Versión estenográfica de la clausura del Foro: Derechos políticos y electorales de las mujeres

Escrito por: INE
Tema: Dia Internacional de la Mujer;

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA CLAUSURA DEL FORO DERECHOS POLÍTICOS Y ELECTORALES DE LAS MUJERES. HACIA UN PROCESO ELECTORAL 2020-2021 CON PARIDAD Y SIN VIOLENCIA POLÍTICA CONTRA LAS MUJERES, EN EL MARCO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES

Moderadora: Muy buenas tardes.

En este momento, damos inicio a la clausura del Foro Derechos Políticos y Electorales de las Mujeres hacia un Proceso Electoral 2020-2021 con Paridad y sin Violencia Política contra las Mujeres. 

Para dar inicio, damos la palabra a la doctora Yasmín Esquivel Mossa, Ministra Presidenta de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. 

Ministra Presidenta de la Segunda Sala de la SCJN, Yasmín Esquivel Mossa: Muchísimas gracias. 

Estimado doctor Lorenzo Córdova Vianello, Presidente del Instituto Nacional Electoral; 

Querida amiga, maestra Mónica Aralí Soto Fregoso, Magistrada Presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Amiga doctora Carla Astrid Humphrey Jordán, Consejera Electoral del Instituto y Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación.

Consejeras, consejeros.

Muy buenas tardes a todas y todos quienes nos acompañan esta tarde.

Para mí, es muy grato participar en esta clausura del Foro Derechos Políticos y Electorales de las Mujeres hacia un Proceso Electoral 2020-2021 con paridad y sin violencia política contra las mujeres, al que nos convocaron el Instituto Nacional Electoral, el Instituto Nacional de las Mujeres y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en el marco de la conmemoración del Día 8M, el Día Internacional de la Mujer. 

Y, desde luego, el privilegio de compartir con el doctor Lorenzo Córdova, con la Magistrada Mónica Aralí y la Consejera Carla Humphrey este espacio.

Agradezco esta invitación al tiempo que les extiendo mi más amplia felicitación a las instituciones convocantes al foro, en el que se abordó una temática que resulta trascendente y por demás oportuna, con vista al que transcurre en nuestro país el Proceso Federal para la renovación de la Cámara de Diputados y muchas otras entidades de nuestra República.

Procesos electorales, los más grandes de la historia de nuestro país, que hoy se rigen por las reglas de paridad de género, emanadas de las reformas constitucionales de 2014 y 2019, así como de aquellas que hoy reconocen y sancionan la violencia política contra las mujeres en razón de género.

En los albores del siglo XIX, México lograba concretar en la nueva carta fundamental las aspiraciones democráticas que dieron pie a la lucha revolucionaria.

Una Constitución que conquistó el título de vanguardista por ser la primera en el mundo en reconocer los derechos sociales.

Aun y cuando ya existían países en los que se había conferido el voto a la mujer, el Constituyente del 17 no hizo eco de las muchas voces de mujeres que lo exigían, entre ellas, incluso quienes habían acompañado al movimiento revolucionario y postergó el reconocimiento de la plena ciudadanía de las mexicanas. 

La voluntad y tenacidad de una de esas mujeres a la que no le faltaba astucia, la llevó a postularse como candidata a la contienda federal que siguió a la Promulgación de la Constitución.

Así fue Hermila Galindo argumentando que la nueva Ley Fundamental confería el derecho del voto a los ciudadanos en términos genéricos sin excluir a las mujeres, se postuló como candidata a una diputación federal, reconocida en muchos círculos, se le concedió el derecho a ser candidata sin quedar exenta de los muchos comentarios publicados en la prensa de la época que, con sorna, plagados de prejuicios referían a sus pretensiones políticas.

A su anunciada derrota, siguió la modificación en el año de 1918 de la Ley Electoral Federal para establecer que el sexo masculino era requisito para participar en las elecciones, ¡imagínense nada más!

Les refiero estos hechos no solo por exaltar la figura de una de tantas mujeres mexicanas que dieron la batalla por el reconocimiento de los derechos políticos electorales, con elevada estatura política. 

También porque la reflexión sobre estos acontecimientos resaltar el entorno de la notoria discriminación en que participó esta primera mexicana en postularse a una contienda electoral anteponiendo prejuicios que ponían en duda la capacidad de las mujeres para desenvolverse en la vida pública y lejos de que se reconociera su derecho a ser votada y el de sus adeptas a votarla, éste se reservó al sexo masculino.

Un entorno que lamentablemente no ha cambiado, transcurrieron justo 100 años en los que mediaron un sin número de reformas legales y constitucionales para que las mujeres pudieran ser postuladas en condiciones de paridad, sin embargo, aún hoy persiste esa discriminación y violencia que vivió la primera candidata a una diputación federal. 

Lo que ha hecho necesario el diseño de un amplio marco jurídico para prevenir, eliminar y sancionar la violencia política en su contra por razón de género.

Así es, en los últimos años han ocurrido cambios sustantivos en la forma de ver y entender la participación política y profesional de las mujeres en México.

De manera, que en tanto el discurso político como la acción legislativa, se ha consolidado la idea de la igualdad plena de derechos entre los géneros, la cual ha avanzado hacía el logro de la paridad, que lejos de ser una cuota de género, constituye una medida definitiva que viene a replantear la concepción del poder político para concebirlo como un espacio compartido entre hombres y mujeres como premisa del principio de igualdad, que restituye el derecho de las mujeres a representar también los intereses de la nación.

Estos cambios permitieron la conformación actual del Congreso de la Unión en el que cada una de las cámaras está integrada en la mitad o casi la mitad por mujeres.

Un hecho que calificado como inédito no debe pasar a la historia como excepcional. 

La participación de la mujer para que sea real y efectiva no debe ser producto de una coyuntura, debe estar sustentada en un cambio estructural, sólo así podremos eliminar la violencia y discriminación en su contra y alcanzar una paridad en la representación política como una dinámica propia de nuestro sistema democrático, que para ser tal requiere incorporar con plenitud de oportunidades el indeleble a sus derechos a la mitad de la población que constituyen las mujeres.

Hoy en día sigue siendo un desafío que el Proceso Electoral 2020-2021 transcurra en condiciones de paridad y sin violencia política contra la mujer. Para ello, no sólo contamos con un sólido marco jurídico también con instituciones que garantizan su, eficaz cumplimiento.

El impulso del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha sido decisivo y encausador, con criterios que aún antes de las reformas constitucionales que acogieron el principio de paridad de género en nuestro sistema electoral fortaleciendo la mayor participación de la mujer en las contiendas electorales.

También la acción del Instituto Nacional Electoral no ha sido menos relevante, mirando a la eficacia de los derechos político-electorales de las mujeres y de la ciudadanía en general, diseñando con enorme creatividad normas, acciones, para garantizar y hacer efectivo el principio de paridad, así como para prevenir y eliminar y sancionar la violencia política contra la mujer, lo mismo que para promover la mayor inclusión.

Un ejemplo, lo tenemos en la aprobación de los lineamientos para que los partidos políticos nacionales y, en su caso, los partidos políticos locales atiendan, sancionen, reparen y erradiquen, la violencia política contra las mujeres en razón de género, que entre otras diversas medidas establece la denominada 3 de 3 contra la violencia.

La declaración que deberá solicitarse a las y los aspirantes a una candidatura en la que se establezca que la persona no ha sido condenado o sancionada por violencia familiar o doméstica, o cualquier agresión de género en el ámbito privado o público, tampoco por delitos sexuales contra la libertad sexual o la intimidad corporal, ni como deudor alimentario o moroso, que se encuentre registrado en algún padrón de deudores. 

Medidas que estoy convencida, tienen a afianzar un cambio al interior de los partidos políticos, que contribuirá en revertir los roles y estereotipos de género que subsisten en cuanto a la capacidad de las mujeres, para desenvolverse en el ámbito político y orientará hacia la formación de nuevos liderazgos femeninos, más allá de limitarse a cumplir con la normativa que les es impuesta.

El Instituto Nacional de las Mujeres cumple también con un papel fundamental, en el Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, 2020-2024, luego de hacer un diagnóstico muy amplio en lo que toca a la participación política de la mujer, apunta al impulso de líneas estratégicas que buscan fortalecer el marco de leyes y políticas, promover un cambio cultural para el reconocimiento de las capacidades políticas y la autonomía de decisión de las mujeres. 

La acción conjunta de estas tres instituciones, cada una en la esfera de su competencia, habrá de sumar en un enfoque, enorme reto por transitar hacia el proceso electoral 2020-2021, con paridad y sin violencia política contra la mujer, que sea un paso adelante para desmontar la cultura de la desigualdad y discriminación por razón de género, que aún permea en nuestra sociedad, y avanzar hacia esa auténtica democracia en la que los espacios de poder sean por igual para hombres y mujeres, en un contexto libre y de violencia política y cualquier otra en contra de las mujeres, que obstaculiza, anula, menoscaba el pleno ejercicio de los derechos político electorales. 

Es mi convicción que ahí se encuentra la clave para que no siga dándose esta paradoja a la que ha referido el doctor Lorenzo Córdova, al señalar que el incremento de la violencia política contra la mujer en razón de género se presenta de manera inversamente proporcional al progresivo y consistente avance de la participación política de las mujeres. 

De ello tenemos un claro ejemplo, mientras en 2018 marcó un hito en la participación de la mujer en las contiendas electorales y su arribo a los órganos legislativos en un estudio que dio a conocer el Instituto Electoral de la Ciudad de México, la evaluación de la incidencia de la violencia política contra las mujeres en el contexto electoral 2017-2018, se da cuenta que ese proceso arrojó a nivel nacional un registro de 301 casos de violencia contra precandidatas, candidatas, servidoras públicas y representantes electas, mujeres dirigentes y militantes de partidos en todo el país. 

De esos 301 casos identificados, apunta que el 52 por ciento correspondieron a la dimensión de violencia contra las mujeres en la política, 26 por ciento fueron casos de violencia política de género y 22 restantes se ubicaron en la dimensión de violencia política en general, sin motivaciones de género visibles. 

En los procesos electorales 2020-2021, los casos apuntan a incrementarse de manera alarmante. De acuerdo con los apenas del pasado viernes que dio a conocer la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, señala y cito textualmente: “de septiembre de 2020 a febrero de 2021, ya se han registrado 73 delitos relacionados con acontecimientos políticos, en los cuales hubo 64 asesinatos”. Estos datos resultan preocupantes. 

Ahora lo particularmente grave cuando se trata de violencia política contra las mujeres en razón de género, además de lo que de suyo conlleva todo acto de violencia, es que inhibe la participación de la mujer en las contiendas políticas y su integración a los órganos de decisión al afrontar la disyuntiva entre salvar su vida, su integridad física emocional, psicológico, incluso, la de su familia o seguir adelante con sus aspiraciones políticas, con la consecuencia evidente de ver frustrado su avance en detrimento personal, colectivo, incluso, de ser privada de la vida.

No queremos más mujeres que han perdido la vida como consecuencia de esta violencia política de género, como son Antonia Jaimes y Dulce Nayeli Rebaja, en Guerrero; Guadalupe Payán, en Chihuahua; Maribel Barajas, en Michoacán; Francis Anel, en Colima; Ana Luz y Martínez, en Jalisco; Floriser Ríos, Gladys Merlín Castro y su hija, en Veracruz, y muchas otras que en su intento por participar en política hoy ya no están.

Por otra parte, la participación de las mujeres en funciones de liderazgo permite romper las barreras estructurales y por el contario también, su ausencia en puestos de toma de decisión abona en perpetuar prácticas y políticas discriminatorias.

Eventos como el que hoy se clausura, sin duda, abonan a una mejor comprensión del problema, a la concientización, a lo qué debe seguir a la acción, conocer el testimonio de quienes han sido candidatas y quienes representan a grupos de condición de vulnerabilidad sobre los obstáculos que han enfrentado para ejercer sus derechos políticos electorales y como los están superando la reflexión sobre los desafíos institucionales que habrá de sortear en los procesos electorales en curso desde la perspectiva de las autoridades electorales administrativas y de la sociedad civil son, sin duda, una invaluable aportación.

Mi reconocimiento a todas y todos los participantes y, por supuesto, a las instituciones convocantes, así como a la Comisión de Igualdad de Género y no Discriminación que preside la Consejera Carla Humphrey, mi reconocimiento y felicitación.

Debemos seguir actuando en consistencia y contundencia para que a ninguna mujer se le obstaculice mediante el deleznable recurso de la violencia del goce y el ejercicio de los derechos político-electorales, para que no se frene el avance de las mujeres ni la construcción de una auténtica democracia en nuestro país.

Finalmente, les digo: no podemos hablar de una sociedad democrática y civilizada sino participan las mujeres en la misma proporción que le corresponde, no más pero tampoco menos. Muchas gracias.

Moderadora: Muchas gracias, Ministra Presidente.

A continuación, damos la palabra a la Carla Humphrey Jordán, Consejera Electoral del Instituto Nacional Electoral y Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y no Discriminación.

Consejera Electoral del INE, Carla Astrid Humphrey Jordan: Gracias, buenas tardes nuevamente a todas ya todos.

Llegamos ya al evento de clausura de este importante evento para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres y me permite saludar con mucho gusto a la Ministra Yasmín Esquivel Mosa, Presidenta de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y también Presienta del Comité Interinstitucional de Igualdad de Género del Poder Judicial de la Federación, a quien agradezco mucho su presencia.

Por supuesto, a la Magistrada Mónica Soto, parte, digamos, de estas instituciones que organizamos este evento y que también preside todos los esfuerzos del género dentro del propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

A nuestro Presidente, el Consejero Lorenzo Córdova Vianello, que como lo decía minutos antes de iniciar esta transmisión, pues es siempre un aliado en estos temas de defensa de los derechos político-electorales de las mujeres.

A mi compañera, la consejera Claudia Zavala, quien siempre es un apoyo fundamental en los temas de género en el INE.

Y, por supuesto, al Consejero Martín Faz, que además forma parte de la comisión, es un aliado en todos los temas de las mujeres y de los grupos en situación de vulnerabilidad.

Gracias, compañeros y compañeras.

Hoy ha sido un día intenso, de intenso diálogo en el marco del Día Internacional de las Mujeres, la fecha fue instaurada por la ONU para recordar a luchadores sociales que nos han antecedido y permitieron fijar la ruta en la cual hoy nos encontramos y buscamos consolidar.

Las pláticas que hemos tenido con reconocidos panelistas nos han invitado a reflexionar sobre el papel que juegan las mujeres en las democracias modernas y los retos a los cuales se enfrentan, en dónde nos encontramos y qué hace falta por hacer.

Hemos escuchado a mujeres y a hombres que han enfrentado obstáculos, han reconocido avances, han propuesto soluciones y nos han llenado de ideas y de propuestas para avanzar en la garantía de los derechos de las mujeres y en el combate frontal a la violencia política en razón de género.

Quisiera aprovechar la ocasión para agradecer a todas las personas que han hecho posible este evento; me honra, por supuesto, la presencia de la ministra Esquivel, quien ha demostrado ser una aliada en los temas de género y que con su impulso refrendamos esta colaboración estrecha con la Corte, con el objetivo de establecer un diálogo interinstitucional entre la Corte y el INE, sobre las herramientas jurídicas creadas para garantizar el acceso efectivo de personas pertenecientes a grupos en situación de vulnerabilidad a cargos de elección popular y su integración a los órganos de representación política.

Con actividades como seminarios, conversatorios, y como ya lo rescataba la propia Ministra, con pláticas y charlas con las personas candidatas, postuladas por cuotas en favor de personas pertenecientes a grupos en situación de vulnerabilidad con el fin de evaluar la efectividad de las medidas adoptadas, así como los obstáculos enfrentados, con el fin de contar insumos para futuras reformas y, por supuesto, para analizar claramente cómo funcionaron tanto la ampliación del principio constitucional de paridad en la Reforma del 2019, que ahora habla ya no solamente de la postulación, sino de la integración paritaria de los tres poderes de gobierno en los tres órdenes de gobierno, pero también en los órganos autónomos y bajos sistemas normativos internos.

Estoy segura que con estas actividades como este Foro y esta colaboración estrecha con el Poder Judicial serán enriquecedoras para ambas instituciones, con una muy buena repercusión en las actividades que cada una desarrolla, que generarán una mejor salvaguarda de los derechos humanos de las mujeres, por supuesto, pero también de las personas en situación de vulnerabilidad.

Finalmente, no quisiera dejar pasar la oportunidad para invitarles a seguir los otros dos conversatorios organizados por este Instituto en el marco de este día: 

El primero, ¿Cómo denunciar la violencia política de género?, el próximo miércoles 10 de marzo, y que nos parece vital para generar este espacio y este conocimiento para que las mujeres en nuestro país, sus grupos de trabajo y sus familiares tengan las herramientas necesarias para denunciar la violencia política en razón de género.

Y también el siguiente conversatorio, Elecciones 2021. Retos y perspectivas de la paridad de género en las gubernaturas, que tendrá lugar el jueves 11 de marzo a las 17:00 horas, en el que además también participarán distintos compañeros consejeras y consejeros electorales. 

Y pues permítanme terminar esta conmemoración, este evento que organizamos para conmemorar este 8 de marzo, este Día Internacional de las Mujeres, para que sirva este día para redoblar esfuerzos, para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres y, por supuesto, en condiciones libres de violencia. 

Muchas gracias a todos y a todas. 

Moderadora: Muchas gracias, Consejera. 

Para continuar damos el uso de la voz a la maestra Mónica Aralí Soto Fregoso, Magistrada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. 

Magistrada del TEPJF, Mónica Aralí Soto Fregoso: Muchas gracias y de manera muy breve, también para celebrar que hoy logramos el objetivo en este foro, en este conversatorio, con todos los paneles, todas las mesas, que sin duda pusieron el tema de agenda en el punto que debe estar.

Hoy las mujeres estamos y debemos seguir estando en primer lugar de las discusiones, en primer lugar, de las decisiones y en primer lugar de toda la toma de decisiones de los asuntos públicos. 

Hoy refrendamos las instituciones que organizamos este foro, así como las otras instituciones que se han sumado también como es la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con la ministra Yasmín Esquivel, que hoy nos ha honrado con su presencia para cerrar este foro. 

Refrendamos el compromiso interinstitucional para avanzar de manera unida a favor de garantizar los derechos de todas las mujeres. 

Muchísimas gracias de nueva cuenta. 

Y decirles a todas y a todos ustedes que nos han escuchado, como lo dije al inicio en mi participación, estamos aquí, no nos vamos a callar, no nos vamos a cansar, las mujeres y los hombres que estamos a favor de la igualdad, que creemos en la dignidad de todas y de todos, y que creemos de verdad que a ese puerto seguro hemos de llegar, estamos aquí refrendando públicamente nuestro compromiso para avanzar en fomentar, en ayudar, en fortalecer y en accesar a las mujeres a todos sus derechos. 

El INE, por supuesto, agradecer todas las acciones que implementan, acciones afirmativas y el Tribunal Electoral fortaleciendo, sumándose siempre a estas acciones para avanzar de manera unida en este proceso electoral federal, como en los locales. 

Hoy el INE, el INMUJERES, la corte, la ONU Mujeres que estuvo aquí también representada, el INMUJERES, estamos y estaremos atentas como instituciones para avanzar unidas, para favorecer y garantizar a todas las mujeres todos sus derechos. 

Muchísimas gracias y como lo dijo también la Consejera Humphrey, estamos participando en todos los demás eventos conversatorios, escuchatorios y todo lo que deriva de este saque en el marco del 8M. 

Adelante, muchísimas gracias y el compromiso muy firme.

A nombre del Magistrado Presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, les refrendo también que las puertas del Tribunal Electoral están abiertas para darles una justicia pronta y una justicia expedita a todas las mujeres. 

Muchísimas gracias, muy buenas tardes. 

Moderadora: Muchas gracias, Magistrada. 

Finalmente, damos la palabra al doctor Lorenzo Córdova Vianello, Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral, a quien solicitamos que al término de su mensaje realice la clausura de este foro. 

Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello: Muchas gracias, muy buenas tardes a todas y todos.

Quiero antes que nada agradecer la compañía en esta clausura de este foro a la ministra Yasmín Esquivel, Presidenta, como ya se decía tanto de la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como del Comité Interinstitucional de Igualdad de Género del Poder Judicial de la Federación.

Agradezco también la compañía a lo largo del día de la Magistrada Mónica Soto, de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y a mis compañeras consejeras y consejeros del Instituto Nacional Electoral, en primera instancia por supuesto, a la Presidenta de la Comisión de Género y No Discriminación del Instituto, la Consejera Carla Humphrey.

Seré breve en esta declaración de clausura del foro, muy importante para nuestra democracia y para el desarrollo del proceso electoral en curso, es un día de solidaridad, reivindicación y respaldo incondicional a la lucha de las mujeres en la construcción de una sociedad igualitaria y libre de todo tipo de violencia, en particular, la violencia política en su contra por razón de género y hoy en específico es su momento de escucharlas a todas ustedes.

La igualdad de género es una construcción cotidiana que solo adquiere plena vigencia, posibilidad real de que cada ciudadana mexicana, si así lo decide, pueda competir por un cargo de elección popular en igualdad de circunstancias y sin ser objeto de violencias o de restricciones impuestas por el simple hecho de ser mujer.

Este Día Internacional de la Mujer, tenemos mucho que reflexionar y actuar en consonancia sobre el papel central de las mujeres en el desarrollo de nuestro país, en la construcción de una mejor sociedad y en el fortalecimiento de la democracia, a casi un año del inicio de la pandemia del COVID-19, también debemos reflexionar y reconocer el rol fundamental que las mujeres han tenido para enfrentar la crisis sanitaria desde los espacios más diversos, hogares, lugares de trabajo, hasta los roles de liderazgo en empresas, hospitales, parlamentos y gobiernos, justo por lo que representa el papel de liderazgo de las mujeres en el mundo, este año el tema del Día Internacional de la Mujer es el de mujeres líderes por un futuro igualitario en el mundo de la COVID-19.

Esto supone un doble reconocimiento, por un lado las capacidades de conducción de las mujeres a lo mucho que han mostrado sobre lo que implica un liderazgo sólido, consistente, especialmente en un contexto como el de la pandemia,  pero también, el reconocimiento a lo mucho que nos falta para que las mujeres accedan en condiciones de igualdad a posiciones de decisión en el ámbito público y privado, sin padecer la violencia inaceptable que lamentablemente sigue siendo parte de nuestra realidad política, económica y social, y que increíblemente todavía hoy hay quien la considera como algo normal y hasta natural.

Eso evidencia desde mi punto de vista que más allá del ámbito de las normas, más allá del ámbito de las acciones afirmativas que desde las instancias administrativas y jurisdiccionales se han impulsado, el desafío es provocar un cambio cultural profundo y radical que genere un contexto en el que impida que la discriminación y la violencia por razones de género puedan echar raíces entre nosotros, se trata de erradicar la violencia y de impedir que vuelva a instalarse en nuestra sociedad, solo así lograremos concretar los anhelos democráticos que suponen una sociedad igualitaria como la que ambicionamos.

En sintonía, con ese doble reconocimiento y con la necesidad de que las mujeres puedan ejercer su derecho a buscar posiciones de liderazgo, los órganos electorales del país, el INE en primera instancia, hemos asumido dos grandes retos:

Por un lado, seguir profundizando los logros de la paridad alcanzados en 2018 en los espacios de representación política, haciendo del proceso electoral en curso el más incluyente y más paritario de nuestra historia democrática, no hay que olvidar, vale la pena recordarlo una y otra vez, que las conquistas en materia de paridad, al igual que las conquistas democráticas, o se cuidan, se procuran y se impide una regresión, o terminaremos perdiéndolas.

Por otro lado, ser más activos en la promoción de espacios libres de violencia, acoso y discriminación en contra de las mujeres, especialmente en los procesos electorales; pero no solo en ellos, sino en toda nuestra vida pública en general.

Pero eso tendrá éxito únicamente si asumimos que la tarea de defender a la democracia es, como lo ha sido también su construcción, una tarea colectiva que nos demanda que todas y todos, desde nuestros respectivos ámbitos de responsabilidad, procuremos y consigamos esos dos propósitos. 

Este 8 de marzo cuando el país ya está inmerso en un proceso electoral histórico, foros como el que acabamos de celebrar pueden abonar, como lo ha sugerido bien la Ministra Yasmín Esquivel, a una importante reflexión como sociedad para lograr que no haya más barreras que dividan a hombres y mujeres, ni límites a la participación de ellas en nuestra democracia, en primer lugar los límites inaceptables que supone el ejercicio de la violencia en su contra.

Muchas gracias a todas y todos por su participación, gracias a las instituciones que hemos sumado esfuerzos para la realización de este evento, mi reconocimiento a las organizadoras y, como suele decirse, no hay que bajar la guardia y seguir dando la batalla.

Muchísimas gracias de nueva cuenta, muy buenas tardes.

Moderadora: Muchas gracias, Consejero Presidente.

Es así como concluye la transmisión del evento conmemorativo por el Día Internacional de la Mujeres, Foro Derechos Políticos y Electorales de las mujeres. Hacia un Proceso Electoral 2020-2021 con paridad y sin violencia política contra las mujeres.

El Instituto Nacional Electoral agradece a quienes participaron y a quienes nos han seguido a través de las redes sociales y oficiales del INE.

Que tengan muy buenas tardes.

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