta. Y en estos lineamientos es casi la misma circunstancia, encabezar las listas de Representación Proporcional con mujeres; tener bloques de votación alta, media, baja e inclusive en Coahuila se solicita que también los distintos ayuntamientos y distritos electorales locales se dividan de acuerdo con la población para que las mujeres también tengan la oportunidad de gobernar distritos o municipios que sean importantes poblacionalmente y, también, no se les limite a municipios que a la mejor no son tan importantes, entre otras circunstancias.

Ahora, creo que debemos de felicitarnos por esta reforma llamada de la Paridad en Todo, pero creo que también hay algunos aspectos que rápidamente quiero comentar.

Primero, tendríamos que ser muy claros de cuáles van a ser los alcances de esta reforma y, sobre todo, yo por ejemplo, en relación con el artículo 35 constitucional que habla del derecho a ser votada en condiciones de paridad, yo diría que ahí tendríamos que especificar que la paridad no solamente rige en el registro de las candidaturas, sino también en el acceso a los cargos, como ya también lo ha dicho la Sala Superior del Tribunal Electoral, incluir las acciones afirmativas de los OPLE y del INE, prever que si es impar el número de candidaturas en que se compite, en coalición o en forma individual, entonces se asigne a una fórmula de mujeres.

Prever las consecuencias jurídicas que se generarían ante el incumplimiento o burla al principio de paridad. Entonces, no solamente hay que crear derechos hay que también verificar o tener previstos cuáles van a ser las consecuencias en caso de que se violenten esas disposiciones, que es lo que hemos visto en la materia electoral todo el tiempo. Y los partidos políticos tienen una imaginación y un potencial muy grande, porque cada vez que hay una normatividad, rápidamente buscan la manera de darle la vuelta.

Entonces, por ejemplo, sería no asignar el cargo de Representación Proporcional al partido que ya no cuenta con mujeres, porque de repente todas renunciaron, como el caso de las Manuelitas en Chiapas, y asignárselo a otro partido político; o cuando se presenten renuncias de mujeres elegidas como presidentas municipales con la finalidad de que los hombres síndicos ocupen el cargo, que el caso Oaxaca de enero de 2019; o la negativa o cancelación del registro de candidaturas a las personas que hayan incurrido en violencia política contra las mujeres, que ya se aplicó en el proceso electoral 2018, bajo el argumento de que no se cumplía con el requisito de tener un modo honesto de vivir.

También sancionar, yo diría, en forma severa, a partidos políticos y personas que se hagan pasar por mujeres, cuando son hombres, como el caso de los trans en Oaxaca en 2018, o también a las personas que se hacen pasar por personas de origen indígena, cuando realmente no lo tienen y entonces se apropian de candidaturas que no les corresponden.

También incluir la regla, en cargos de Representación Proporcional, en el sentido de que si una mujer renuncia al cargo y también su suplente, esta posición la debe ocupar la persona que le sigue en la lista de Representación Proporcional, pero que sea del mismo género y, no como ocurrió recientemente en el estado de Guerrero, donde renuncia una mujer propietaria, también la mujer suplente, esa diputación de representación proporcional queda vacante y se le da al que sigue en la lista que es una fórmula de hombres. Entonces, sería como el caso de las Juanitas, pero reforzado.

Entonces tenemos que tener la regla de que se la pasaría el lugar a la fórmula del mismo género que los que están renunciando. Y también armonizar el principio de la paridad de género con derechos de personas con discapacidad; ya tuvimos un caso en Zacatecas en el 2018.

Además, creo que podemos ir instrumentando esta reforma, la Paridad en Todo, que realmente yo me siento muy orgullosa de lo que hicieron nuestras legisladoras mexicanas, pero también, debemos de tener en cuenta ciertas cosas: Implementar una regla que diga que mientras no se alcance la paridad, por ejemplo, en los distintos órganos autónomos, en los gabinetes, en la Suprema Corte, en los tribunales colegiados o unitarios, o en los juzgados de distrito, entonces los nombramientos que se hagan sean exclusivamente para mujeres, para ir revirtiendo este fenómeno, y también algo muy importante es que además de que existan las leyes que regulan el acceso de las mujeres a estos cargos de elección popular o cargos de decisión también tenemos que prever condiciones que favorezcan, la participación de las mujeres, porque, por ejemplo, en el Poder Judicial, hay muchas mujeres que son muy valiosas y que llevan años trabajando para la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como proyectistas y no se atreven a participar en los concursos, no por falta de conocimiento para ser juezas o magistradas, sino porque tienen temor a que cuando ganen el concurso su adscripción sea en un lugar totalmente lejano a su lugar de residencia.

Entonces tenemos que dotar a las mujeres también de las condiciones idóneas para que puedan participar e ir revirtiendo esta circunstancia cultural.

Y yo creo que también pediría, que tengamos mucha atención, de que esta mayor participación de mujeres que va a generar la Reforma Paridad en Todo, no sea un pretexto para que se cometan actos u omisiones que generen violencia en contra de las propias mujeres.

Porque nosotras no podemos dejar sin ningún tipo de garantía a las mujeres a las que les estamos abriendo este camino y acuérdense que la violencia política por razón de género, es un flagelo que debemos ir erradicando.

Y también, creo que hay que desechar los argumentos que, ahora sí, otorgan gran relevancia a la capacidad, conocimiento, experiencia e idoneidad de las personas para ocupar un cargo o puesto público, exigencias que ahora sí, se buscan imponer a las mujeres, cuando por siglos, bastaba con que fueras hombre para poder acceder a un cargo.

Entonces resulta que ahora sí resulta que es muy importante que seamos inteligentes, capaces, que lo somos eh, nada más hago la reflexión, porque muchas veces a lo mejor no tenemos experiencia en algún cargo, pero no porque seamos incapaces sino porque no nos dieron la oportunidad de estar ahí, desde hace muchísimo tiempo, entonces, yo les diría a esos críticos, que tengan solamente paciencia.

Y tengo otro, digo, no sé cómo vayamos del tiempo senadora, tengo algunas otras estas circunstancias, por ejemplo, a mí me preocupa mucho que, en la Reforma Paridad de Todo, tal vez no haya quedado tan claro en alguno de los artículos constitucionales que esta paridad, también aplica para la integración de los poderes judiciales en las entidades federativas, porque no fue referenciado el artículo 116 constitucional, pero espero que la adición sea al momento de estar haciendo las leyes secundarias, reformándolas que este principio, es un principio constitucional y debe aplicar en cualquier integración de cualquier órgano, colegiado.

Y también, que se incluya un criterio, en el sentido de que la paridad debe considerarse como un piso y no un techo, porque luego también hay críticos que dicen “bueno, ya es que, qué va a pasar si se incluye igual número de mujeres y de hombres en el gabinete y renuncia un hombre y se pone una mujer, entonces hay que correr a otra mujer”.

No, podrán quedar más mujeres en los gabinetes, en los órganos autónomos, en el Poder Judicial porque esa fue la tendencia, o sea, el impase que tuvimos durante siglos de que siempre hubiera mayor número de hombres, y realmente, pues no hicimos gran problema, entonces ahora puede estar también esa tendencia de favorecer a las mujeres para que se note su presencia en los órganos de toma de decisiones.

Y solamente, terminaría diciendo que estoy en la mejor disposición de colaborar en la formulación de las propuestas de reformas, sobre todo, en lo relacionado con la materia electoral, obviamente que es mi tema.

Y como ya lo dije, las legisladoras mexicanas están impulsando un cambio cultural y debemos estar conscientes que los cambios culturales requieren tiempo, pero se pueden acelerar precisamente con reformas constitucionales y legales que se implementen adecuadamente, pero ello requiere de la suma de esfuerzos de todas las personas involucradas.

Por favor apoyen, uy eso se lo diría al público en general, la implementación de la Reforma Paridad en Todo para que funcione, en forma eficaz y para que también todos seamos parte de la historia y demostremos que no tiene razón a las personas que le apuestan al fracaso de esta reforma.

Por mi parte sería todo, muchísimas gracias.

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