Versión estenográfica del panel, Las autoridades electorales y la desinformación: Estrategias de comunicación institucional, en el marco de la II Cumbre de la Democracia Electoral

Escrito por: INE
Tema: Cumbre de la Democracia Electoral

Presentadora: El Instituto Nacional Electoral da la más cordial bienvenida a la Cumbre de la Democracia Electoral.

Agradecemos a quienes nos acompañan de manera presencial y a quienes siguen la transmisión en vivo a través de la página Web y redes sociales del Instituto Nacional Electoral.

En este momento, inicia el panel “Las autoridades electorales y desinformación: Estrategias de comunicación institucional”, para lo cual agradecemos la presencia y participación como moderadora de la Coordinadora de Asuntos Internacionales del Instituto Nacional Electoral, Arlene Cabral, a quien damos la palabra.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE, Marisa Arlene Cabral Porchas: Qué tal, muy buenos días tengan todas y todos ustedes.

Bienvenidos al tercer y último día de esta segunda edición de la Cumbre de la Democracia Electoral que organizamos en conjunto varias instituciones con el compromiso común de fortalecer la democracia a nivel internacional.

En esta ocasión tendremos el panel: “Las autoridades electorales y desinformación: Estrategias de comunicación institucional”.

Y me acompañan el día de hoy personas valiosísimas, como quienes nos han antecedido en los días anteriores, las presento:

En primer lugar, está Yolima Carrillo, le damos la bienvenida.

Ella es experta electoral internacional y, además, fue miembro de un órgano administrativo electoral en Colombia y actualmente todavía tiene actividad en la materia electoral desde un órgano jurisdiccional, bienvenida.

Damos también la bienvenida desde el sur del Continente a nuestra querida Alejandra Lázaro, quien es catedrática de la Universidad de Buenos Aires y que es una querida amiga que, además, ha aportado mucho desde sus conocimientos académicos para la materia.

Y, finalmente, pero no menos importante el caballero que nos acompaña el día de hoy en esta mesa, Máximo Zaldivar, Director Regional para América Latina y El Caribe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales, IFES, bienvenido.

Bueno, para dar inicio a este panel, me permitiré hacer un pequeño análisis de por qué elegimos este tema. Es decir, por qué las autoridades electorales y la desinformación, estrategias de comunicación.

Porque como hemos visto en los dos días anteriores, la desinformación es un problema que está y no es un problema actual, es un problema histórico, pero actualmente con las nuevas tecnologías hay elementos que facilitan la propagación de la desinformación, de las noticias falsas y actualmente vamos todavía más allá, porque ya no es solo desinformación y noticias falsas, sino información que parece real con uso de inteligencia artificial, pero que tiene elementos de falsedad o de completa fabricación digital.

Entonces, después de pensarlo y de platicarlo y de buscar soluciones cada uno de nosotros dice, es que este es un problema que rebasa a las instituciones. No solo a las instituciones electorales, en general las instituciones de todo tipo a nivel mundial hemos sentido el embate de la proliferación de periodismo de redes sociales, que le llamamos y de la propagación de las noticias falsas.

Entonces, ¿cómo debemos actuar?, ésa es la pregunta que vamos a hacer hoy.

Definitivamente la respuesta no la tenemos todavía, la estamos construyendo juntos, pero mis tres acompañantes tienen elementos valiosos que se han puesto en práctica, y que han sido funcionales en algunos lugares.

Entonces, dentro del análisis que ellos han hecho, podemos encontrar elementos muy valiosos que quisiéramos compartir con toda la audiencia.

Entonces, sin más preámbulo, cedo la voz a la autora Yolima Carrillo.

Adelante.

Experta electoral internacional, Yolima Carrillo: Muchas gracias.

Quiero presentar un saludo cordial y respetuoso a todas y todos, y agradecer el INE por esta invitación.

Manifestar que me siento muy honrada por haber sido invitada, y por supuesto, de compartir también con Arlene como nuestra moderadora, y con nuestra buena amiga, Alejandra Lazzaro con quien compartimos venir desde la Asociación de Magistradas Electorales de América.

Y también con Máximo Zaldivar.

Agradecer a todo el INE, en cabeza de su Presidenta Guadalupe Taddei, la posibilidad y la oportunidad de estar acá.

Soy colombiana y aquí estoy para compartir con ustedes algunas reflexiones en cuanto al tema que nos convoca.

Y quisiera que me ayudaran con la presentación con el fin de avanzar en estos puntos, porque he traído una guía que me permite avanzar.

Entonces, digamos que en principio vamos a, quisiera plantear con ustedes que la desinformación, la desinformación en los procesos políticos y electorales ha habido siempre, siempre ha habido desinformación.

En los procesos políticos, en los procesos electorales y en todo proceso de poder: económico, social, dentro de las universidades, en las clínicas, al interior de las clínicas, que son de médicos sus sociedades internas que la renta, tienen también problema, no solo los abogados.

Al interior del gobierno estudiantil del gobierno universitario, yo hoy, por ejemplo, desempeño un cargo que es procuradora delegada ante el Consejo de Estado, y ante la sección electoral.

Y por supuesto que allí me llegan los temas relacionados con, desde los temas del gobierno universitario, y cuando vemos las razones que se aducen para la pretensión de la nulidad del acto, se nos convierte esto en un tema, en un problema, ¿cómo hay un problema ahí?, ¿cómo no se han podido poner de acuerdo?

Y mucho, mucho de lo que hay hoy día tiene que ver con la desinformación.

Muchas veces, como quiera que las acciones en materia y los medios de control de nulidad electoral suelen ser públicos en casi todos nuestros países, entonces cualquier persona, independientemente de si es abogado o no puede impetrarla, a veces lo hace solo con el fin de hacer justicia, desde su criterio de justicia, pero no siempre allí encontramos que haya un sustento, ni jurídico, y a veces ni fáctico.

Pero, o a veces simplemente hay que demandar porque me ganó y hay que demandar.

Entonces, siempre ha existido, lo que pasa es que ahora hay una mayor cobertura y hay una mayor velocidad.

Y además porque en las redes sociales se suele tener la impresión sobre lo que ahí circula, que es la verdad, aquella verdad que siempre nos escondieron y ahí la encontré, como dirían otros, aparecieron las llaves, aquí está la verdad revelada.

Miren, esto lo hacían por una razón que antes cuando sólo era la radio, no, que antes cuando era la prensa solamente, no, pero ahora son las redes sociales además de la radio y la prensa.

Tenemos esto.

Nuestros abuelos decían esto es verdad porque lo dijeron en la radio, nuestros padres –en mi caso- decían esto es verdad porque salió en la televisión y ahora nuestros hijos y muchos de nuestros contemporáneos dicen esto es verdad o mentira porque está en las redes sociales. Ahí se descubrió la verdad.

Entonces, este paradigma de la verdad que se esconde de la verdad que aparece eso, digamos, ha existido siempre pero hoy, por supuesto, con un clic un líder político tiene a dos millones 500 mil personas informadas o desinformadas, o está incitando a algún levantamiento o están reuniéndose los jóvenes con un clic para ir a un funeral, pero también se reúnen para ir a consumir droga, pero también se reúnen con un clic y en un momento para ir hacer otro tipo de actividades. Lo que consideremos bueno o lo que consideramos malo.

Todo esto se genera en la desconfianza sobre el establecimiento, lo que está establecido genera desconfianza y todos tuvimos 20 años y en ese sentido todos desconfiábamos de lo que ahí se presentaba.

Y voy, entonces, a hablar de las autoridades electorales porque dentro de éste ámbito tenemos, entonces, que juega un papel muy importante las autoridades electorales, entendidas éstas como las que tienen la potestad que son legítimamente, tienen la atribución y las potestades de ser los árbitros dentro de un proceso electoral y estas autoridades en nuestra región son judiciales o son administrativa o judiciales y o administrativas.

Hay países como Paraguay que concentran en un solo órgano toda la función electoral, pero hay países como México que tienen al INE que es más administrativo y tienen al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pero también hay países como Perú que tienen la OMPE, la RENIE y el Jurado Calificador de Elecciones.

Entonces, cuando hablamos de autoridades electorales para estos efectos va a ser muy importante tener en cuenta que hay diferentes tipos de autoridades y el comportamiento para efecto de la solución de una autoridad judicial no puede ser el mismo ni es el mismo que de una autoridad administrativa aun cuando tengan la misma función, en sus países, en sus correspondientes países.

Entonces, cuando el INE toma una decisión o cuando la toma en Colombia el Consejo Nacional Electoral esta es una decisión de un cierre administrativo, pero ese acto administrativo es sujeto de control jurisdiccional por un órgano superior y por eso lo que hace ese órgano y su decisión también tiene en cuenta que va a ser revisado.

Y por esa razón, entre otras cosas, para efectos de la desinformación tenemos que tener en cuenta que, por ejemplo, los órganos judiciales intermedian su ejecución, los presidentes de las cortes no manejan dinero, tienen un órgano, Consejo Superior de la Judicatura o como se llame, pero tienen un órgano que intermedia, es decir, cuando un presidente de una Corte dice: hay una desinformación y necesito reaccionar tiene que pasar, intermediar por otro órgano, que es el que da el recurso para contratar a la persona, para llegar a tomar la decisión; mientras que en el tema administrativo generalmente el ente administrativo maneje su recurso. 

Y esto tiene una diferencia a la hora de tomar la decisión.

El principio de publicidad versus defenderse de la desinformación, entonces estamos aquí los órganos electorales que requerimos defendernos de una desinformación, pero esta es una confrontación a su, asevero desigual y es una confrontación desigual porque mientras que el debido proceso…

A ver, el órgano electoral tiene que respetar el debido proceso, tiene que reunir el órgano, generalmente el órgano electoral, generalmente no siempre el órgano electoral es un órgano y como órgano es colectivo y debe tomar decisiones bajo un reglamento y unas reglas y tiene que tener en cuenta el debido proceso, pero también tiene que mirar una tención de ponderación entre los dichos fundamentales de la libre expresión y el buen nombre y si el órgano es demasiado garantista, dice: “esta es una autopista deje hacer y deje pasar”, pero a veces hay un órgano que dice: “el buen nombre está por encima de la libre expresión.

Esa ecuación no encuentra siempre una fórmula predeterminada, sino que va a depender de quiénes componen el órgano, que dicho sea de paso, los órganos electorales s muchos casos, si no en todos, están determinados por los congresos o los órganos legislativos.

El equipo humano capacitado para contrarrestar información, hace 20 años no existía una oficina de desinformación para contrarrestar, pero ayer, antes de ayer aquí había una persona que era el asesor para el Tribunal de Brasil y después nos dijo que era, también había pasado en comisión del Tribunal de Brasil a la Corte Constitucional de Brasil como el asesor para la desinformación.

Es decir, ha llegado a tal e problema que hemos tenido que crear dentro de los organismos unos departamentos especializados para ello.

Ahora, el presupuesto que es autónomo, es autónomo un presupuesto cuando tiene que intermediar y, ¿quién le da los presupuestos a los órganos electorales?, el Ejecutivo que es el que maneja el presupuesto, tiene que asignar las partidas y hay que ver a los miembros de las altas cortes, allá que son jueces además el gobierno, pero además tienen que estar allá pidiendo y negociando por la partida presupuestal correspondiente.

Ahora bien, las velocidades y las posiciones de partidas son diferentes, mientras que el desinformador está con la autopista completa para él, con todos los carriles para él y puede moverse de un carril a otro, la autoridad electoral tiene que ir en su carril y tiene que respetar.

Por esa razón es que las velocidades y las condiciones de partida sin diferente, es una pista despejada para el infractor, pero es una carrea de obstáculos para la autoridad, desafortunadamente.

Entonces, tenemos que, para afrontar la desinformación, la justicia electoral ya no debería ser ciega, sorda y muda; qué pasó con aquella figura, cuando le dicen justicia ustedes se imaginan a una balanza, pero además ella está vendada, porque la justicia debería ser ciega, sorda y muda.

¿Acaso tiene la justicia que ser ciega, sorda y muda frente a lo que está pasando con la desinformación?

El paradigma de la justicia ciega, sorda y muda se ve, entonces, confrontado por esta realidad. ¿Se justifica quitarle el velo para defenderse? ¿Se cuestiona el ejercicio de la autoridad cuando la mayoría tiene una percepción, aunque esta percepción sea equivocada?

Entonces, la voz del pueblo es la voz de Dios o no.

Entonces, todos estos paradigmas que teníamos con nosotros y que los cargábamos, perdón, pero como no veo el contador no sé cómo voy de tiempo, discúlpenme, pero no está.

Entonces, como quiera que esos paradigmas que teníamos cifrados y desde siempre y casi todos los abogados tenemos nuestros libros y en alguna parte está ese símbolo de la balanza, de la justicia compensada.

Entonces, ¿la voz del pueblo es la voz de Dios, aunque esté equivocada? Por supuesto que no.

Entonces, hay que tener voz, hay que tener oídos, bueno, yo diría, no para tomar ciertas decisiones, porque el día que hubo el leal periódico para ver cómo va a jugar y para ver cómo va a decidir ese día estamos perdidos.

Pero sí para saber qué están diciendo del órgano y de su decisión, porque la desinformación incluye, inclusive, generar un ambiente hostil frente a la decisión que se viene, porque alguien sabe que tiene unos elementos para ganar el pleito y alguien sabe que tal vez no. Pero se necesita tener la suficiente cantidad de personas al frente del órgano electoral para deslegitimar su decisión.

Y frente a eso, el órgano electoral no se puede quedar inerme, sencillamente tiene que hacer algo. Y ese algo que tiene que hacer no es ponerse a la par del infractor, pero sí tiene que hacer algo.

Siguiente, por favor.

Un llamado necesario para luego decir finalmente ese algo que desde mi experiencia pudiera aportar si es que esto es un aporte, pueda que sí, pueda que ya esté todo dicho, pueda que algo de lo que he dicho pueda ser interesante.

Primera, defender las instituciones es defender la democracia.

Entonces, los partidos políticos cuando agreden al órgano electoral, ¿qué democracia están dando?

Son los partidos políticos los instrumentos a través de los cuales se realiza la democracia, se ejecutan las acciones de la democrática.

Qué responsabilidad tienen los partidos políticos como organización, pero también cada ciudadano individualmente considerado para eso. Es como si la mamá me regaña y salgo a todo el vecindario a decirle todo lo malo que es mi madre. Y, entonces, por qué, esa es una opción. La otra opción es entender que me equivoqué.

Ahora, la publicidad delos actos es prioritaria y es diferente a las publicaciones de las redes sociales.

Generalmente los ejecutivos, y voy a seguir al segundo para explicar, al tercero para explicar el segundo, los gobiernos viven de encuestas, claro. El gobierno tiene que vivir pendiente de la encuesta, tiene que medir la percepción que hay sobre si lo que están haciendo está bien o mal porque es el gobierno, es el Ejecutivo.

Pero no así el Judicial. El Poder Judicial no puede actuar basado en cuanto le gusta a la gente su decisión, porque es la decisión y es el órgano que tiene la legitimidad de la legalidad y la investidura y representa un valor que es la majestad de la justicia, que es inviolable.

Porque el día que no creamos en la justicia que tenemos legalmente instituida en nuestro país de acuerdo a la forma y modo que la Constitución propia manda.

Entonces, ese día tendremos un problema gravísimo como sociedad, alguien tiene que ser el árbitro, y ese alguien que es el árbitro lo debo cuidar.

Ni el árbitro debe patear el balón como justicia, no puede como árbitro patear el balón, pero tampoco deben los jugadores agredir al árbitro.

Y entonces, aquí la publicidad en los actos es prioritaria dice, y es diferente a las publicaciones de las redes sociales.

¿Cuántas veces hemos visto en nuestros países?, no voy a hablar de México por respeto, estoy en este país, además soy una extranjera en este país.

Pero en mi país se da el caso, excepcional o no, pero se dan los casos en que nos enteramos de una decisión de gobierno por una red social. Válgame, dios.

Y luego, ¿y dónde está el acto administrativo?, y luego van a donde los demás a preguntarle “¿qué reacción tienes usted frente a anuncio que ha hecho el ejecutivo sobre tal tema?”, y decimos “¿pero sobre qué tema?, ¿y cuál fue el anuncio?”. Yo no puedo, sobre un anuncio no puedo pronunciarme, tiene que ser sobre un acto administrativo, el juez no puede hacerlo.

Y dicen “pero todo el mundo sabe que aquí esto ocurrió si todo el mundo sabe que ocurrió, pero a mí no me ha llegado por el canal”, que es un caso que yo debo asumir, repartir y tener un debido proceso con él.

Finalmente, en estos llamados es la autoridad, toda autoridad se debe poner al servicio de principio democrático, así como cuando hay un proceso electoral toda la institucionalidad se pone al servicio del proceso electoral, no solamente el INE, la institucionalidad, el país.

El tema electoral es una cuestión del país. En mi país también un tema de seguridad nacional.

Entonces, las acciones que se proponen, algunas acciones que se proponen y que creemos que deben, que hace parte de lo que debe suceder es, una, las instituciones deben adecuar su comunicación a nuevos destinos, accesible, lenguaje claro, sin renunciar a sus competencias esenciales, porque a veces cuando hay latinazgos y todo esto, y los honorables magistrados quieren darnos a entender que estudiaron en Italia y que saben mucho de todos los antecedentes.

Entonces, el ciudadano que no es abogado, que no tiene por qué serlo, no entiende la decisión; sí, dijeron que gané, ¿pero qué fue lo que quisieron decir?

Eso tiene que tener lenguaje claro, lenguaje accesible, y la comunicación debe ser accesible, pero válgame, me llega un Presidente de una Corte en TikTok. O sea, una cosa es la comunicación accesible, y otra cosa es ponerme en el lugar que no me corresponde.

Segunda, los organismos electorales deben trabajar en acciones para posicionar la verdad institucional, y digo de paso, y el camino para encontrarlo.

“Es que ya tomé la decisión”, ¿y cómo la comunico?

Una cosa es publicar el acto administrativo, y otra cosa es comunicar hacia la ciudadanía, y se debe hoy día publicar que es lo esencial y lo irrenunciable, pero además hoy día también en busca de que la verdad prevalezca, se debe posicionar esa verdad, y se debe decirle a la ciudadanía cuál es el camino para encontrar esa verdad.

O sea, puede haber, por supuesto, un twitter o algo parecido que diga “se tomó tal decisión”, y esa decisión debe de haber un link que la abra para que se entienda qué fue lo que se dijo, qué fue lo que subyace, la ratio decidendi, y todo lo que tiene que ver con la decisión.

Tercero, sembrar en la ciudadanía el discernimiento de la información, sembrar en la ciudadanía el discernimiento de la información porque no todo lo que circula en las redes es cierto y la ciudadanía si hay algo en qué educarlo es discierna, discierna, no es que le crea a uno o le crea al otro, sino discierna y busque una fuente formal de información.

Tercero, cuarto, acuerdo con organizaciones políticas.

Los partidos políticos y en general las organizaciones y digo organizaciones porque en mi país no solo hay partidos también hay grupos significativos de ciudadanos que son los independientes, que son solamente con una elección, recogen firmas y con eso presentan candidatos.

Entonces, todas las organizaciones políticas tienen que ser por un lado validadores, porque mire este círculo, la organización política y a los congresistas o parlamentarios o diputado; diputados que a su vez eligen a los miembros de las organizaciones electorales, de los órganos electorales, de órganos electorales que a su vez controlan a las organizaciones políticas.

Y, en ese círculo virtuoso que está determinado en la constitución política de cada país, hay una realidad, los otros partidos políticos no sólo se pueden poner en el lugar de cuanto está investiga o controlados, se tiene que poner también en el lugar de partidos, que tienen que ser los validadores de unas organizaciones electorales que ellos mismos han ayudado a elegir.

Y la responsabilidad frente a su mensaje y su militancia, es que cuando el partido político está destruyendo la decisión del órgano electoral, está destruyendo la democracia, está destruyendo toda la posibilidad y está destruyendo también la legitimidad de quienes tiene elegidos, porque si los tiene elegidos por ese órgano electoral que declaró la elección, entonces el órgano es bueno cuando me declara la elección que gané pero el órgano es malo cuando no.

Entonces dónde está el papel de los partidos frente a esa realidad, debe ser mucho más comprometida y finalmente el proceso electoral informado con transparencia, tiene legitimidad en sus resultados mucho más fácilmente que un proceso que no lo sea.

El proceso en la medida en que se ha informado y que sea transparente, que todo salgo a la luz en ese sentido va a ser menos cuestionada su legitimidad, la legitimidad de los resultados que a su vez, es la legitimidad de las autoridades regionales o las autoridades nacionales que se declaran electas y a su vez es la legitimidad de todo el proceso democrático que termina en que se haga realidad el principio democrático de una sociedad.

Estos son mis apuntes por ahora, muchísimas gracias.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Muchas gracias, querida doctora Yolima Carrillo y para continuar cedemos el uso de la voz a Alejandra Lazzaro, hasta por 15minutos.

Alejandra Lazzaro, Catedrática de la Universidad de Buenos Aires: Bueno, buenos días a todas y a todos.

Qué difícil hablar ya a esta altura, todo parece haberse dicho, inclusive algunas ideas que tenía, parecían muy muy bien las expresaba Yolima, pero bueno, me parece interesante por ahí entonces retomar algunos conceptos que no por básicos resultan menos importantes y así en una breve, pero muy sucinta síntesis debo decir que, uno piensa bueno, venimos a discutir democracia, democracia,  desinformación, actividades de los organismos electorales o actitudes frente a todo esto.

¿Y sobre qué se asienta la democracia?

Bueno, esa majestad de Dios a la que hacía alusión recién Yolima, esa genuina expresión de la voluntad del electorado. Una frase que encierra esa soberanía del pueblo, esos inicios de las libertades del hombre.

¿Y sobre qué se asienta, a su vez, esa expresión, esa expresión de la ciudadanía?

Y bueno, hay un autor muy conocido que es Bernard Manin, que dice, bueno, hay cuatro principios:

Los gobernantes elegidos por los gobernados, es decir, en libertad de acción.

Esa independencia que tienen los gobernantes respecto a los gobernados, la prohibición del mandato imperativo.

La expresión de la opinión pública sobre temas políticos que se pueden expresar mucho más allá del control que se tiene sobre esa opinión.

Y la última, que tiene que ver con llegar a una decisión común a partir de decisiones plurales, la deliberación, esa esencia del proceso de toma de decisiones en la democracia.

Y vemos rápidamente, entonces, de esa enunciación que libertad de expresión, libertad de elección y libertad de opinión son los elementos que están constantes en esos valores esenciales que tiene la democracia.

Y entonces cuando vemos esos valores esenciales decimos, bueno, y a partir de ahora, con esta irrupción de la tecnología con este entorno digital, qué sucedió, qué es lo que cambió a partir de determinado momento en nuestras sociedades, sociedades que por cierto, sobre todo en América Latina, venimos como desde hace muchísimos años y todavía no hemos logrado esa transparencia que se necesita en la información, ¿para qué? Para que justamente esa libertad de opinión sea a partir de información correcta.

Ayer se hablaba sobre si existe o no la verdad, sí existe en muchos temas, la verdad, hay otros que quizás hay verdades subjetivas, pero hay otros, como algunos datos que encierran el proceso electoral, sobre todo que sí encierran verdades definitivas.

Y entonces, son los órganos de gobierno, son los órganos electorales que tienen que llevar adelante todo ese proceso de información, de información veraz, fidedigna, transparente, accesible, para que toda la ciudadanía tenga esa información correcta, y a partir de eso pueda entonces decir sí, bueno, ha tomado una decisión con toda su liberta, con todo el conocimiento pleno que requería para tomarse esa decisión.

Y en este proceso, yo diría, con esas falencias todavía que encontramos en nuestras sociedades por parte de los estados, de esa transparencia de la información, pero tratando de mejorar todo el tiempo, y también como una exigencia de parte de la sociedad, de las ONG, de todo tipo de actores que también intervienen en los procesos democráticos y en los procesos electorales, irrumpe estos entornos digitales e irrumpen las redes sociales.

Y yo les diría en una primera aproximación uno podría decir: Bueno, la verdad bienvenida sea. Porque lo que se ha logrado, según el Estado de que se trate, es de mejorar esa democracia, de acercar a los gobernantes y a los gobernados en esa crisis de representación que se viene viviendo desde hace tantos años, de acercar las ideas de los partidos políticos a la sociedad, de democratizar toda la información y darle voz y voto por igual, por igual a todos aquellos, aún a los que no tienen las mismas ideas que sus gobiernos en el poder en ese momento. Ni qué hablar si estamos ante estados autoritarios, sí, que a veces son las únicas voces que se logran, que sean divergentes a lo que marca ese gobierno a partir de los entornos digitales.

Es decir, que en alguna primera expresión uno dice: Bueno, bienvenida sea, porque esto ha abierto canales más plurales, más diversos acerca, sobre todo, crea, difunde, informa y esto me parece en sí muy bueno. Hasta ahí no le vemos ningún inconveniente.

Luego, como todo, tiene sus luces y sombras. Y cuando hablamos de sombras, entonces ahí empiezan algunos inconvenientes como la masividad que tiene esta información, saliendo de mecanismos cada vez más ágiles, más agresivos y, sobre todo, una recarga de información que se produce.

Hay una sobreproducción de información que llega a los ciudadanos hasta a veces disímiles, donde entonces empezamos a decir: Bueno, y qué tanto es verdad, no es verdad, podemos chequearlo, no podemos chequearlo o como se planteaba recién que por el hecho de que aparezca en las redes, se considera una verdad revelada.

La verdad es que, sobre todo, empieza a causar una profunda preocupación a partir de los famosos casos de Facebook y Cambridge Analytica, sobre todo para los organismos electorales por la manipulación que se habría producido de datos personales de los ciudadanos influenciando procesos electorales.

Ejemplos los hemos visto en el proceso independiente catalán, ni hablar de lo sucedido en la elección de Trump en Estados Unidos en 2016. Recordemos en ese momento, incluso, la violencia política de género que se ejercía desde las redes a la candidata contrincante a Hilary Clinton en ese momento que hasta apareció una noticia donde decía que lideraba una red de pedofilia desde una pizzería, lo que provocó hasta que una persona entrara con un arma así y se produjera así la muerte de un ciudadano en una situación muy violenta y muy oscura.

La campaña de Jair Bolsonaro en Brasil y así podríamos mayores o menores ejemplos, tenemos además en cada uno de los estados.

Entonces, esto decimos: Bueno, sí es cierto, la desinformación existió siempre, pero qué impacto está produciendo esta desinformación hoy en día merced a la masividad que tiene, y a que cuando el daño está hecho cómo es posible revertir esa situación.

Yo asemejo el impacto de la desinformación como la teoría de tratar de tapar el sol con las manos.

Cuando nosotros hablamos de, tenemos que autorregular, tenemos que regular, tenemos que sacar leyes, tenemos que llegar a acuerdos, conductas, buenas prácticas como se viene proponiendo desde la Comisión Europea, llegando a acuerdos con Facebook, Twitter, Instagram, con todas las redes sociales.

¿Se logra realmente algún tipo de límite en todo esto?

Y cuando tratamos de mejorar, sí, o a menguar ese impacto tremendo que se provoca en la sociedad o en los ciudadanos, tenemos forma, sí, ¿hasta dónde podemos amenguarlo?, ¿a qué cantidad de gente llegamos?

Y entonces ahí yo veo que las autoridades electorales pueden hacer, pero con un límite.

De hecho, les voy a comentar algunos temas de mi país, de Argentina. Nosotros empezamos más o menos allá por el 2012, en un encuentro que se realizó en la provincia de Salta, una de las provincias al norte de mi país, con un encuentro de la sociedad interamericana de prensa.

Y ahí lo que se llegó como conclusión es que tanto la libertad de expresión en la prensa como en las redes y los entornos digitales, debían ser garantizadas por igual.

El tema es que esta desinformación empieza a ser violenta, y entonces en el 2018 la Justicia Nacional Electoral dicta en la Cámara Nacional Electoral, que es el órgano máximo dentro de los tribunales electorales de Argentina, una acordada extraordinaria.

Hace mención a todo lo que se venía trabajando en Europa, en pos de mejorar esta situación, y hasta dónde entonces llevar adelante que luego, a partir de esa acordada, donde habla de este fenómeno de la desinformación, se termina haciendo al año siguiente, mayo del 2019, lo que se llamó el Compromiso Ético Digital, compromiso que en estas últimas elecciones del 2023 se volvió a reeditar.

Un acuerdo con partidos políticos, los medios de comunicación, a semejanza además del que se ha realizado aquí en México, porque Argentina tuvo como modelo ese compromiso que llevó adelante México.

La verdad es que en términos de resultado, fue muy bueno, ¿pero hasta dónde? La justicia electoral puede llegar hasta lo que tiene que ver con datos electorales, ¿cuál es la boleta habilitada para ejercer el voto?, ¿cómo hacer para que el ciudadano sepa si está en condición de votar o no?, ¿cuáles eran los resultados fidedignos de una elección, etcétera?

Todo lo que implica el antes, durante y después del proceso electoral en esas tres etapas, en tanto intermedia la justicia.

Ahora, hay otros aspectos que la justicia no puede entrometerse.

Esa campaña de desprestigio que se hace entre los candidatos a través de los trolls, los hackers, o todos estos bots que aparecen, ¿cómo hace la justicia para poder discernir y para poder entrometerse sin ser vista como que está metiéndose en la política, en la arena política?

Es decir, que ahí ya tenemos un primer límite, podemos hacer hasta cierto punto.

Luego en todo caso serán los propios partidos a través de compromisos entre ellos, de no utilizar estas herramientas para desprestigiarse y para crear noticias falsas, y eso tiene que ver entonces con la cantidad de los candidatos que tenemos, que es un tema que también se mencionó en otro panel de este evento.

Y eso sí notamos que elección tras elección, hay como una especie de decadencia de los candidatos, esa crisis que nació antes, hace muchos años de representación, se vuelve a reeditar a partir de la tecnología, pero no es que no existía, parecía que se paleaba un poquito, pero ahora la vuelve a poner de manifiesto.

Miren, en términos por ejemplo, de violencia política de género, en mi país más o menos de acuerdo a las últimas investigaciones, ocho de cada 10 legisladoras dicen que han sido afectadas por violencia política de género en alguna de sus formas, pero el 71 por ciento de esa violencia proviene de los medios digitales.

O sea, 71 por ciento, el porcentaje es altísimo.

Y eso no son creaciones de una ciudadanía que un día en su casa se le ocurre ir contra una determinada candidata. Eso puede ser un hecho aislado, que no tendría mayor difusión, sino que son organizaciones que vienen inclusive no solamente a veces de las organizaciones políticas, sino de los propios gobiernos que utilizan ese tipo de herramientas para desprestigiarse mutuamente.

El final es el desprestigio de toda la democracia, de todo el sistema, es decir, que lo que ha cambiado definitivamente en este momento a la democracia, es en el entorno en el cual tiene que desenvolverse.

Y será un gran desafío para los organismos electorales, pero la verdad que en ese sentido a mí me parece que soy un poco negativa en términos de que se pueda reeditar y marcar esta desinformación, más allá de las competencias propias de cada organismo.

Son todos los actores del sistema los que tienen que trabajar en eso, los organismos por su lado, los partidos por el otro, los gobiernos por el otro, las ONG’s, todos los actores del sistema porque de lo contrario vamos a seguir teniendo este problema y se va a seguir profundizando, ¿sí? Porque la tecnología demás, nos separa.

Lo venos ahora con el surgimiento de la inteligencia artificial.

Para dejarles como último, nosotros estamos en este momento en el primer caso que se ha denunciado porque todo esto de la violencia política de género en entornos digitales tampoco llega a ser denunciado a la justicia.

Hubo un posteo de una diputada nacional mientras estaba en campaña, en Twitter, ella denunció la situación ante Twitter, nunca recibió una resolución sobre el tema, se continuó además con la aparición de ese posteo en las redes, entonces, seis, siete días después recurrió a la justicia, esto se inició el 12 de octubre de este año y a la fecha de hoy lo único que tenemos es una muy buena presentación que avale y fundamente esa denuncia, un muy buen dictamen del fiscal que también hace caso y toma la posta con el tema, no solamente fundamentándolo desde lo legal y desde las normas que además Argentina ha venido desarrollando. Nosotros tenemos hasta lo que se llama en la región la Ley Olimpia, de reconocer la violencia digital contra la mujer.

Y, sin embargo, con todo eso y con las medidas que el propio fiscal solicita que se tomen, la justicia todavía a este mes de diciembre no ha tomado ninguna decisión.

Y, entonces, me parece que en este sentido también hay una rémora de que ya no se pueden tratar las causas como se trataban antiguamente, sino que se necesita una celeridad y una formación atenta a las épocas que nos tocan vivir.

Así que, bueno, haremos votos para que esto mejore en todos los ámbitos, sí.

Muchas gracias.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE, Marisa Arlene Cabral Porchas: Muchísimas gracias, doctora Lázaro. Excelentes exposiciones hasta este momento.

Y cerramos la parte expositiva de este panel con el doctor Máximo Zaldivar quien nos compartirá sus conocimientos desde un órgano de un tipo diferente, pero que al final de cuentas trabaja con los mismos objetivos.

Director Regional para América Latina y el Caribe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales –IFES, Máximo Zaldivar: Muchísimas gracias.

Agradezco al INE por la invitación a participar en esta importante Cumbre, además del compromiso institucional que IFES tiene por ser miembro también y cooperante de la Cumbre.

Saludo a las distinguidas panelistas que me acompañan esta mañana. Y, por supuesto, a ustedes, el público presente por su tiempo que le han brindado a escucharnos durante estos 3 días.

He optado por no tener una presentación por dos razones:

Primero, por ser el último expositor de toda la Cumbre, creo que ya sería un poco cansado para ustedes. Creo que se ha visto suficiente, definiciones, conceptos de todo lo que se refiere a la desinformación.

Y, además, porque me contagié del temor masivo que hubo de todos los panelistas con el control remoto, así que me disculparán que solo hablaré con ustedes un rato.

Deseo comenzar mencionando que no solo los órganos electorales son objeto de ataques y de desinformación.

Lastimosamente todos, como decían muy bien, todos los que trabajamos alrededor del órgano electoral apoyándolos, alrededor del proceso electoral hemos sido objeto de ataques y desinformación.

Y quiero poner el ejemplo de Guatemala donde todas las misiones de observación, principalmente la de la OEA, la de la Unión Europea, la misión doméstica de Moet GT, embajadas, universidades, cualquier grupo o sector que mostrara afinidad, respaldo hacia la institucionalidad del Tribunal Supremo Electoral, era inmediatamente objeto de ataque y desinformación.

Y lastimosamente yo no fui la excepción, yo fui sujeto de ataques, primero, por una cuenta en Twitter rusa, lo cual ya con eso les dice todo, no. Me empezaron a mencionar como uno de los autores del fraude en Guatemala y, posteriormente, con videos en Tik Tok, etcétera. Unas novelas que, con mucha creatividad, por supuesto, que empezaron.

Pero lo saco a alusión para que ustedes vean cómo es esto, este cáncer, este flagelo que abarca a todos los que trabajamos en pro de unas elecciones libres y en pro de la democracia en nuestros países.

Ya que mencioné Guatemala, deseo detenerme un poco ya que considero que esta es una tribuna importante para hacer alusión a este caso que, con pocos precedentes en nuestra región, en donde a través de una extrema judicialización del proceso electoral se pretende socavar la voluntad popular, expresada libremente en las urnas por la población guatemalteca y hemos visto de todo, desde una falta de respeto a la institucionalidad, el Tribunal Supremo Electoral, violación de su independencia, la confiscación de urnas electorales por medios de fuerzas policiales, el retiro del fuero por parte del Congreso de la República de los Magistrados Electorales y aún al día de hoy nos encontramos con una total incertidumbre de si habrá cambio de gobierno y toma de posesión el próximo 14 de enero en Guatemala.

Existen muchas hipótesis de qué podrá pasar en los próximos días, más aún con la salida del país repentina de los cuatro magistrados del Tribunal Supremo Electoral, pero por supuesto yo no deseo contribuir ni mucho menos a la especulación, simplemente abogamos de que se respete no solo el debido proceso, sino que por supuesto la voluntad popular y que haya una resolución pacífica prontamente en Guatemala.

Siguiendo con el tema de Guatemala, la desinformación estuvo al orden del día durante el proceso electoral del año 2023.

Para el inicio del año había ocho punto millones de usuarios de redes sociales, entre las que Facebook, YouTube eran las más populares, seguidas de Tik Tok e Instagram. Y esto me recordó lo señalado por María del Pilar Calizo en su presentación de ayer, donde nos comentaba esa experiencia casi absurda del extremo del uso del Tik Tok y cómo se volvió en algo fundamental para todos en el país.

Y algo similar empezó a pasar en Guatemala, donde el Tik Tok empezó a cubrir una gran parte de lo que se manejaba en redes sociales de desinformación.

Twitter, ahora conocido como X, por supuesto, continúo siendo una fuente importante de información clave y desempleo y desempeñó un papel fundamental en la generación de tendencias.

Por supuesto, todo esto se facilita porque el marco jurídico guatemalteco tiene leyes muy obsoletas, las regulaciones del TCE a pesar de que la reforma del 2016 introdujo algunas novedades en torno a los manejos de la comunicación, aún falta mucho y Guatemala carece de un marco integral de protección de datos, por supuesto. Y eso dificulta más poder afrontar esta situación.

Se crearon muchísimas cuentas sospechosas de Tik Tok, Twitter, Facebook, desde las cuales se realizaron campañas de desinformación y difamación, se lanzaron ataques personales y acusaciones a veces de forma coordinada.

Una serie de cuentas en redes sociales que se presentaban como medios de comunicación y que alimentaron falsas narrativas desde múltiples plataformas con encuestas de opinión engañosas, que ese es otro tema, las encuetas de opinión que tratan de desvirtuar, las encuestas de opinión más prestigiosas difundidas con publicidad y con campañas de desinformación que se presentaban como contenido producidos por medios de comunicación nacionales e incluso internacionales de prestigio.

También grupos de cuentas de Twitter reales, anónimas y de box que actuaban de forma coordinada para promover tendencias, influir en la opinión pública a favor o en contra de los candidatos y alimentar los mensajes de campaña, las acusaciones de fraude, la desinformación, las intimidaciones y las amenazas subliminales contra la oposición política, así como las reiteradas acusaciones de injerencia contra observadores y organizaciones electorales internacionales que estaban brindando apoyo al TCE, tal como se los mencioné en un principio.

En Guatemala este fenómeno se conoce como Netcenters, los cuales se trasladaron narrativas de desinformación a través de diferentes plataformas mediante contenidos manipulados y ultra falsos.

Finalmente los Netcenters difundieron narrativas sobre la falta de imparcialidad en los magistrados del TCE, así como posibles irregularidades en el conteo de votos y la supuesta falta de fiabilidad en la solución tecnológica implementada para la transición de los resultados preliminares, contribuyendo a crear ese nefasto clima de incertidumbre y descontento con respecto a las elecciones, alimentando la malintencionada percepción sobre la existencia de posible fraude a escala nacional entre las dos vueltas presidenciales.

El informe de la misión de observación de la Unión Europea, contiene un apartado muy específico, muy completo, dedicado a la desinformación y recopila muchísimos datos para quienes estén interesados y deseen conocer un poco más a profundidad sobre el caso de Guatemala, que todos deseamos ver un final feliz en las próximas semanas.

Ahora, pasando a otros ejemplos, en la región de América Latina, si vemos los procesos electorales recientes en la región, vemos claramente una tendencia de cómo inician los ataques y la desinformación en contra de los órganos electorales por un momento específico o un etapa del proceso electoral específico, con el objeto de generar dudas en torno a las mismas.

Y les voy a mencionar los ejemplos: en Brasil, el ataque fue claro contra el voto electrónico y la urna electrónica, ustedes recordaran, el Presidente Bolsonaro lo empezó a poner sobre la mesa, lo cual obligó al Tribunal Superior Electoral a abrir auditorías a más de 15 instituciones, entre ellas la policía federal de Brasil y la fuerza armada de Brasil para que precisamente no hubiera duda de la apertura y la transparencia en torno al voto electrónico y estas instituciones participaron y sus informes pues no encontraron ninguna anomalía.

En Colimba fue en contra del nuevo sistema de escrutinio final implementado por la registradora para las elecciones tanto del senado y la primera y segunda vuelta presidencial-.

En Ecuador fue en contra del voto telemático o internet en el exterior, que fue tanta la presión y la desinformación que incluso para la segunda vuelta ya de las elecciones especiales, ahora para la elección del Presidente, el CNE tuvo que retractarse de continuar con el voto telemático.

En Guatemala fue en contra del padrón electoral y sus inconsistencias principalmente con la población joven y de nuevos votantes.

En Argentina que lo vimos recientemente en contra de la boleta única.

Sin embargo, una vez el órgano electoral empieza a refutar todas estas, esta desinformación rápidamente la desinformación sube de vinel, escala inmediatamente al plano personal, a l plano de desprestigio y un ataque desmedido para la capacidad y credibilidad institucional, y eso es lo más delicado de todo esto.

Ahora, la pregunta del millón de dólares, por supuesto, en que cual debe ser la respuesta ante esta ola de ataques por parte del órgano electoral.

Lastimosamente las respuestas hasta ahora han sido insuficientes, en la mayoría de los casos y yo aquí deseo tomar el ejemplo que mostró muy claramente Ingrid Bicu en la presentación de su investigación que llevo a cabo y son cifras lo confirman.

Los órganos electorales solamente están actuando de manera reactiva, incluso en los tres niveles de funcionalidad democrática que mencionaba Ingrid: alta, media y baja, la respuesta reactiva es la que más predominaba en todos, hasta en un 88 por ciento.

¿Y en qué consiste esa acción reactiva? Básicamente en un pronunciamiento diciendo que la noticia tal o cual es falsa, y poniendo la letra en rojo que dice “falsa”, sobre la noticia original y republicándola.

Por supuesto, es una manera de reaccionar, pero definitivamente no ha sido suficiente.

Durante estos tres días en la Cumbre se ha mencionado muchas medidas que se deben de implementar, como la rehabilitación digital; reforzar los procesos internos y las capacidades humanas y tecnológicas del seguimiento a las redes sociales, al interno de los órganos electorales; alianzas estratégicas, como mencionaban ayer alguna de las consejeras de INE, con las empresas tecnológicas en base a sus políticas internas y programas existentes para la mitigación de noticias falsas.

Y por supuesto, hay que tomarle la buena fe y la buena voluntad de estas organizaciones tecnológicas.

Y encontré una cita de META que me llamó mucho la atención, y ojalá veamos que se cumpla y lo continúen, que decía un personero de meta, mes tras mes hay elecciones en todo el mundo, lo que aumenta la importancia de disminuir las noticias falsas de forma permanente.

Así que ojalá veamos eso que cada vez se cumpla más.

Por último, y yo creo que esto es muy importante en torno a acciones que se pueden tomar, es fomentar la realización de eventos como esta cumbre, para tener un diálogo franco y abierto sobre esta temática, ya que será un proceso de aprendizaje largo para todos nosotros.

Esta semana, por ejemplo, se llevaron a cabo dos eventos simultáneos sobre el tema de desinformación, siendo uno de ellos en Colombia, en Cartagena de Indias.

También el Secretario Guerrero mencionó ayer que hace pocos meses se celebró un evento sobre desinformación por la OEA en Canadá; y en agosto, IFES celebramos junto con el Tribunal Superior Electoral de Brasil, un evento también donde no solo participaron muchos órganos electorales de la región, sino que también de India, Canadá y Australia.

Para mí lo más peligroso de la desinformación en torno a las elecciones y a los órganos electorales creo que es, y lo que mencionó Federico ayer en su presentación, Frederico Franco Alvim, que son la amenaza a los valores constitucionales que por mandato natural son obligación primaria del órgano electoral.

Y digo que esto es lo más peligroso, porque esto se suma a la ya preexistente desafectación democrática que estamos viendo en la región.

Entonces, tenemos ya una desafectación democrática, porque la gente no se siente satisfecha de que la democracia liberal como la conocemos les ha solventado sus problemas, se tiene este ataque contra los principios y valores constitucionales que los órganos electorales defienden, y es una fórmula para el desastre.

Esos principios son, por supuesto, la participación ciudadana, el voto libre y consciente, la igualdad de oportunidades y la normatividad electoral.

Éste es el gran reto.

Considero que preservar y defender estos valores constitucionales se tendrá, sin duda, ganada la mayoría de la guerra en contra de la desinformación.

Y aquí no quiero dejar de mencionar, y sé que encontraré entre algunos funcionarios aquí en el auditorio del INE, y es la importancia de la educación cívica, la cual, lamentablemente, debido a los recortes presupuestarios que la mayoría de órganos electorales están sufriendo en la región, la educación cívica se pasa a un segundo plano. ¿no?,

Y también por ésa, porque la medición del impacto en la educación cívica es de largo plazo.

Y actualmente los órganos electorales están pendientes de la inmediatez de lograr los resultados rápidamente para poder mostrarle a la población todo de manera rápida.

Y creo que es muy importante retomar el tema de la educación cívica, fortalecerla, ya que la primera y última víctima en las guerras de comunicación al final siempre es el ciudadano; por lo cual, hay que facilitarles toda la información y educación que se pueda.

Y esto no es nuevo, encontré una cita de Thomas Jefferson, el tercer Presidente de los Estados Unidos, y decía: “una ciudadanía informada es el único depositario verdadero de la voluntad pública”.

Veo que me quedan unos segundos, y deseo solamente, yo me puse a pensar, bueno, antes de las redes sociales cómo se manejaban las narrativas de desinformación, y me acordé dos casos que creo que son importantes mencionar.

En Venezuela, antes de que entráramos en toda la dinámica tecnológica de redes sociales, hubo dos situaciones que se generaron en torno al Presidente Chávez. La primera fue, ustedes se recordarán, el video o el documental “La revolución no se debe televisar”.

Este video ayudó muchísimo a cambiar la narrativa de lo que había sido el golpe de estado que se dio en contra del Presidente Chávez, en el 2003, y relanzarlo y reposicionarlo a él de una manera más fuerte cuando retomó las riendas del poder político en Venezuela.

Y la otra fue, el libro escrito por una investigadora norteamericana Eva Golinger, llamado “El Código Chávez”.

Ella lo que hizo fue, tuvo acceso, a través del Freedom of Information Act en los Estados Unidos, a muchos documentos que eran públicos, no era nada secreto ni siquiera desclasificados, y empezó a trabajar toda esta narrativa de lo que era esa injerencia de los Estados Unidos en Venezuela, y a polarizar y a generar esa polarización entre ambos países.

Claro, estos esfuerzos se llevaron mucho más tiempo, uno, un libro, en lo que se publicaba, la gente lo leía, el acceso al consumo ciudadano era más limitado; y por el otro lado, el video tan famoso de “La revolución no debe ser televisada”.

Pero creo que son dos ejemplos muy interesantes, de tomar en cuenta de cómo antes se trabajaba estas narrativas de desinformación.

Y pues ojalá hayamos aprendido todos, de ahora en adelante, de cómo contrarrestarlas.

Yo lo dejaría aquí, por supuesto estamos para el área de preguntas.

Muchas gracias.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Muchísimas gracias.

Muchísimas gracias, querido Max.

Y con eso terminamos la parte expositiva.

Si alguna persona del público o que nos sigue en línea tiene alguna duda, puede hacérnosla llegar.

Muy interesantes los planteamientos de nuestros tres expositores, difícil en tres minutos retomar lo que dijeron porque hay muchísimas ideas, pero trataré de ser muy concisa en algunos temas en común.

Primero, que las autoridades electorales y los organismos tenemos que llegar a la sociedad con un mensaje más accesible, es decir, buscar la manera de nosotros también adaptarnos al uso de las nuevas tecnologías a favor de la democracia, es decir, no solo ver la parte negativa sino ver la parte que podemos explotar.

Proceso electoral informado,  nos decía Yolima, y creo que es fundamental, sembrar discernimiento en la ciudadanía, es decir, como cerrábamos hace unos segundos educación cívica, no podemos partir de que hay una crisis de desinformación, sin tomar en cuenta nuestro papel activo, el papel activo que debemos de tomar dentro de la formación de ciudadanía, en este caso, también ciudadanía digital.

Y bueno cómo decía la doctora Alejandra Lazzaro, la respuesta que damos las autoridades electorales actualmente al tema de desinformación, nunca podrá superar cómo está fluyendo la información en el día a día, entonces, al final de cuentas lo que estamos haciendo es como tapar el sol con una mano, porque es muy pequeño el ámbito de acción que tenemos dentro de la parte reactiva de la desinformación.

Entonces lo que tenemos que hacer es un esfuerzo conjunto no, solamente autoridades electorales sino entre instituciones de todos los ámbitos, de todos los tipos y de todos los niveles en cada uno de nuestros países para promover diferentes medidas de atención, no solo a la desinformación sino también a generar información positiva, ser proactivos en la parte de la transparencia de la información que se genera desde los órganos electorales.

Y también nos decía Max, que uno de los principales problemas de la desinformación es que se ha enfocado en un tema concreto del proceso electoral y compro totalmente su propuesta de que quienes trabajamos en esta actividad tenemos que comunicar de manera eficiente todo lo que estamos haciendo, y con eso de alguna manera no podemos cerrar la puerta a la desinformación pero sí limitamos los canales de acceso para la desinformación.

Bueno voy rápidamente a las preguntas de nuestra audiencia, algunas vienen dirigidas, sin embargo, algún otro de nuestros panelistas quieren responder con gusto cualquiera podría responder hasta por tres minutos para dar tiempo a conclusiones.

Bueno, una primera pregunta es si debería considerarse a la desinformación como un delito electoral.

Después pregunta si los órganos electorales son quienes generan información falsa o tendenciosa cómo afecta esto a la legitimidad de la institución y qué debe hacerse para no afectar la democracia de un país.

La siguiente pregunta, o no sé si quieran contestar estos dos, muy bien adelante.

Director Regional para América Latina y el Caribe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales-IFES, Máximo Záldivar: Yo quisiera contestar la primera, claro, es difícil, sería ideal ir para allá no, para convertirlo un delito electoral pero ahí está, y los abogados aquí pues lo saben mejor, pero está esa línea tan delicada, la libertad de expresión pero yo creo que por ahí podría ir encaminada algún tipo de solución y quiero poner el ejemplo de Brasil, Brasil, el Tribunal Superior Electoral redujo la eliminación de las noticias falsas en las redes sociales, a través de una orden judicial de 24 horas a dos horas como tiempo máximo durante el tiempo del proceso electoral.

Entonces ahí vemos que se pueden tomar medidas fuertes, coercitivas, sino lo hacían venían unas multas muy fuertes que el tribunal imponía y creo que por ahí va a ir el camino.

Yo creo que por mucha voluntad que se exprese y deseos, eso va a quedar un poco en el aire si no se toman medidas como este ejemplo que Brasil le está dando, ¿no?, pero siempre, por ahí iría, pero va a ser un poco difícil convertirlo tal cual en un delito electoral, pero sí se pueden normar y buscar sanciones para el abuso de la desinformación.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Muchas gracias.

Voy a leer una siguiente pregunta que está ligada con la anterior, y es: ¿qué pasa cuando la propia autoridad es la generadora de desinformación?, ¿cómo se responsabiliza a la autoridad?, y un ejemplo que utilizan es, por ejemplo, en Japón, después de los eventos de Fukushima, en 2011 hubo una serie de renuncias de ministros por desinformación, por malversación de fondos para reactivar los reactores nucleares, es decir, qué se puede hacer en otros países para vencer la desinformación que viene desde las propias autoridades.

Y va de la mano con la pregunta anterior que dice que si los órganos electorales generan desinformación, ¿cómo podemos vencer eso?

Catedrática de la Universidad de Buenos Aires, Alejandra Lazzaro: Ha pasado y pasa, y esto tiene también que ver con algo que apareció en la presentación de Yolima y es cómo surge las autoridades electorales en algunos países y la conexión, relación directa que se tiene con los partidos políticos.

Entonces, muchas veces cuando asumen como autoridades electorales que tienen que tener esa función bien independiente ya de la política partidaria que no significa política pública, pero sí política partidaria, muchas veces tienden hacia algún tipo de desinformación para favorecer a un u otro partido político y esto sí podría ser perfectamente calificado como un delito electoral.

Coincido con Max en que es muy difícil la desinformación, encorchetarla como un delito electoral, porque, qué es legal o qué es ilegal en una determinada conducta como se expresaba antes, depende del contexto en donde estás.

Si yo estoy expresando algo que es verdadero, pero que está en contra del poder político de turno, podría decirse que es ilegal porque no coincido con el gobierno, pero sin embargo, es mi forma de expresarme y de poder que se conozca ese hecho.

Ahora, cuando se trata un caso como éste, me parece que podría ser uno de los casos perfectamente plausible para ser calificado como delito.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Gracias, adelante.

Experta electoral internacional, Yolima Carrillo: Gracias.

Fui parte de una corporación, fui miembro de órgano electoral equivalente al INE, en Colombia, el Consejo Nacional Electoral, equivalente al INE en México.

Entonces, cuando estábamos en sala plena, a veces no bien terminábamos de adoptar la decisión cuando ya veíamos a alguien del plenario, con su celular, mandándole a los periodistas, a sus amigos, algún periodista, lo que habíamos dicho.

Entonces, cuando hay consciencia y responsabilidad por parte del miembro del órgano electoral corporativo, que es miembro de un órgano, que no debe actuar de manera particular o salvarse por separado.

Entonces, este miembro está tentado a continuar en esa comunicación en redes sociales rinde cuenta por separado. Su voto aquí, cómo dicen aquí, voto observado, allá es salvar el voto o aclarar el voto. Aquí puede ser voto observado o diferente, voto distinto.

Y, entonces, estas personas no tienen siempre conciencia de su situación y es que son parte de un órgano y que solo, por sí solo no son nadie, porque en tanto cuanto miembros de la organización, porque por sí solo no puede tomar ninguna decisión.

Ese es un defecto que puede tenerse cuando no hay unos reglamentos que así lo contemplen de manera muy clara.

Y, entonces, nos encontramos con casos como eso. Claro, la desinformación puede venir desde la misma autoridad cuando se actúa de esa manera. Y viene desde la misma autoridad y deslegitima la misma decisión de la propia autoridad cuando dice: No estoy de acuerdo con lo que la mayoría del pleno adoptó, porque yo estoy de acuerdo, es con esta disidencia. Entonces, ahí hay ese problema.

Eso puede suceder y por eso esto nos obliga a tener unas reglamentaciones al interior, todo órgano tiene reglamento. Los reglamentos deben contemplar este tipo de temas, porque a veces la autonomía del juez o, en este caso, del corporado cuando no es juez, cuando es un órgano administrativo, es tanta que se deja al descuido la posibilidad de que con las actitudes individuales se haga daño a la corporación y, por tanto, al sistema, eso por un lado.

Por otro, cuando un tipo penal se va a erigir, a expedir, a construir el bien jurídico protegido ese sujeto activo, el sujeto pasivo ese estudio es profundo.

Y, además, hay un tema y es que tiene que pasar por el Congreso, porque los ejecutivos no pueden hacer códigos penales. Quien hace el código penal es generalmente el Congreso, debe ser la parte legislativa y se genera toda una discusión por quienes son los propios actores que va a ser muy de fondo. Cada sociedad estará preparada o no para eso.

Pero ese tipo de delitos tendría que ser unos tipos cerrados. Porque si son tipos, lo que se llaman tipos abierto, entonces políticamente en cualquier momento, cualquier podía endilgarle ese delito a otro solamente por el juego político y eso es peligroso también.

Por esa razón es muy importante tener en cuenta todos esos aspectos, pero empezaría por casa.

La regulación interna de los órganos electorales a través de los reglamentos, en el sentido de las posturas individuales o no de los miembros puede ser muy importante.

Gracias.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Bueno, voy a leer rápidamente las dos preguntas que nos quedan y les pediría disculpas a quienes las han generado, porque nuestros panelistas contestarán lo más rápido posible, lo más concretamente posible para que nos dé espacio para su ronda de conclusiones, las cuales también son muy importantes en este foro.

Bueno, ¿qué hacer ante el rating de la desinformación? ¿La mentira? ¿La denostación de personas servidoras públicas? Cuando se hace pública y viral en redes sociales.

Información falsa o manipulada, ¿qué pasa con el derecho al olvido?

Y la siguiente va un poco de la mano que es la recomendación, es tener un departamento u oficina para atender cuestiones de desinformación, además de la oficina o departamento de prensa, o, ¿cómo es la propuesta en este sentido?

Adelante.

Director Regional para América Latina y el Caribe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales –IFES, Máximo Zaldivar: Sí, yo quisiera retomar la última parte de la segunda pregunta.

Yo creo que no, no hay necesidad de crear una unidad específica, pero sí fortalecer las unidades de comunicación tradicionales ya existentes dentro de los órganos electorales.

Brindarles la capacitación necesaria y brindarles la tecnología necesaria, podrá ser este tipo de monitoreo y seguimiento constante.

Y poder, por supuesto, a través de regulaciones tomar medidas similares, tal vez no tan fuertes como las que tomaron en Brasil, pero sí ir tomando medias iniciales que vayan contrarrestando este abuso y que se vea que el órgano electoral está siendo propositivo y no solo reactivo, como dije a través de mi presentación.

Pero yo creo que es muy importante y ya se ha visto en otros países donde se ha ido a través de reformas electorales, fortaleciendo este tipo de unidades.

Yo creo que, como dijo aquí que no quería opinar sobre México, yo tampoco, pues ni mucho menos. Pero si vemos un poquito para atrás, hemos visto situaciones donde ha habido señalamientos de desinformación hacia el INE.

Quiero recordar durante las consultas populares que se realizaron en los últimos dos, tres años en México, se acusaba al INE de que el INE no hacía lo suficiente para informar a la ciudadanía del contenido y de cómo debían de participar en esas consultas ciudadanas.

Entonces, vemos que sí se dan este tipo de situaciones y que teniendo pues la capacidad para poder contrarrestar eso, es muy importante contar con ella.

Gracias.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Gracias.

No sé si alguna de nuestras expositoras.

Experta electoral internacional, Yolima Carrillo: Prensa hace una parte y prensa hace la tarea de difusión. Pero la tarea de fondo, del contenido tiene que ser necesariamente supervisado por alguien de nivel.

Porque las respuestas que se le tiene que dar a esto no se trata simplemente de decir: Es falso. Esa palabra o ponerle el sello de falso encima del comunicado falso.

Es que para explicar el sentido contrario tiene que tener una persona el nivel, porque una Corte o un órgano electoral no puede utilizar las expresiones comunes, tiene que decir exactamente y de manera precisa que la decisión no es esta, sino que es aquella porque de acuerdo con el artículo tal eso no es posible.

Y de esa forma es lo que hace que tenga mucha mayor fuerza o fortaleza esa respuesta.

Por eso, entonces, prensa tiene que seguir trabajando, pero necesita el apoyo. Porque anteriormente podría pensarse que lo que no decía el presidente, lo que no le ponía el chulo el presidente del órgano no podía salir. Imagínense un presidente en sala, en una sala de cinco horas y el mundo acabándose afuera por todas las Fase News.

Por eso, se hace necesario hoy día delegar esa función, pero en personas que tengan un alto nivel de calificación para que puedan llenar de contenido lo que se va a difundir.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Muchísimas gracias a nuestra audiencia por sus preguntas. Y, por supuesto, a nuestras y nuestro expositor por sus respuestas.

Para cerrar este panel tenemos un lapso de tres minutos por persona para un momento de conclusiones.

Empezamos nuevamente con la doctora Yolima Carrillo.

Experta electoral internacional, Yolima Carrillo: Muchas gracias.

Cuando se dice que hay un descontento general con la democracia, y en eso el Latinobarómetro es muy útil cuando mide estas situaciones en los diferentes países de la región. Ésa es una realidad, es una realidad de apoyo.

Sin embargo, la misma situación, el hecho de estar la ciudadanía inconforme con la democracia pudiera pensarse que es una justificación para que todo este tipo de autopistas de desinformación funcione, como si esto fuera una consecuencia normal.

Sin embargo, lo que ése es un problema. Alguien aquí decía que es un cáncer, alguien decía que es otra enfermedad, ayer se disputaban entre si era una enfermedad, un virus, o si era un cáncer, en fin.

Es un problema de la sociedad que debe resolverse, y que deber resolver la sociedad.

Lo que hacemos es que éste es tema que no es un tema solo del estado, es un tema de sociedad. Es decir, cada sociedad tiene que ir escogiendo, y cada liderazgo tiene que ir encaminado, yo diría, a la construcción.

Cuando los ejecutivos y cuando el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo disputan que es normal, pero cuando el árbitro, que es el poder judicial o los órgano autónomos donde están los electorales entran a hacer parte de la disputa, eso tiene un problema grave.

Y por esa razón claro que hay que defenderse, claro que los órganos tienen que defender su gestión. Pero sí es necesario volver por el fuero de la división de poderes y del respeto por la autonomía de cada una de las ramas y los órganos, y la colaboración armónica.

Pero es necesario que se respete.

Yo diría que si en una palabra puedo resumir una especie de propuesta de solución es respeto. En la medida en que los ciudadanos respetan, en la medida en que se respeta unos a otros, en la medida en que se respeta desde la institucionalidad, cuando se respeta, se adquiere el derecho para ser respetado.

Y me parece que eso es un tema que es una palabra que está por allá en muchos anaqueles, pero que es necesario volver a usarla, en todas las tareas, en los jóvenes, en los viejos, en todos, porque se hace necesario desde la institucionalidad recobrar el respeto, y en la parte de la justicia la majestad.

Cuando se hace parte de un órgano autónomo, cuando se imparte autoridad se tiene que trabajar sobre la base de la majestad, y eso tiene que ser en el fondo y en la forma, eso tiene que ser y parecer.

Y pienso que estas cosas pueden ser útiles en el comportamiento, porque hay un comportamiento personal, pero también hay un comportamiento institucional, que ahí necesariamente que recabar y rescatar. Lo otro es exponernos todos, exponernos todos porque lo que está pasando no se sabe cómo puede terminar, y puede ser grave.

Por eso es necesario tomar medidas.

Gracias.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Muchas gracias, doctora.

En este momento cedemos el uso de la voz a la doctora Alejandra Lazzaro, también para sus conclusiones.

Adelante.

Catedrática de la Universidad de Buenos Aires, Alejandra Lazzaro: Bueno, aprovecho este minuto también, porque no agradecí, y la verdad es que no puedo dejar de agradecer a Arlene, a Rafael Riva Palacio, a la Presidenta actual del INE, que estamos muy contentas además desde la asociación AMEA, de que sea una mujer.

Y por supuesto, no solamente participar en este panel que es un honor sino poder haber venido como asistente para escuchar, porque la verdad es que uno se va nutrido y con muchas ideas y coincido con Max, que esto realmente hay que multiplicarlo, porque es una forma muy buena y también coincido en que es la educación la que nos puede ayudar en todo esto: educación ciudadana, alfabetización digital en el ámbito que sea, porque le problema no es la tecnología, el problema no son las redes sociales, el problema subyace y son los comportamientos, todas esas circunstancias que hacen del sistema democrático que sea lo que está haciendo y entonces, me parece por eso, insisto, en el compromiso de todos los actores del sistema y empezar a trabajar para mejorar cada uno en su ámbito, que es la única forma en definitiva que lo vamos a lograr.

Así que bueno, mil gracias.

Coordinadora de Asuntos Internacionales del INE,. Marisa Arlene Cabral Porchas: Muchas gracias, y para cerrar este panel, cedemos el uso de la voz.

Director Regional para América Latina y el Caribe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales –IFES, Máximo Zaldivar: Muchas gracias.

Me llamó mucho la atención ver durante algunas de las presentaciones, durante los tres días que algunos hicieron cronologías muy interesantes y retrospectivas de cómo y cuándo inicio todo este tema, del uso de las redes sociales, su impacto en las elecciones y lo que nos ha llevada a esta etapa actual de la desinformación y la un no explorada área de la inteligencia artificial.

Yo me puse a pensar y la luz, el campanazo me lo dio la presentación, porque tú lo mencionaste muy rapidito, de pasadita y eso me ha llevado a atreverme a recomendarles un libro y, por supuesto, quiero pedirles disculpas de antemano por si el título del libro es ofensivo para alguien políticamente y quiero dejar claro que el libro por supuesto fue escrito por alguien que estaba descontento con el resultado de la campaña electoral en la que él participó y por eso el título del libro.

Pero lo importante del libro y es lo que yo quiero hacer énfasis y yo considero que es uno de los libros más subvaluados en materia de estadísticas que presenta en torno al uso de las redes sociales, en el impacto en una elección y es un libro norteamericano del año 2011 que se llama “Los zombis de Obama” y habla, específicamente sobre se gap, sobre esa diferencia abismal entre el uso de las redes sociales, entre la campaña, por supuesto, de Obama y del senador John McCain, en ese entonces.

Entonces, les reitero la información que está ahí es fundamental para ver no sólo cómo cambió esa elección que todos fuimos testigos de ella, la mayoría tal vez los jóvenes no, en el 2008, pero cómo cambió la manera de hacer política en los Estados Unidos para siempre.

Muchas gracias.

Presentadora: Al contrario, muchísimas gracias a nuestros tres panelistas.

Muchas gracias, Max.

Con esto damos por concluido este panel, agradecemos a todas y todos su presencia.

A quienes nos siguen de manera virtual. Muchas gracias.

Vamos a un pequeño receso y estamos a punto de cerrar esta Segunda Edición de la Cumbre de la Democracia Electoral. Muchas gracias.

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