Discurso de Lorenzo Córdova en la inauguración y acto protocolario para la entrega/recepción de la Presidencia de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE)

Escrito por: INE
Tema: Consejero Presidente

Muchas gracias.

Muy buenos días tengan todas y todos.

Es un verdadero honor recibirlas y recibirlos en este Centro Histórico de la Ciudad de México, es un honor poder brindar la anfitrionía tanto por parte del Tribunal Electoral, cuya Presidenta me acompaña como por parte de quienes integramos el Instituto Nacional Electoral.

De verdad, honrados, queridas amigas y amigos de tenerlos aquí.

Saludo con muchísimo gusto y respeto, colega, la Presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de México; a nuestra querida, entrañablemente querida María Elena Wapenka, Magistrada del Tribunal Electoral de la República de Paraguay; y bueno, por supuesto, a nuestro incansable amigo, José Thompson; y a todo el staff de amigas y amigos del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y de CAPEL.

A lo largo de 27 años, la Unión Interamericana de Organismos Electorales se ha consolidado como un organismo que impulsa el desarrollo de los sistemas democráticos en nuestro continente. Han sido casi tres décadas en las que el intercambio de información técnica, de retroalimentación sobre procedimientos y buenas prácticas, así como los aprendizajes y reflexiones que se logran al cabo de cada misión de observación electoral han contribuido al fortalecimiento de la democracia en este lado del mundo.

Recién creada la UNIORE al inicio de los años 90, las inquietudes se centraban en el diseño de procedimientos que garantizaran la libertad de sufragio y el rol que en democracia debían jugar las autoridades electorales.

Conforme la transición democrática se fue asentando en la región, los temas que hemos analizado en las 13 asambleas ordinarias de nuestra Unión, se orientaron hacia el análisis de la participación de los medios de comunicación en las elecciones a reflexionar sobre la transparencia en el dinero invertido en la política y sus controles, así como las contribuciones de los mecanismos de democracia directa a nuestros sistemas democráticos entre una gran cantidad de temas que incluyen cuestiones de género, de representación de comunidades, de pueblos y comunidades indígenas, de mecanismos de inclusión en los procesos electorales, entre muchísimos otros.

Hoy el tema convenido para esta Décimo Cuarta Asamblea constituye, desde mi perspectiva, un tema central para garantizar que el sufragio siga siendo el que determine la distribución del poder político y que las elecciones en nuestras naciones sean equitativas e imparciales.

Se trata del fortalecimiento de las autoridades electorales enfatizando la reflexión en tres rasgos que han demostrado tener una centralidad indiscutible para que las elecciones se recreen con libertad e imparcialidad.

Estos son: los de la independencia y autonomía, el profesionalismo y la cooperación internacional. Estas tres premisas confluyen en una contribución a las elecciones, la credibilidad. Si la autoridad electoral, si una autoridad electoral no es claramente independiente de los poderes públicos y de los partidos políticos, difícilmente la sociedad podría confiar en la imparcialidad del proceso electoral y menos aún, en sus resultados; sin profesionalismo los actos de las autoridades electorales podrían afectar la certeza, e incluso podrían caer en el voluntarismo que en materia electoral está eslabonado a la arbitrariedad.

Y en tanto la democracia implica un sistema de toma de decisiones públicas que se realiza con transparencia o a la luz del sol, como diría Bobbio, en contra posición a la opacidad de las decisiones autoritarias, la cooperación internacional es una actividad que eleva el contexto de exigencia a las autoridades electorales a partidos y a candidatos.

En este sentido y especialmente en este contexto, el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de México, agradecemos la confianza depositada por los países que integran la UNIORE, para que a partir del día de hoy y durante los próximos dos años, México conjuntamente, ambas instituciones electorales, podamos asumir la Presidencia de este Organismo Electoral, algo que nos honra y nos enorgullece.

Estamos claros que asumimos la Presidencia en un contexto de mucha exigencia, y de una gran complejidad para los sistemas democráticos no sólo en esta región, sino en todo el mundo.

El desencanto con la democracia, los cuestionamientos y descredito que padecen los partidos políticos, el cuestionamiento que recurrentemente se hace a los sistemas de representación y el desafío que nos impone el área digital a través de la desinformación y la capacidad que hoy las redes dan a la proliferación, a la diseminación de noticias falsas, las noticias falsas son tan viejas como la democracia y eso la teoría política nos la enseña.

La única diferencia entre la afectación que a la democracia podían tener las noticias falsas hace dos mil años y hoy reciben el pequeño detalle de que hoy las redes sociales son poderosísimas herramientas de comunicación, que permiten una difusión casi instantánea de noticias que no son verdaderas, o de distorsiones de la verdad, o esto que algunos, no sin cierto eufemismo han denominado “pos verdad”.

Y como me gusta decir cada vez que hablamos de redes sociales, las redes sociales llegaron para quedarse y han demostrado ser poderosísimos mecanismos de comunicación que pueden, incluso, llegar a derrocar regímenes autoritarios, como nos deja como enseñanza clara e irrefutable, la experiencia de la caída de los autoritarismos en la así llamada Primavera Árabe.

Pero también hoy sabemos que a diferencia de lo que algunos especulaban hace algunos años, ante la irrupción de las redes sociales y del inevitable tránsito hacia lo que algunos denominaron la E-Democracy, bajo la falsa ilusión que las redes sociales permitían horizontalizar la democracia y en automático su irrupción iba a generar sociedades más democráticas, hoy vemos que las redes sociales no necesariamente, al menos no en automático, generan democracia.

Y de nuevo, los países de la Primavera Árabe son el mejor ejemplo de que eso ocurre de manera automática. Creo que el desafío aquí que tenemos, por cierto, y perdón la digresión, ya habrá tiempo en las mesas, ésta es la parte protocolaría, así que ofrezco una disculpa, ya en las mesas podemos analizar que el dilema no es combatir a las redes sociales, sino más bien, cómo hacemos para que esas redes sociales sean funcionales a la democracia; porque si algo sabemos hoy es que eso no es algo que ocurre de manera automática.

Perdón.

Decía, todos estos desafíos nos colocan a las autoridades electorales en una situación delicada para cumplir con nuestros objetivos de organizar elecciones libres, equitativas e imparciales.

No es cosa menor que de acuerdo con el informe 2017 del Latinobarómetro, y paciencia y resignación porque vienen pronto los datos del 2018, del informe 2018, y no creo que haya mejorado la cosa en nuestro continente en este sentido, el apoyo a la democracia como forma de gobierno está cinco puntos por debajo de los niveles que se tenían en 1995, al haber pasado de 58 por ciento a 53 por ciento en ese lapso. Que la satisfacción con el funcionamiento de la democracia cayó ocho puntos, del 38 al 30, en el mismo periodo. Y que la confianza en los parlamentos, instituciones centrales de la democracia, haya disminuido cinco puntos, al igual que la confianza en los partidos políticos.

Por ello, estamos convencidos que las autoridades electorales debemos desplegar nuevas estrategias para la organización de las elecciones en los próximos años. Una de ellas, por ejemplo, es lograr convertirlos en auténticas entidades que hagamos pedagogía pública, es decir, que logremos comunicar y hacer entender complejos, en ocasiones, procedimientos técnicos de manera muy sencilla y asible para las y los ciudadanos.

Ello en tanto que, en un contexto de desencanto con la democracia, tratar de explicar un tema cuando éste ya es objeto de debate en la conversación pública, o aclarar incluso un problema que se haya presentado, ya no significa explicar, sino en muchos sentidos hacer un control de daños.

De ahí la importancia que las instituciones electorales logremos generar con una lógica de anticipación, auténtica explicación pedagogía de los temas cruciales de la organización electoral.

Dicho de otra manera, debemos lograr explicar con un propósito prospectivo y no como control de daños.

Otro aspecto relevante que deberíamos tener presente es el doble desafío que representa la autonomía de las autoridades electorales.

Por una parte, están los intentos de vulneración externa, siempre presentes, siempre latentes, y cada vez más intensos, de quienes tienen la tentación de que las autoridades electorales claudiquemos en nuestra función de órganos de control del poder, a través de la organización de las elecciones.

Pero, por otro lado, y es tal vez más grave incluso, está el desafío interno de quienes desde el interior de las autoridades electorales buscan, asumen un rol de permisividad o de complacencia con quienes ejercen el poder político. Ambas son expresiones graves de debilidad, que erosionan irreversiblemente la democracia desde el ámbito mismo de su legitimidad de origen, es decir, desde las elecciones mismas.

Mala tempora currunt, decía mi maestro Michelangelo Bovero, pensando en Italia hace 20 años, yo creo que esa es una expresión que se puede aplicar al mundo en los tiempos que corren, malos tiempos corren para la democracia, muchas son las expresiones que con independencia del grado de madurez y de consolidación de nuestras democracias, es un mal que aqueja a las más añejas, consolidadas y establecidas democracias del mundo, como a las democracias más jóvenes, más recientes.

Esas expresiones amenazan a la democracia en todo el mundo, son los riesgos de las derivaciones autoritarias que diluyen desde dentro, que es todavía más peligroso que la confrontación y la erosión desde fuera, incluso mediante, en muchas ocasiones, apariencias democráticas a las democracias mismas.

El fortalecimiento en este contexto de las autoridades electorales es crucial desde mi punto de vista.

UNIORE tiene ciertas responsabilidades y ciertas limitaciones desde sus propios estatutos, pero desde esta unión, el respaldo y la generación de contextos de exigencia para las propias autoridades, me parece que es indispensable en los tiempos actuales, respaldo para contribuir desde nuestro ámbito de operación internacional a las autoridades que se ven amenazadas por las presiones del poder político y contextos de exigencia para elevar el costo de quienes desde dentro de las autoridades electorales están dispuestas a claudicar frente al poder político.

Es por ello que en este contexto estoy convencido que nuestra unión debe convertirse en un espacio sí para el intercambio de experiencias comparadas y buenas prácticas, pero sobre todo ante la complejidad del contexto en el que debemos organizar los procesos electorales de cara al futuro, debe convertirse en una plataforma también de acompañamiento, estoy convencido y de respaldo recíproco para defensa de la democracia y del cumplimiento de los diferentes roles que garantizan legalidad a las contiendas y que la única fuente, en consecuencia, de legitimidad de los poderes públicos, sean elecciones libres, plurales, equitativas y democráticas, porque si algo nos enseña la historia, es que no basta que haya elecciones para que haya democracia, y las elecciones en democracia tienen que cumplir, aunque parezca una tautología, el ser elecciones auténticamente democráticas.

Muchísimas gracias.

Versión estenográfica de la participación del Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova, en la inauguración y acto protocolario para la entrega/recepción de la Presidencia de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE), en el marco de la XIV Conferencia de la UNIORE, realizada en el Palacio Metropolitano, Ciudad de México

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