Versión estenográfica de la Mesa 10 Voto extraterritorial, 30 aniversario IFE-INE

Escrito por: INE
Tema: 30 años del INE

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA MESA 10 VOTO EXTRATERRITORIAL, EN EL MARCO DEL EVENTO DE CONMEMORACIÓN 30 ANIVERSARIO IFE-INE, REALIZADA DE MANERA VIRTUAL

Presentadora: Muy buenas tardes.

Agradecemos a las personas que siguen las transmisiones de las mesas temáticas con motivo del 30 aniversario del Instituto Nacional Electoral.

Recuerden que pueden consultar el programa en la página www.ine.mx.

En este momento daremos paso a la mesa “Voto extraterritorial”, para lo cual contamos con la presencia de Manuel Carrillo Poblano, Coordinado de Asuntos Internacionales del INE, quien participa como moderador y a quien damos la palabra.

Coordinador de Asuntos Internacionales del INE, Manuel Carrillo Poblano: Muchas gracias, Julieta.

Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

Es para un servidor un verdadero honor estar aquí celebrando la creación del IFE-INE.

Trabajo en esta casa desde hace 28 años, me ha dado una experiencia de vida y laboral extraordinaria.

Solo tengo que agradecer a las muchas y los muchos trabajadores del IFE y del INE por la oportunidad de aprender algunos temas electorales en contextos democráticos.

Los hombres y las mujeres hacemos las instituciones con nuestro compromiso y entrega día a día.

En enero de 1993, el IFE y México no teníamos credibilidad internacional, estábamos aislados y bajo la sospecha de elecciones irregulares.

Después de 28 años de trabajo profesional, México es un país dignamente soberano, porque organiza elecciones libres, justas, equitativas y limpias, que garantiza el voto de los ciudadanos para tener representación política democrática.

Enhorabuena y felicitaciones al IFE, al INE y a todos sus trabajadores, y a los que ya no están con nosotros por dignificar a México en el campo electoral.

Esta mesa 10 le corresponde el tema del voto extraterritorial, y para ello contamos con espléndidos ponentes, como la consejera electoral Norma Irene De La Cruz, el doctor Francisco Guerrero, la licenciada Patricia Mercado y el doctor Víctor Espinoza.

Me han comentado que podía yo tener alrededor de 10 minutos para una presentación, seguramente lo haré un poquito antes.

Y antes de darles la palabra a nuestros distinguidos ponentes, permítanme dejar en la mesa algunos temas para ir motivando la reflexión y la discusión.

Una primera tarea que se impone es delimitar y precisar el nombre del tema.

En los distintos estudios se habla del voto en el extranjero, o algunos con mayor rigor semántico define voto desde el extranjero.

En cualquier caso, lo entendemos como la posibilidad que contempla y regula expresamente la normatividad electoral de un determinado país para que sus ciudadanos residentes, o incluso en tránsito por el extranjero, tengan la oportunidad y dispongan de facilidades para ejercer su derecho al sufragio fuera del territorio nacional y, por supuesto, para actos electorales que tienen validez y efectos dentro del país de origen o pertenencia.

Segundo tema y punto de reflexión, voy a hablar un poco de la naturaleza del sufragio. El sufragio no constituye un derecho individual, basta para demostrarlo un examen comparativo de los caracteres del sufragio y de los derechos individuales.

Todo derecho individual consiste en la facultad de cada individuo de desarrollar con entera liberta su propia actividad en prosecución de los fines esenciales de la vida.

El sufragio, en cambio, es el medio de elegir funcionarios públicos, de constituir los centros de autoridad destinados a regir los intereses públicos de organizar las garantías de la libertad civil que atribuye a cada ciudadano un poder sobre los demás.

El derecho individual puede manifestarse ampliamente, el sufragio nace y muere con la sociedad política.

Los derechos individuales son ejercidos por los hombres con entera libertad; la ley los declara, los consagra y los garantiza determinando, al mismo tiempo, el círculo de acción de cada individuo y los límites de acción de cada derecho.

Pero dentro de esos límites, el individuo se desenvuelve con absoluta libertad; en cambio, el ejercicio del sufragio está sujeto a la reglamentación más severa y minuciosa: el ciudadano no vota cuando quiere y de la manera que le parece. El día y la hora en que debe hacer uso del sufragio, la forma en que debe emitir su voto, las condiciones en que debe presentarse a depositar en la urna su lista de candidatos.

Todos los detalles, aún los más insignificantes del ejercicio del sufragio, están previstos y reglamentados por la ley.

Por otra parte, mientras que el hombre cuando ejerce sus derechos individuales solo afecta de una manera directa sus propios intereses, cuando concurre por medio del sufragio a la formación de los poderes públicos, su acción tiene por exclusivo objeto la dirección de los intereses sociales.

Los derechos individuales los posee el hombre por su sola calidad de hombre, son inherentes a su naturaleza, constituyen los atributos de su personalidad.

El sufragio, en cambio, solo corresponde al individuo como miembro de la sociedad política.

El sufragio se ha reconocido a los ciudadanos como un derecho inherente a su calidad de miembros de la sociedad política.

El sufragio es un derecho político, cuando los ciudadanos votan para constituir los poderes públicos, no ejercen un derecho de carácter personal, sino que concurren como elementos componentes del organismo social a ejercer una función encomendada a la soberanía.

Se trata de una función de la sociedad, y cuando el ciudadano vota, lo hace solo a título de miembro de ella; cuando se establece que el sufragio es un derecho inherente a la calidad del ciudadano es porque la expresión ciudadano designa al hombre, no bajo el aspecto de ser individual y autónomo, sino como elemento, como componente de la sociedad, y en consecuencia como miembro de la soberanía nacional.

Esto solamente como una breve, digamos, introducción, ya que vamos a hablar sobre el voto de los residentes en el extranjero, ya que plantearon un poco desde mi perspectiva sobre estos aspectos de la naturaleza del sufragio.

Damos inicio a nuestro panel con la intervención del doctor Víctor Alejandro Espinoza Valle, quien es doctor en Sociología Política por la Universidad Complutense de Madrid, y en Ciencia Política por la UNAM.

Es investigador del Colegio de la Frontera Norte, e investigador nacional por el Sistema Nacional de Investigadores.

Fue Secretario Académico del Colegio de la Frontera Norte y Director de la revista Frontera Norte y de la Revista Mexicana de Estudios Electorales.

Doctor, tiene usted la palabra.

Víctor Alejandro Esparza: Muchísimas gracias.

Me honra mucho participar en esta mesa número 10 en el contexto de celebración de los 30 años del IFE-Instituto Nacional Electoral y más me da mucho gusto compartir esta mesa con tan distinguidas compañeras y compañeros. 

Desde luego, Norma Irene de la Cruz Magaña, consejera; la licenciada Patricia Mercado; Francisco Javier Guerrero, exconsejero; y, desde luego, con nuestro Moderador Manuel Carrillo Poblano, Coordinador de Asuntos Internacionales del INE. 

Debo confesar que me siento muy en familia, porque por circunstancias de nuestras actividades, yo tengo perteneciendo al INE 13 años. Primero como consejero en la Junta Local de Baja California, consejero electoral; y ahora desde la trinchera de un Consejo Distrital que es otra experiencia importante, el 08 Distrito Electoral y en donde hoy por primera ocasión en la historia acá de Baja California, tenemos elecciones concurrentes. 

De manera, pues, que reitero mi agradecimiento por la invitación a pues plantear algunas cuestiones generales del tema del sufragio extraterritorial, tema que pues por fortuna he estado estudiando ya en los últimos años. Y, bueno, creo que es uno de los temas emergentes en los estudios políticos nacionales.

Como todos sabemos la extensión de derechos políticos a través del sufragio para los connacionales que se encuentran fuera, es un fenómeno relativamente reciente en nuestro país.

Como sabemos, la puerta se abrió en 1996 con la reforma constitucional que permitió votar fuera del Distrito y nueve años después tuvimos la primera reglamentación en 2005 que fue, digamos, el marco que nos permitió encarar las elecciones presidenciales por primera ocasión de 2006 con el voto desde el extranjero. 

Pero es un tema emergente en los estudios políticos, les decía, porque ha tenido un crecimiento exponencial el número de casos que se han registrado desde aquél 2006. Es decir, en un lapso de tiempo muy corto, ya sumamos 26 elecciones desde el exterior. Se dice fácil, pero 26 elecciones, tres elecciones presidenciales, las elecciones para senador de 2018, elecciones de diputados en Jalisco de Representación Proporcional y en Chiapas en 2012.

Y lo que es interesante es que en el proceso actual que se está llevando a cabo y que culminará el 6 de junio de 2021, tendremos nueve elecciones desde el exterior.

Entonces, es el máximo número de elecciones concurrentes desde el exterior y al finalizar el proceso, es un dato interesante, 20 de los estados habrán tenido 29 elecciones de gobernador. 

Es decir, es un crecimiento exponencial, como les digo, lo cual pues implica diferentes retos y tienen diferentes perspectivas.

Al momento, antes de (Falla de transmisión)… elecciones más las dos que vienen también de diputados de representación proporcional y de diputado migrante en la Ciudad de México, o sea, tendremos 11 elecciones en este proceso antes de eso en 15 entidades habíamos tenido 20 elecciones de gobernador y lo interesante es que otros dos estados también se han sumado ya y tendremos en 2022, 22 entidades que habrán realizado el voto desde el exterior, se suman Tamaulipas y Durante para 2022. De manera que es una gran cantidad de elecciones un corto plazo.

Desde luego, implica un gran reto, ha implicado un gran reto para, en términos de organización electoral, estamos hablando, por ejemplo, México tiene una de las diásporas más grandes… (falla) y como sabemos y está documentado el 97 por ciento de esta diáspora se encuentra en los Estados Unidos, lo cual significa, digamos, de alguna manera permite, digamos, focalizar mucha nuestra estrategia dada la gran cantidad de población de origen mexicano que se encuentra en Estados Unidos.

Estamos hablando entre nacidos en México y nacidos en Estados Unidos, pero que tienen la doble nacionalidad de cerca de 33, 34 millones de personas, es una cantidad impresionante.

Esto, pues, insisto, implica un reto y hay implicado un reto desde 2005 importantísimo para la organización electoral del antes Instituto Federal Electoral, del Instituto Nacional Electoral y ahora para los órganos locales, para los OPLES en la medida en que, muchos de estas experiencias, por ejemplo, de las 9 que se van a presentar, 5 serán por primera ocasión, en 5 entidades tendrá elección desde el exterior por primera ocasión y llama la atención que hay estados reincidentes y que tienen más experiencia.

El caso paradigmático es Michoacán que ha tenido ya 3 elecciones de gobernador en 2007, 2011 y 2015, y, bueno las otras entidades se vienen sumando.

Como sabemos, ha habido dos momentos importantes de reglamentación del sufragio extraterritorial, la primera en 2005 que permitió el voto exclusivamente postal y la más significativa que ha sido la de 2014, que amplía las modalidades del sufragio extraterritorial no sólo el voto postal sino también a depositar las boletas en las representaciones diplomáticas y se anotó una cuestión que ahora se va a poder llevar a la práctica.

Decía la reglamentación, la normatividad y, en su caso, votar una de las modalidades, por vía electrónica.

Será hasta esta ocasión cuando se instrumente esta modalidad, pero hay que recordar que ya ha habido al menos 4 experiencias de voto por internet desde el exterior.

En la Ciudad de México, en 2012, en Chiapas en 2012 también, en la ordinaria de Colima de 2015 que, además, es una situación muy interesante porque el voto fue por correo electrónico, esta experiencia es interesante y en Baja 
California Sur en 2015.

De manera que, pues tenemos estos antecedentes de lo que va a hacer el gran voto por internet y las posibilidades que esto abre.

Habría que decir que una de las reformas también que se incluyeron en 2014, sin duda, es el de la credencialización desde el exterior y esto nos ayuda a explicar un poco lo que sucedió en términos del crecimiento del listado nominal en exterior, de residentes en el exterior que se utilizó por primera vez a través como producto de la credencialización en la elección pasada de 2018.

Como sabemos, el padrón, el listado nominal creció hasta 181 mil 873 registros y más allá del dato que fue, prácticamente, el doble de lo que se tenía anteriormente, lo interesante es que, de esos 181 mil registros nuevos, 147 mil correspondieron a credenciales emitidas en el exterior.

De manera que el 81.15 por ciento del crecimiento del padrón electoral para la elección del 2018 tuvo que ver con la credencial en el exterior. 

Este es un dato importante, porque, además, el listado nominal de residentes en el exterior ha seguido creciendo, ha seguido creciendo, no se ha detenido, se sigue trabajando en los consulados y en las embajadas, pero este dato es muy interesante, es decir, que sí ha tenido un impacto muy positivo el crecimiento, la posibilidad de la credencialización en el exterior.

Ahora bien, por otro lado, también están los números de participación, que ese ha sido uno de los grandes retos para las instituciones electorales, porque en ninguna de las experiencias, hay que decirlo, a nivel internacional hay grandes votaciones.

Es decir, prácticamente, si uno analiza los casos de otros países, las elecciones, los números son magros respecto al número de migrantes, por ejemplo.

No podía ser la excepción en México y así tenemos los datos de las elecciones, digamos, de cómo se ha comportado la participación electoral en diferentes años.

De los 181 mil, por ejemplo, registros que tuvo el listado nominal, la lista nominal votaron 98 mil en la pasa elección, es decir, fue un porcentaje de 54 por ciento, pero comparado con el tamaña de diáspora, pues, efectivamente, es un porcentaje muy limitado.

Por eso, pues, todos los esfuerzos que se han hecho también para incorporar cada vez más o interesar más a los paisanos para que participen.

Voy cerrando con algunas situaciones que me parece que pudieran irse trabajando a manera de propuestas y (falla de transmisión) algunos de los retos que yo veo.

Creo que en el futuro también va a ser probable la posibilidad de votar, de incorporar en los votos desde el exterior la elección de alcaldes, así como empieza a crecer el interés por las diputaciones migrantes y el caso de la Ciudad de México abre una ventana muy importante.

Yo creo que a pesar de que ha habido experiencias, no sé si recuerdan, el caso de Zacatecas con el famosísimo Rey del Tomate que fue electo en Jerez, Zacatecas, pero él no se votó desde el exterior, sino fue un candidato de origen mexicano que vivió en Estados Unidos, que se presentó como candidato a alcalde. Pero yo creo que en el futuro veremos esto.  

Yo creo que tenemos que focalizar mucho nuestra atención como instituciones electorales en dos colectivos muy importantes de los mexicanos de fuera, los indocumentados, que estamos hablando de aproximadamente seis millones y los considerados residentes legales o green cards. 

Estamos hablando casi de un universo de 10 millones que creo yo que tendríamos que tener una política de difusión, diferenciar respecto a aquellos que son ciudadanos norteamericanos que tienen otras posibilidades, incluso de participación en el país en donde residen, pero esto se puede discutir.

Es decir, requerimos para el futuro una política de comunicación intensa con las comunidades de mexicanos en el extranjero. Y esto se tiene que dar a la par de una política muy activa consular. 

Yo creo que uno de los puntos débiles de nuestra política exterior es el trabajo en los consulados, porque es una forma de incorporar también a los mexicanos en un trabajo dual entre las instituciones gubernamentales y los institutos electorales, en la medida en que se dé un trabajo dual de difusión del voto, de la incorporación de los mexicanos a través del voto, pero también de la defensa de los intereses de los connacionales, allá que va a ser una forma también de interesarlos. 

Porque además hay una tasa baja de naturalización de los mexicanos en el extranjero que creo que en la medida en que se trabaje, se puede incrementar y darles más garantías y más posibilidades de sobrevivencia digna en el extranjero. 

Esto apoyaría en términos de desarrollo de niveles de escolaridad que, por ejemplo, en Estados Unidos el nivel educativo sigue siendo todavía un medio de movilidad social y esto beneficia ampliamente a las comunidades de mexicanos en el extranjero.

Desde luego, la expansión digital, esto deberá de seguir. Y yo creo que ir, ya voy cerrando, creo que hay que ir pensando en otras modalidades del voto no sólo para los que están fuera, sino para los que vivimos dentro, dentro del territorio.

Yo creo que hay que ir pensando en la posibilidad de instrumentar en México el voto en ausencia. 

Como vimos, por ejemplo, ante circunstancias como la que estamos viviendo de la pandemia en Estados Unidos en la elección de Presidente de Estados Unidos, votaron en ausencia 100 millones de ciudadanos norteamericanos. Cien millones es un dato importantísimo.

Yo creo que esto ayudaría mucho a incrementar la participación, desde mi punto de vista, tener la posibilidad de instrumentar para los mexicanos de fuera y para los mexicanos que vivimos en el territorio, el voto en ausencia. 

Se deberán de crear, creo yo, unidades técnicas permanentes en el INE y en los OPLES que estén trabajando permanentemente, hay casos muy interesantes de experiencias positivas como el caso de Guanajuato, por ejemplo, en donde hay unidades permanentes y hay una comunicación permanentemente con las comunidades de fuera y no sólo al momento del proceso electoral.

Y bueno, el tema que empieza a discutirse, también empezamos a discutir la posibilidad de otorgar derechos políticos a quienes viven, a extranjeros quienes viven en México, es otro tema, pero está ligado a la extensión de derechos políticos extraterritoriales.

Aquí lo dejo.

Muchas gracias.

Coordinador de Asuntos Internacionales del INE, Manuel Carrillo Poblano: Muchas gracias al doctor Espinoza por su intervención.

Ha dejado varios temas muy interesantes en la mesa que podríamos ir recuperando al final de las intervenciones.

Ahora corresponde el turno a la licenciada Patricia Mercado Sánchez, quien es Directora General de Conexión Migrante; ha tenido una amplia participación en el ámbito académico; ha sido profesora de géneros periodísticos en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García; tiene más de 20 años de experiencia en el periodismo como reportera, editora, directora editorial y capacitadora; y 15 años de experiencia en la administración de redacciones.

Tiene la palabra la licenciada Mercado, por favor.

No se oye, Patricia.

No, no se oye, ¿tu micrófono?

Abajo a la izquierda está el…

¿El administrador del panel podría abrirle el micrófono a la licenciada Mercado?

¿No?, ¿aún no?

Has visto ahí en tu máquina, Patricia, a la izquierda está el ícono de silenciar, ahí aprietas y adelante.

No.

Patricia Mercado: ¿Ahí me escuchan?

Coordinador de Asuntos Internacionales del INE, Manuel Carrillo Poblano: Ahora sí.

Okey, adelante.

Patricia Mercado: Perfecto.

Muchísimas gracias, una disculpa, siempre pasa esto cuando está se supone que uno listo.

Pues muchísimas gracias.

Muy contenta por la invitación a participar en esta mesa sobre voto de mexicanos desde el extranjero, para celebrar estos 30 años del Instituto Nacional Electoral, no diría yo de que nació la democracia pero que se empezó a trabajar en conjunto y a formalizar los procesos para tener pues elecciones limpias y la confianza de que nuestro voto vale.

Hablando sobre el voto de mexicanos desde el exterior, les quiero contar un poco la experiencia que nosotros hemos vivido desde Conexión Migrante, sobre cómo los paisanos ven la participación política de ellos en México.

Nosotros además de hacer periodismo tenemos una relación directa con las comunidades, hablamos con ellos, les diría todos los días, resolvemos sus dudas sobre procesos, sobre programas, sobre reunificaciones familiares, sobre temas migratorios.

Y entonces tenemos pues el sentir de la comunidad de una forma muy cercana, y a pesar de que el volumen de personas no es muy grande en el tema del interés de votar en el exterior, las personas que están participando y que quieren participar de las decisiones políticas en el país, primero cada vez son mayores, cada vez es un mayor número.

Y cada vez la credencial para votar en muchas partes de Estados Unidos se está convirtiendo, como lo es también aquí en México, en una identificación oficial, que eso, por una parte, estimula que los paisanos saquen su credencial, y ahí es donde deberá venir el trabajo político para que participen más activamente.

No sólo una de las grandes inquietudes de los paisanos, de los migrantes mexicanos, sobre todo en Estados Unidos, es que la participación política cada vez se ha ido sofisticando más, inicialmente era, bueno, queremos votar.

Pero ahora también quieren formar parte de las decisiones del país, no únicamente en el simple proceso de elegir a algún representante político, sino de ellos tener representación política, ya sea en el Congreso o en la administración pública.

Hay 125 países en el mundo, incluido México, que ya permiten voto en el extranjero, y como lo vemos, es como en Conexión Migrante, como lo veo yo, es una extensión de sus derechos políticos, más allá del lugar donde ellos hayan decidido vivir.

Es muy importante separar esta participación política del tema de las remesas, en los últimos días hemos escuchado y hemos tenido información sobre el número de remesas históricas que están mandando los mexicanos en el exterior.

Y muchas veces lo queremos unir a sus derechos políticos, lo cual se considera como una ciudadanía económica, y debiéramos separarlo.

No tendría nada que ver, es simplemente los nuevos procesos migratorios, la mayor movilidad que hay entre los países son los que pues permiten que los ciudadanos sigan siendo ciudadanos, no importa dónde estén.

Mucho se ha avanzado en el proceso de participación política de los mexicanos que viven en el exterior en la historia, recordamos aquellas épocas cuando los migrantes que les interesaba votar tenían que cruzar a la frontera para votar.

Y luego vino la otra época que, bueno, ya podían votar, pero tenían que pagar por el envío postal.

Y ahora tenemos este interesantísimo proceso del voto electrónico, que a mí me parece que éste es un gran experimento que haremos los mexicanos para ver cómo resulta el voto de los mexicanos en el exterior vía electrónica, y poder después, probablemente, experimentarlos a nivel nacional aquí en México, aunque los paisanos siguen considerando que es muy complicado el proceso de participar políticamente.

No es únicamente el proceso de sacar su credencial, como aquí en México, tienen que pasar por procesos, por otro tipo de procesos, tienen que activar su credencial cuando les llega, lo cual no muchos de ellos lo hacen, porque creen que el proceso es igual que aquí en México.

Es ir, sacar su credencial y quedarte con tu credencial y ya eso te da derecho, entonces, tienen que activar la credencial. Y después de activar la credencial, tienen que registrarse en el Registro Electoral para poder participar.

Y, bueno, ahora se tiene esta modalidad del voto electrónico. Antes era, bueno, recibir la papelería y leerla, y luego volver a armar los paquetes y regresarlos a México. Eso ha sido una gran queja de las organizaciones de migrantes en Estados Unidos, lo complicado que ha sido el proceso, pero que poco a poco se han ido dando pasos para facilitar este derecho que tenemos todos los mexicanos, no importa dónde estemos.

Y, como les decía, yo sí creo que va a ser pues un gran experimento, un gran laboratorio de participación política que tendremos que estar muy atentos el siguiente año en el 2021, que, por cierto, bueno, van a poder participar los residentes en el extranjero para votar por nueve gubernaturas, que son Baja California, Colima, Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas.

Y se va a tener la posibilidad de elegir a un diputado migrante en Jalisco y en la Ciudad de México. Por cierto, en la Ciudad de México donde se hizo esta gran discusión que inicialmente se decidió impulsar una candidatura de un diputado migrante y luego se echó para atrás la discusión. 

Y, bueno, pues hubo muchísimas organizaciones en Estados Unidos que vinieron a México y que empezaron a negociar para que se aprobara la posibilidad de que los habitantes de la Ciudad de México tuvieran a un diputado migrante.

Y también pensar en cómo ha cambiado el perfil de las personas que han votado históricamente en el extranjero, hacia finales del Siglo XX vimos esta gran expulsión de personas que ocurrió en la zona del bajío. 

Sin embargo, bueno, pues en los últimos años se empezaron a registrar migraciones, muchas por cierto de aquí de la Ciudad de México, de Oaxaca, de Puebla, de Morelos casi todos a Estados Unidos, con un perfil más diferente en gente con mayor participación política, personas de clase media, jóvenes trabajadores mucho más calificados que tienen mucha más participación política, y que esa es la parte atractiva de revisar qué va a pasar con el voto de los mexicanos en el extranjero.

Y también pensar muy seriamente en lo que yo les decía inicialmente, que la participación de los migrantes y más de los migrantes que están organizados en Estados Unidos, cada vez está más sofisticada, ya no es simplemente queremos votar.

Ahora quieren participar políticamente y habrá que, pues seguir muy de cerca todas estas organizaciones que están viniendo al Congreso de la Unión en México para negociar la posibilidad de que exista mucho mayor participación de los migrantes, de que se conviertan en una voz de la gente que está fuera del país, pero que evidentemente deja a sus familias, deja sus propiedades, deja muchas veces sus negocios y, obviamente, deja su corazón. 

Esa parte yo creo que es muy importante que ahí se tendrá que trabajar mucho en la importancia del voto de los mexicanos en el extranjero no solamente para quienes están allá, sino yo les diría, yo como periodista la gran responsabilidad es cómo le explicamos a los mexicanos que viven en México, ¿por qué es importante el voto de los mexicanos en el exterior?, ¿por qué debieran tener participación?, ¿por qué debieran tener voz?, y que no se nos olvide que por lo menos son 12 millones que podrían sacar su credencial para votar, pero son muchísimas más familias las que viven en México y que dependen en mucho tipo de decisiones, no solamente las económicas, de lo que hacen los paisanos en el exterior.

Lo que a mí me gustaría dejar sobre la mesa es, cómo poder facilitar los procesos para que los migrantes mexicanos, fuera de este país, tengan una participación política de la forma más fácil y rápida que les permita y les estimule participar en las decisiones políticas y económicas de su país.

Eso sería todo.

Muchísimas gracias.

Coordinador de Asuntos Internacionales del INE, Manuel Carrillo Poblano: Patricia, muchas gracias por tu intervención, y otra vez también por dejar en la mesa espléndidos temas, como tienen que ver con la representación política, como que se está ampliando y hay una demanda, digamos, hay una mayor, digamos, presión social en este sentido, ¿no?

Como fue inclusive el ejercicio para obtener la legalidad del derecho al voto de los mexicanos que residen en el extranjero, es producto de la democratización, pero producto de una gran presión social; así como viene el tema de representación política.

Ya también Víctor había planteado un tema, aprovechando las dos intervenciones, se queda ahí en la mesa esta discusión conceptual política también que nos anda, digamos, faltando, o que debemos de ampliarla, el tema de ciudadanía y nacionalidad.

Porque si bien la nacionalidad la mayor parte de la doctrina concibe a ésta como un vínculo natural no creado por el derecho sino simplemente reconocido como él, liga a un individuo con una comunidad estatal y, en lo general, los países de inmigración atienden al lugar de nacimiento, al Ius soli, cuando deberían decidir cuál es el vínculo natural que determina la nacionalidad.

Y también está el otro criterio en los países de migración que procuran mantener sus vínculos del estado con sus padres y atendiendo al vínculo natural derivado de la sangre, el lus sanguinis.

Y existe, tenemos el tema de la ciudadanía, es una calidad jurídica que habilita al individuo para participar en la vida política del grupo, otorgándole ciertos derechos e imponiéndole deberes.

Bueno, pero ahora corresponde el uso de la palabra al doctor Francisco Javier Guerrero, fue mi jefe; es doctor en Relaciones Internacionales y maestro en Análisis de Conflictos Internacionales, ambos en la Universidad de Kent, en Canterbury, Inglaterra; es licenciado en Derecho titulado con mención honorífica por la UNAM.

Ha tenido en su trayectoria profesional, ha estado trabajando como Coordinador de Asuntos Internacionales en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Director General del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública en la Cámara de Diputados; Consejero Electoral del IFE de 2008 a 2013; un funcionario impulsor por el perfeccionamiento del tema del voto de los residentes en el extranjero.

Actualmente es el secretario para el Fortalecimiento de la Democracia de la Organización de los Estados Americanos.

Tienes la palabra, mi querido Francisco, muchas gracias por estar con nosotros.

Francisco Guerrero: Al contrario, querido Manuel.

Quiero empezar agradeciendo la invitación que me hizo mi amigo Lorenzo Córdova para participar en el 30 aniversario de nuestro Instituto, uno de mis más grandes orgullos en la vida es haber estado sentado en la herradura.

También me tocó usar máscara, recordará Manuel, usábamos una mascarilla por otra pandemia, ustedes están ahora, Norma De La Cruz ha tenido que usar ahora su mascarilla por la nueva pandemia.

Y aprovecho para saludar a quienes me acompañan en la mesa, por supuesto, a Víctor Alejandro Espinoza, Víctor, un gusto volver a verte, a Patricia Mercado también un saludo afectuoso, y en especial a Norma De La Cruz quien es alguien que en la comunidad internacional se ha destacado por participar en los procesos de observación electoral.

Ella ha sido observadora electoral en muchas partes del mundo, y es parte importante en nuestra comunidad internacional. Norma, un gusto, no te conozco personalmente, pero verte por lo menos a través de este tipo de webinar me da mucho gusto y te deseo mucho éxito en tu gestión como consejera electoral.

Y a Manuel Carrillo, ahí sí me gana el corazón porque Manuel y yo somos amigos, no de ahora, de hace muchos años. Con Manuel he recorrido muchos caminos juntos, y de esos 28 años que él ha dedicado de su vida al Instituto no sería posible la observación electoral internacional en México, el prestigio internacional que tiene México sin la presencia de Manuel.

Así que un humilde homenaje, Manuel, en estos 30 años, de esos 30 años tú has escrito con pluma de oro 28 de ellos y te mando un abrazo afectuoso y cariñoso como siempre.

Decirles que les habla un mexicano que reside en el exterior, mis hijos residen en el exterior, mi esposa reside en el exterior, tenemos viviendo en Washington desde donde les estoy hablando aquí, en mi domicilio, desde hace casi seis años.

Entonces, les hablo por experiencia propia, además de que ya tengo mi credencial para votar con fotografía, que está radicada aquí en mi casa.

Soy un mexicano que vive en el exterior, y tuve la suerte, el privilegio de presidir la Comisión del Voto en el año 2012, así que es un tema que, para mí, en lo particular, representa un motivo de un gran orgullo.

No podían haberme invitado una mejor mesa en el aniversario del Instituto, que a esta mesa.

Como ya se ha dicho, en el mundo actualmente hay 300 millones de personas, de mujeres y de hombres, de niños, de niñas, de las cuales 10 por ciento son originarios de países latinoamericanos, es decir, de la diáspora mundial, 30 millones de personas son miembros de países latinoamericanos.

Habría que sumar a esto los nuevos cinco millones de venezolanos que en los últimos años han tenido que salir de la dictadura para poder vivir en el exterior, lo hemos visto ahora sus efectos en las votaciones en estados como Florida, donde esta nueva diáspora de venezolanos, o en España, o en otros lugares, se ha venido multiplicando.

El voto en el extranjero, sin embargo, es un fenómeno relativamente reciente en América Latina; los pioneros registros datan de principios de 1960 y le corresponde este honor a Colombia.

En la actualidad ya son 16 los países latinoamericanos que reconocen y que regulan el voto extraterritorial.

También cabe decir, como paréntesis, que en 10 países de la región los extranjeros, y lo señalaba Víctor Alejandro Espinoza, pueden votar en elecciones nacionales del país donde residen, cuyas legislaciones así lo reconocen. 

Los derechos políticos de los extranjeros que viven en otros países, es un tema, por ejemplo, que en México no se ha abordado y que queda como uno de los temas pendientes. 

Así, el voto desde el extranjero plantea múltiples desafíos y dilemas de carácter jurídico, institucional, técnico, operativo y, por supuesto, yo me atrevería a decir que hasta de carácter ético.

En el caso, y Patricia lo conoce muy bien, la contribución económica que hacen los mexicanos y las mexicanas a través de las remesas es una de las grandes deudas históricas que tenemos con esa comunidad y que no se ha visto siempre respondida de la mejor manera, o de la manera más satisfactoria que podríamos haber resuelto.

Así que, bajo esta circunstancia, habría cuatro grandes desafíos que me gustaría señalar: 

El primer desafío que se ha tenido a lo largo del tiempo es que la mayoría de las convenciones o instrumentos jurídicos internacionales relativos a la protección de los derechos humanos en general y de los derechos políticos en particular, privilegian implícita o explícitamente el requisito de residencia efectiva dentro del país de origen.

No obstante, esta omisión no ha sido obstáculo para que 140 países del mundo permitan el ejercicio del voto desde el extranjero.

Segundo. Para entender la importancia del voto extraterritorial en América Latina, debemos tener en cuenta que históricamente ha sido una región de constantes y numerosos flujos migratorios, conformada fundamentalmente por trabajadores y sus familias que emigran por falta de oportunidades laborales. 

Y ahora hemos visto un nuevo tipo de migración que es la migración producto de las dictaduras que es la que estamos viviendo, específicamente en el caso de Venezuela.

Un tercer desafío, es el relacionado a replicar en el extranjero fuera de la jurisdicción estatal soberana, el régimen electoral interno. Es decir, la equidad en la contienda, el proselitismo, las campañas, la rendición de cuentas y la fiscalización con sanciones respectivas. 

Finalmente, el cuarto reto y no menos importante, es que el grueso de los migrantes están desprovistos, total o parcialmente, de sus derechos políticos fundamentales en una región con grandes desequilibrios y con grandes asimetrías de orden estructural. 

Por eso, es muy importante que los estados rescaten, redefinan o refuercen su relación político-institucional con sus comunidades en el extranjero. 

Por limitados que puedan ser sus alcances o sus efectos al poder participar se envía una importante señal de interés, de preocupación y de inclusión. 

No voy a poder extenderme demasiado. Le haré llegar a Manuel la presentación completa para los anales de este tipo de eventos, pero como ustedes saben en la actualidad muchos países de América Latina, participan a través del voto en el exterior.

Es importante añadir que los países que adoptaron el voto extraterritorial desde 1990, han buscado fortalecer esta participación, y un símbolo inequívoco de la relevancia y actualidad del tema, reside que, en tan solo 15 años, es decir, del 2001 al 2016, se ha triplicado el número de países que adoptaron el voto a distancia pasando de cinco a 16 países en tres lustros. 

Salvo Nicaragua, aunque su legislación prevé esta posibilidad que no se ha regulado aún, y Uruguay, donde el voto desde el extranjero fue rechazado por el electorado en un referéndum celebrado en el año 2019, un total de 16 países de América Latina han colocado al hemisferio con una cobertura cercana al 90 por ciento, es decir, con el mayor número de registros a escala global.

La pandemia, como es natural, ha sido una prueba de fuego para esta democracia y en un año plagado de elecciones el reto central ha sido mantener un adecuado balance entre el desarrollo logístico de los procesos electorales y el mantenimiento y protección de la salud pública en una condición de emergencia.

Por lo anterior, la OEA ha elaborado una guía, Manuel la conoce bien y la hemos puesto en la propia página de Internet, que contempla el voto desde el extranjero, que con la pandemia por supuesto se ha vuelto particularmente complejo en la que se sugiere y se señalan algunas cuestiones.

La primera, la importancia de evaluar las disposiciones adoptadas en cada país en donde se encuentra la diáspora con el apoyo de las áreas ya no sólo de Relaciones Exteriores sino también las instituciones sanitarias.

Segundo, la recomendación de recibir retroalimentación de la comunidad en el extranjero. Y, tercero, explorar alternativas que faciliten el voto en el extranjero de acuerdo con las recomendaciones médicas y, también por ello, el uso de la tecnología como aliada de la democracia.

En el año 2020 que está por fortuna a punto de terminar, países de la región como la República Dominicana, Bolivia y los Estados Unidos tuvieron elecciones con voto desde el extranjero en este año.

Dominicana que tuvo elecciones el 5 de julio, pudimos estar ahí para observarla, se inscribieron al padrón 595 mil 879 dominicanos residentes en el exterior para votar por Presidente y por los diputados de Ultramar.

La pandemia inhibió la participación en ciudades con numerosa presencia de dominicanos, como Nueva York, Miami y Madrid, entre otras.

Votaron al final, 129 mil 821 dominicanos, es decir, un 21.7 por ciento del padrón desde el exterior.

Y aquí vendría una primera reflexión, si los dominicanos han logrado este volumen de votación a pesar de la pandemia, creo que los mexicanos tenemos que vernos en ese espejo y tenemos el enorme reto de mejorar los números.

Cuando a mí me tocó junto a mis buenos amigos, Enrique Andrade, Gerardo de Icaza, Alejandro Guerrero, logramos 42 mil votos, en la pasada elección se lograron 98 mil. 

Yo estoy seguro que Norma y el equipo técnico que estarán a cargo esto para las elecciones del 2024, se pondrán como objetivo poder incrementar los números, obviamente, esperamos que ya no sea en la dinámica de pandemia.

Bolivia, que tuvo elecciones el 18 de octubre, colocó mil 443 mesas en 27 representaciones en el exterior para los ciudadanos de los cuales, 161 mil viven en Argentina, 47 por ciento del padrón; en Panamá no les fue permitido poner mesa por emergencia sanitaria.

Y al final, y esto es otro número interesante considerando el tamaño de los padrones, votaron 170 mil 457 bolivianos en el exterior, de los 301 mil que estaban habilitados, es decir, los números siguen siendo muy grandes comparados con la dinámica que hemos enfrentado en México.

Claro, hay que decir, no es la misma circunstancia la que enfrentan los mexicanos que viven en los Estados Unidos a la que enfrentan los dominicanos o los bolivianos, pero vale la pena compararnos a efecto de poder mejorar nuestra actuación.

En el caso de Chile, el 25 de octubre hubo 219 mesas en 65 países para que los chilenos votaran en el plebiscito nacional y votaron alrededor de 60 chilenos desde el exterior.

El último ejemplo que quisiera utilizar es el de los Estados Unidos donde tuvimos elecciones el pasado 3 de noviembre, y el voto por correo, o voto ausente, que existe de 1864 para que los soldados votaran desde el campo de batalla, nunca había sido tan útil como lo fue en el año 2020. 

Cuando en plena crisis sanitaria los ciudadanos del país pudieron también votar sin aglomeraciones, y se tuvo un récord de votos postales y por adelantado con 100 millones de votos de los cuales 8 millones 600 mil latinos votaron de manera anticipada.

Estoy seguro que estas experiencias serán muy útiles para poder revisar hacia el futuro.

En el modelo de auto contención que nos puso Manuel, el tiempo, según yo, me quedan cinco minutos, voy a tratar de concluir.

¿Qué retos tenemos en el caso del voto desde el exterior?

México es uno de los países con mayor porcentaje de población que vive fuera de su territorio, uno de cada 10 mexicanos nacidos en México ha emigrado, se calcula que de una población de casi 57 millones de latinos en Estados Unidos más del 63 por ciento es de origen mexicano, es decir, más de 36 millones de personas.

El primer ejercicio, como ustedes saben, se realizó en 2006, luego siguió 2012 y 2018, y creo estamos en condiciones, sobre todo ahora que hemos ido pasando distintas etapas de transición política, de buscar a través de muchos instrumentos mejorar el número de mexicanos y de mexicanas que participan.

Creo que estas experiencias que he puesto sobre la mesa de otros países pueden ser insumos interesantes para tal circunstancia.

A mí me ha tocado, y Manuel fue compañero de ese viaje, tener que trabajar para ir rompiendo las inercias, ir generando una buena dinámica de aceptación, y creo que los números hablan por sí solos.

De los 32 mil del 6, a los 40 mil del 12, a los 98 mil del 18, vamos en tendencia de superación, pero, por supuesto, podemos hacer más y debemos hacer más para que más mexicanos voten desde el exterior.

Se han instrumentado medidas muy positivas de las que yo felicito al Instituto Nacional Electoral, creo que particularmente durante el periodo de Enrique Andrade se lograron avances importantes, y ahora hay que consolidar esos avances a efecto de que el poder político que ha demostrado la comunidad mexicana en los Estados Unidos en la pasada elección también se traduzca como poder político en México, independientemente de cuál sea la fuerza política por la que nuestros paisanos voten en el exterior.

Ya mencionaba Víctor, en el 2021, los mexicanos originarios de Baja California Sur, Chihuahua, Colima, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí, Zacatecas, Guerrero y Michoacán, además de la diputación migrante para la Ciudad de México y una diputación de representación proporcional para Jalisco, votarán desde el extranjero y podrán registrarse en línea hasta el 10 de marzo de 2021.

Ese reto es importante y es fundamental que, en la medida de sus atribuciones, el Instituto Nacional Electoral siga liderando como lo ha hecho en el pasado, los esfuerzos para que muchos migrantes puedan inscribirse y puedan participar.

Es muy importante seguir explorando los aspectos tecnológicos. Creo que esta circunstancia de los webinars y el Zoom, y todos estos instrumentos novedosos que tenemos, nos han enseñado que podemos comunicarnos en tiempo real, en circunstancias que quizá en el pasado no habíamos considerado.

Estoy seguro que en el caso particular de México, la independencia, la autonomía, la capacidad soberana que ha demostrado el Instituto Nacional Electoral, seguirá siendo garantía para que los mexicanos que viven en el exterior sigamos confiando en el Instituto.

Al llegar a este 30 Aniversario, obviamente una de las historias importantes a destacar, es que en estos 30 años logramos que las mexicanas y los mexicanos en el exterior puedan votar y eso es un logro que cualitativamente es muy importante. 

El reto que viene hacia adelante es cómo logramos que ese logro cualitativo se transforme en números mayores, que tengamos un volumen mucho más grande de votantes, y ahí evidentemente el voto electrónico, la propia tecnología pues nos apuntan hacia un escenario que espero pueda ayudarnos.

Quiero dejar una última reflexión. 

Una de las lecciones más relevantes que nos deja esta emergencia sanitaria, es comprobar el enorme compromiso de los ciudadanos con la permanencia de las elecciones. 

La OEA ha logrado organizar seis misiones de observación electoral en medio de la pandemia, y quiero decirles que, en todos los países a pesar de las dificultades, la gente quiere seguir votando. Y eso es algo que debemos aquilatar, que debemos considerar como un tesoro democrático y es algo muy positivo. 

En el hemisferio, se han realizado ya elecciones en 14 países. La OEA ha desplegado MOES en seis de ellas. Y hemos comprobado que los comicios se siguen realizando y la gente sigue votando.

La pandemia nos ha revelado que la democracia está enraizada en la conciencia pública y, por supuesto, en la comunidad migrante no hay excepción. 

El siguiente año se tendrá un nuevo gobierno en los Estados Unidos y es muy importante que, ante esta nueva realidad, los paisanos, las paisanas se sientan escuchados y que su voz y su opinión se hagan sentir en su país.

Los nuevos mecanismos de votación como el voto por Internet representan un renovado llamado al voto más sencillo y estoy seguro que podría tener mucho éxito. 

Concluyo felicitando al Instituto Nacional Electoral, mi casa, por algunos años, cinco años de mi vida los pasé ahí muy cerca de las oficinas de Norma, bueno, no sé qué oficina tenga Norma ahora, pero en esa época éramos menos consejeros.

Pero cinco años de mi vida los pasé en ese espacio, es un espacio que aquilata, es un espacio que reconozco, es una institución democrática que ha organizado 200 procesos electorales, 27 elecciones desde el extranjero, cuatro federales y 23 locales.

Con una gran historia democrática de profesionalismo, de credibilidad, de imparcialidad y no me queda más que desde la nostalgia que da el exilio, en este caso profesional por mi labor en la OEA, decir que como mexicano me siento muy orgulloso de tener un Instituto como el Instituto Nacional Electoral, y que es labor de todas y de todos defender su autonomía, defender su independencia y hacer votos porque el año 2021, donde la OEA participará con una misión de observación electoral.

No será mi caso, yo me tengo que disculpar porque como soy nacional no puedo participar en una misión de observación electoral, no puedo participar en la misión de observación electoral mexicana.

Toda la misión electoral estará conformada por personas no nacionales de México, pero como mexicano votaré, estaré atento al proceso electoral y le deseo a Norma, a Manuel y a todos los miembros del Instituto Nacional Electoral mucho éxito, sé que lo tendrán en el complejo proceso electoral del año próximo.

Muchas gracias por su atención.

Coordinador de Asuntos Internacionales del INE, Manuel Carrillo Poblano: Esplendido, doctor Guerrero, muchas gracias por la intervención, por esta visión amplia, muy holística en términos del voto de los residentes en el extranjero, de los mexicanos en el extranjero y, efectivamente, la OEA ha hecho un espléndido trabajo en términos de generar capacitación, manuales, protocolos para poder tener, digamos, elecciones en un contexto de pandemia, es decir, se está defendiendo el derecho político y compaginándolo con el derecho a la salud. 

En buena hora todas las actividades que están realizando desde la OEA, Francisco, Felicitaciones y muchas gracias por tus palabras.

Ahora vamos a darle la palabra a la Consejera Electoral Norma Irene De La Cruz, ahora mi jefa también.

Ella es licenciada en periodismo y comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, por la Unidad Acatlán, también es maestra en gestión del mantenimiento de la paz por la Universidad de Turín.

Desde 2005 ha realizado diversas tareas de cooperación internacional y asistencia técnica en materia electoral. Como decía el doctor Guerrero, ha destacado su participación en distinto tipo de elecciones en Kosovo, con la organización de seguridad y cooperación europea.

Asimismo, ha coordinado misiones de observación internacional en América Latina, Europa y Asia.

Desde el pasado 22 de julio del 2020 fue nombrada por la Honorable Cámara de Diputados como consejera electoral del Instituto Nacional Electoral.

Tiene la palabra la consejera, por favor.

Consejera Electoral del INE, Norma De la Cruz Magaña: Gracias. Muy buenas tardes a todas y a todos.

Yo quiero iniciar para poner algunas precisiones, cuando hablamos del voto extraterritorial, pues, describe esencialmente las circunstancias de erradicar en una nación y vota en otra, implica también el reconocimiento de la ciudadanía que les permite sufragar en su país desde el extranjero y es claro que este tema es de suma relevancia para la democracia mexicana toda vez que millones de connacionales viven en el extranjero, ya nos explicaba el doctor Aguirre.

México tiene una población migratoria en edad de votar que es significativa y es muy diversa en los perfiles socio demográficos y laborales globales.

Y, bueno, voy con unas cifras más pequeñas a las del doctor Guerrero, utilizando las citas de la Secretaría de Relaciones Exteriores, indicaban que en el 2017 se tenía el registro de 11.8 millones de connacionales viviendo fuera de México y la representación de esta población que esta población tienen conlleva un peso decisivo en el desarrollo del país.

En el actual contexto mundial me parece preciso subrayar que en realidad se trata de un tema sustantivo para las democracias modernas, actualmente más de 120 países y territorios cuentan con disposiciones y legislaciones expresas que permiten el voto desde el extranjero.

Los aspectos más importantes en el marco de la convivencia social electiva a nivel global tiene relevancia al interceptarse transversalmente con cuestiones como la nacionalidad, la tras nacionalidad, ciudadanía, participación y estos otros elementos del ejercicio de derechos.

En ese sentido, es necesario notar la materialización y el ejercicio efectivo del voto extraterritorial como un derecho que se inscribe de manera central en el principio de progresividad el cual forma parte de los principios universales de los derechos humanos.

El voto en el extranjero implica un proceso gradual que debe fortalecerse con medidas a corto, mediano y largo plazo, observando a la par el principio de la no regresividad, es decir, evitar cualquier retroceso a dar marcha atrás en la protección y garantía del ejercicio de este derecho humano.

En México fue en el 2005 cuando se reguló por primera vez el voto desde el extranjero, a través de una reforma al ahora extinto Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), es decir, apenas 15 años. Lo que hace de esto un derecho del siglo XXI de nuestro país.

Con esta regulación se organizó e implementó el voto desde el extranjero en las elecciones presidenciales del 2006 y del 2012 bajo la modalidad de voto postal.

En esos años únicamente se podía tramitar la credencial de elector, credencial para votar elector en territorio nacional y se contemplaba una serie de requisitos que no parecían favorecer o facilitar el voto extraterritorial.

En la elección del 2018 se recibieron 56 mil 295 solicitudes de inscripción a la lista nominal de electores residentes en el extranjero, de las cuales 40 mil 876 solicitudes fueron aprobadas y se recibieron 32 mil 621 votos efectivos. Lo cual significó una participación del 79.8 por ciento respecto al listado nominal.

Si bien al universo potencial de votantes el porcentaje de participación fue apenas de un 0.8 por ciento aproximadamente, en el 2012 el número de solicitudes enviadas aumentaron un 9.9 por ciento como ya nos comentaban y se alcanzaron 61 mil 869 solicitudes, se aprobaron 59 mil 115 y se obtuvieron 40 mil 717 votos, sin embargo, la estimación del porcentaje de participación respecto al universo potencial de votantes permaneció, prácticamente, sin cambios respecto al 2006.

En el 2014 hubo una importante reforma electoral a través de la cual se aprobó la ley de instituciones y procedimientos electorales actualmente vigente. 

Con esta reforma se modificó de manera significativa el voto extraterritorial.

Bajo las nuevas reglas se organizó el proceso electoral federal de 2018 y entre las modificaciones más relevantes se destacan las siguientes:

Uno, se ampliaron los cargos a elegir desde el exterior.

Se avanzó de únicamente poder elegir desde el extranjero el cargo de la Presidencia de la República, ahora también se pueden elegir senadurías y jefaturas de gobierno en el caso de la Ciudad de México, así como gubernaturas en aquellas entidades que así lo prevén sus legislaciones locales.

Se posibilitó que la comunidad mexicana en el exterior pueda tramitar su credencial para votar en el país que residen.

Se facultó al INE para emitir los lineamientos que deben observar para garantizar el voto desde el extranjero y se ampliaron las modalidades de votación, ahora no sólo se contempla en la ley la vía postal sino también se incluyó la posibilidad de emitir el sufragio por vía electrónica.

Con estas nuevas reglas en el 2018, se registraron 181 mil 873 ciudadanas y ciudadanos para sufragar desde el exterior, de los cuales se recibieron un total de 98 mil 470 votos para la elección del cambio de la Presidencia de la República. 

¿Qué nos quiere decir todo esto?

Los datos nos indican que, con cada elección, se abren nuevas oportunidades para que más connacionales residentes en el extranjero, ejerzan su derecho al voto. En este contexto, cabe resaltar que, en la modalidad de voto electrónico, será implementada por primera vez en la elección del 2021 para los 11 Procesos Electorales Locales, correspondientes a las entidades federativas que contemplan el voto de sus ciudadanas y ciudadanos residentes en otros países. 

Y habría que mencionar que, en dicho proceso electoral, no se podrán elegir cargos federales desde el extranjero. Esto es, la renovación de la Cámara de Diputados no está contemplada para los residentes.

En síntesis, con respecto al tema, podemos decir que hemos avanzado en tres ejes nodales: 

Uno.- La metodología del proceso de calendarización.

Dos.- La extensión del derecho a votar. 

Y tres.- Las modalidades de emisión del voto.

Aunque hay mucho trabajo por hacer, son avances importantes para hacer efectivo el derecho de participación política de los ciudadanos y las ciudadanas mexicanas residentes en el extranjero. 

Entre los pendientes, destaca que solo 22 entidades federativas reconocen a sus legislaciones locales el voto de su población residente en el extranjero, quedando por revisar 10 entidades federativas y reconozcan este derecho.

Hay que incentivar la aplicación del principio de paridad de género en aquellos cargos donde las legislaciones locales permiten la participación de personas migrantes, toda vez que como sabemos la población migrante en lo general y las mujeres en particular, han sido objeto de exclusión e invisibilización en materia político-electoral.

Asimismo, es necesario reforzar sinergias interinstitucionales de trabajo permanente entre las diversas instancias del Estado Mexicano que tenemos obligaciones sustantivas en el tema. 

En este sentido, instituciones como el INE y los Organismos Públicos Electorales Locales, tenemos el deber y, de hecho, estamos trabajando para facilitar y asegurar el ejercicio de este derecho para las elecciones en el 2021, teniendo además como contexto la pandemia por Covid, lo cual nos plantea nuevos y diversos desafíos. 

Ante esta situación inédita que enfrentamos, reconocemos que esta pandemia sanitaria afecta las estrategias y medidas ordinarias contempladas para promocionar y difundir la información específica, en torno a las modalidades, fechas y procesos a seguir para ejercer el voto desde el extranjero.

Bajo este contexto, es necesario resaltar que las organizaciones ciudadanas de migrantes y todas aquellas comunidades organizadas, juegan en este momento un papel vital y de la mayor importancia en esta materia 

Es por ello que los meses recientes, hemos sostenido varias mesas de diálogos con colectivos y organizaciones ciudadanas de migrantes de diversas ciudades y países, especialmente de Estados Unidos que es donde radica la gran mayoría de connacionales que vive fuera del país.

Asimismo, hemos buscado reforzar la comunicación con instituciones claves como los OPLES y la Secretaría de Relaciones Exteriores, para conjuntar esfuerzos y fortalecer nuestro quehacer de manera articulada.

En ese sentido, es preciso recordar que del registro de 11.8 millones de connacionales radicando fuera de México, en 2018 solo se registraron poco más de 181 mil personas para votar desde el exterior, lo que constituye un botón de muestra en torno a la tarea enorme que aún tenemos que superar para lograr la materialización del ejercicio del derecho a voto desde el extranjero.

Y también da cuenta de por qué tenemos que visualizar medidas de corto, mediano y largo plazo.

A la vez, me parece importante contextualizar que, como bien lo había mencionado, que la baja participación electoral en México no es una situación exclusiva del país, es decir, de los votantes en el extranjero, es una tendencia general observar en otros procesos electorales en el mundo, y muestra que la participación de los y las ciudadanas en el extranjero por lo general se mantiene bajo.

Es por ello que mesas de diálogo como ésta son de enorme relevancia, y quiero aprovechar la oportunidad para invitar a las y los ciudadanos mexicanos que radiquen en el exterior, o que estando en el territorio nacional tenga familiares, amigos o conocidos fuera del país a que participen en las próximas elecciones. Y para ello, es importante que conozcan algunos datos específicos:

Uno, si aún no cuentan con credencial para votar y se encuentran fuera del país, tienen hasta el 12 de febrero del 2021 para acudir a su consulado más cercano a realizar el trámite.

Si ya cuentan con la credencia, ya sea emitida en territorio nacional o desde el extranjero, deben de darse de alta en la lista nominal de electores residentes en el extranjero antes del 10 de marzo del 2021, a través de Internet en el sitio votoenelextranjero.ine.mx, y ahí pueden elegir la modalidad de votación, ya sea postal o electrónica.

Y en caso de elegir la modalidad postal, el envío de los paquetes electorales será del 21 de abril al 10 de mayo del 2021, y podrán enviarse de regreso a México a partir de su recepción y hasta las 08:00 horas del 5 de junio del 2021.

Y aquí es muy importante recordarles que el envío de regreso a México es gratuito para las y los electores.

En caso de elegir la modalidad electrónica, habrá un periodo de socialización de la plataforma, que es del 8 al 19 de mayo, y esto es para que los usuarios y usuarias puedan familiarizarse con la plataforma para votar por Internet.

Y también llevaremos a cabo dos simulacros: uno en enero y otro en marzo del 2021, a efecto de difundir esta modalidad de votación; va a haber una convocatoria, los invitamos a que participen y que se familiaricen con esta forma de votación.

Y también recordarles que el periodo de votación electrónica será a partir de las 20:00 horas del 22 de mayo, y hasta las 18:00 horas del 6 de junio del 2021, tiempo de la Ciudad de México, en los que podrán emitir su voto.

Estimadas todas y todos, espero que los datos puntuales sean información que sirva para que las y los mexicanos que radiquen en el exterior del país puedan participar y ejercer su derecho a votar, a la vez confío en que la experiencia del uso de tecnologías, como el voto electrónico, nos permitirá en los años por venir seguir innovando en la modalidad de emisión del voto, a fin de garantizar la participación de toda la ciudadanía en el ejercicio de sus derechos políticos y electorales.

Muchas gracias y buenas tardes.

Coordinador de Asuntos Internacionales del INE, Manuel Carrillo Poblano: Consejera De la Cruz, muchísimas gracias por su intervención.

Igualmente, en esta parte, digamos, más específica y dirigida hacia el tema del voto de los mexicanos en el extranjero nos pone en una perspectiva complementaria respecto de las otras intervenciones.

Tenemos ya para cerrar ahorita nuestra mesa, una suerte de consideraciones al final, no conclusiones ni mucho menos.

Pero empiezo un poco con lo que señaló la consejera De la Cruz de que esto es un proceso gradual. El tema del voto de los mexicanos en el extranjero viene como derivado de un proceso de democratización que va en forma pausada, acordada, consensada, gradual y que va avanzando en una forma muy sólida.

En 1998 organizamos la Primera Reunión Internacional sobre el Voto de los Residentes en el Extranjero, junto con Estados Unidos, Canadá y nosotros pues no lo teníamos.

Después hicimos un evento en América Latina, luego otro en Europa y luego hicimos uno mundial respecto del voto de los residentes en el extranjero.

(…) ustedes ahora como estamos entre los 140 países en el mundo de los casi 185 que tienen elecciones con distintos estándares democráticos, reconocen el tema del voto de los residentes en el extranjero.

Igualmente, recupero otra idea, además del gradualismo que es muy importante y del, ahora sí que, de la transición pactada, el tema que han señalado los diferentes ponentes tanto el doctor Espinoza, el doctor Guerrero, la consejera De la Cruz y también Patricia, el tema de la participación.

Si participación política efectivamente vemos los datos de la participación en el mundo, son índices bajos, si bien tenemos una muy grande diáspora hacia Estados Unidos, efectivamente todavía no hay un reflejo fuerte en términos, digamos, de la participación en el ejercicio del sufragio.

Sin embargo, como se apuntala y se apuntala bien otra vez, señalaba la consejera De la Cruz como se ha ido ampliando el voto de los residentes en el extranjero, ampliando el tipo de cargos, ya Víctor Espinoza apuntaba el tema de diputados migrantes; si bien ya hay algunas entidades que lo reconocen, parece que ahí viene, digamos, con mayor fuerza, habrá presión política, presión social para que tengamos una representación política de la diáspora.

El tercer punto es la tecnología, señalaba ya el doctor Guerrero, igualmente los otros oponentes, la tecnología nos está cambiando radicalmente, pero quizá nos tengamos que llevar de la mano la tecnología con el pacto político y social de confianza.

Venimos de un proceso electoral basado en la desconfianza y que gradualmente hemos ido escalando paso a pasito la construcción de confianza. 

Pero tecnología per se sin confianza, puede llevar a algunas regresiones, tecnología con pacto político y confianza, nos puede llevar a mejores estadios de modernización y de facilitación para el ejercicio del sufragio como lo planteaba Patricia, respecto de la queja que escucha, digamos, con algunos de los conciudadanos en los Estados Unidos. 

Apuntaba y apuntaba también bien el doctor Guerrero que tenemos tareas pendientes en nuestro proceso de democratización, el de otorgar, ¿deben los extranjeros ser admitidos al ejercicio de los derechos políticos? 

Miren, la población de todos los estados de América, está constituida por una masa considerable de extranjeros. Esos extranjeros gozan de la misma condición civil que los nacionales, adquieren y transfieren propiedades sin restricción de clase alguna, gozan de la libertad del trabajo, de cambio, de pensamiento, de asociación, forman parte de la sociedad, constituyen un organismo con un conjunto de individuos sometidos a las mismas leyes. Eso implica necesariamente la igualdad de derechos políticos. 

Parecería que por ahí igualmente en alguno de nuestros temas en nuestro proceso gradual de modernización y de democratización, quizá tengamos un momento de discusión respecto de garantizar los derechos políticos de los extranjeros que vivan en México y que forman parte igualmente de nuestra comunidad social.

Finalmente, tendría una última reflexión ya para cerrar este tema. Es el de las diferentes modalidades del ejercicio del sufragio.

Nos planteaba el doctor Guerrero el abanico que se plantearon en Estados Unidos, más que en Estados Unidos venían, bueno, vienen de un espacio donde hay confianza y pudieron crear distintas modalidades para ejercer el sufragio y que ahora ejercieron con particular énfasis en estas elecciones con pandemia, el voto adelantado, el voto por correo, está el voto electrónico y, como señalaba la consejera De la Cruz, gran reto que tenemos nosotros ahora en México por el voto por Internet y a ver cómo es procesada en términos de confianza el resultado de las elecciones por Internet.

Bueno, con eso terminaríamos nuestro panel. 

Agradezco también la oportunidad que me dieron mis compañeros de la Dirección Ejecutiva de Capacitación y Educación Cívica para estar con ustedes. 

A ustedes por permitirme compartir, señores ponentes, señora, están con ustedes estas reflexiones, a nuestra audiencia.

También les informo que ojalá y sigan el programa de conferencias INE-30 de las que faltan, el jueves a las 18:00 horas se pasará el documental INE-30 años de democracia en México.

Y con esto cerramos la conmemoración. 

Se puede ver por INETV o YouTube.

Agradezco mucho su presencia. Muchísimas gracias que tengan muy buena noche, muchas gracias a todas y a todos.

Presentadora: Es así como concluye esta transmisión.

El Instituto Nacional Electoral agradece a quienes integraron esta mesa.

Gracias a quienes han seguido las transmisiones de las mesas temáticas con motivo del 30 aniversario del Instituto Nacional Electoral.

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