El mundo frente a los nuevos desafíos electorales
Del 23 al 25 de septiembre de 2026, México fue sede de la “Cumbre 2026: Resiliencia, cooperación e integridad. Elecciones en el siglo XXI”, un encuentro internacional organizado por el INE en colaboración con instancias internacionales para fortalecer la cooperación y la integridad de los procesos democráticos.
El evento reunió a especialistas, autoridades y representantes de distintas regiones quienes, durante tres días, compartieron experiencias y analizaron los retos que enfrentan actualmente los procesos electorales.
¿Quiénes participaron?
En el encuentro internacional participaron:
- Instituto Nacional Electoral (INE)
- IDEA Internacional
- Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE)
- Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH-CAPEL)
- Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES)
- Asociación Mundial de Organismos Electorales (A-WEB)
- Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
- Comisión Electoral de la India (ICEI)
- Organización de los Estados Americanos (OEA)
- Red de Conocimientos Electorales ACE
¿Qué temas discutieron?
La Cumbre 2026 centró sus discusiones en cuatro desafíos que enfrentan los procesos electorales:
- Inteligencia artificial y tecnología
- Desinformación y violencia digital.
- Desastres naturales, riesgos climáticos y elecciones.
- Violencia política.
A través de cuatro espacios de trabajo, analizaron estos desafíos, compartieron experiencias y plantearon posibles respuestas desde una perspectiva de cooperación y resiliencia electoral.
Inteligencia artificial y tecnología
La rápida evolución de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías está transformando el entorno en el que se desarrollan las elecciones.
Durante la Cumbre se destacó que la IA ya forma parte de distintas organizaciones e instituciones y que puede incorporarse a través de diferentes áreas. Por ello, las autoridades electorales necesitan conocer sus distintas formas de uso, así como los riesgos asociados con la manipulación de contenidos.
También se identificaron brechas en las capacidades institucionales y la necesidad de contar con personal preparado para comprender estas tecnologías.
Entre los retos planteados estuvieron la generación de principios y marcos regulatorios para su uso, así como el intercambio de experiencias entre organismos electorales. La cooperación permite que una institución aprenda de los procesos, cambios y experiencias de otra.
Desinformación y violencia digital en procesos electorales
La desinformación y la violencia digital representan desafíos que trascienden el ámbito tecnológico. Durante la Cumbre se señaló que pueden utilizarse para deslegitimar instituciones, generar dudas y afectar la confianza en los procesos electorales.
Entre las características que hacen particularmente complejos estos fenómenos se encuentran la rapidez con la que surgen y se difunden los contenidos, la asimetría entre esa velocidad y la capacidad institucional de respuesta, el carácter transfronterizo de las plataformas digitales y la necesidad de proteger la libertad de expresión.
Frente a estos retos, se planteó la importancia de desarrollar estrategias de comunicación claras, accesibles y segmentadas, así como mecanismos para determinar cuándo es necesario responder a un contenido y cuándo hacerlo podría contribuir a amplificarlo.
También se destacó la necesidad de fortalecer la alfabetización digital, desarrollar mecanismos de respuesta rápida, establecer equipos especializados y construir marcos normativos para enfrentar la violencia digital, incluyendo mecanismos como las cadenas de custodia digitales.
El reto no es únicamente diagnosticar las problemáticas, sino actuar de manera coordinada y continua para proteger la integridad de los procesos democráticos.
Desastres naturales, riesgos climáticos y elecciones.
Las elecciones también pueden verse afectadas por desastres naturales y fenómenos asociados con el cambio climático. Ante escenarios que pueden modificar de manera abrupta las condiciones en las que se desarrolla una elección, la resiliencia electoral adquiere un papel central.
La Cumbre destacó que la resiliencia no comienza cuando ocurre una emergencia, sino que debe incorporarse desde la planeación, mediante la:
- Preparación.
- Coordinación.
- Flexibilidad.
- Capacidad de adaptación.
- Inclusión.
- Innovación.
- Certeza jurídica.
- Comunicación permanente.
Una de las principales conclusiones fue la importancia de adoptar una lógica preventiva: contar con medidas y protocolos permite responder con mayor claridad cuando ocurre una emergencia.
La preparación también requiere coordinación permanente con otras instituciones del Estado, sin que ello implique restar importancia a los órganos electorales. Al mismo tiempo, las respuestas deben adaptarse a las circunstancias y considerar que un desastre no afecta de la misma manera a todas las personas.
La comunicación institucional resulta igualmente fundamental para evitar escenarios de incertidumbre y desconfianza. Por ello, debe ser robusta, permanente, profesional y coordinada.
La resiliencia electoral se construye antes de que ocurra una crisis.
Violencia política.
La violencia política también está redefiniendo los desafíos que enfrentan las elecciones. Durante la Cumbre se señaló que fenómenos como la desinformación, el acoso en línea y las distintas formas de violencia política contra las mujeres pueden trasladarse del espacio digital al físico.
Aunque cada país enfrenta contextos particulares, las experiencias compartidas mostraron que muchos de estos desafíos están interconectados y pueden trascender fronteras.
Por ello, los problemas no pueden analizarse de manera aislada. Frente a cada desafío es necesario identificar qué se busca proteger y qué condiciones son indispensables para garantizar elecciones pacíficas.
También se destacó que la democracia va más allá de la jornada electoral. Proteger la integridad de los procesos democráticos implica considerar las condiciones en las que participan las personas, se desarrolla el debate público y se ejerce la ciudadanía.
Importancia de la Cumbre 2026
Los cuatro espacios de trabajo permitieron identificar que los desafíos electorales actuales están interconectados y requieren respuestas coordinadas. La evolución de la inteligencia artificial plantea nuevos retos frente a la desinformación. A su vez, la violencia digital puede tener consecuencias fuera del entorno virtual y los desastres naturales ponen a prueba la capacidad de las instituciones para anticiparse y responder. Frente a estos escenarios, resulta fundamental fortalecer la preparación, la cooperación y la capacidad de adaptación de las instituciones electorales.
Por ello, la resiliencia electoral no depende únicamente de la capacidad de una institución. Requiere cooperación, intercambio de experiencias, preparación y trabajo coordinado entre organismos electorales y otras instituciones.
Compartir experiencias no significa únicamente mostrar casos de éxito: aprender de los cambios, dificultades, errores y soluciones de otras instituciones permite fortalecer las capacidades colectivas, se concluyó durante el encuentro.
Aquí puedes consultar la Versión estenográfica de la inauguración de la Cumbre 2026: «Resiliencia, cooperación e integridad Elecciones en el siglo XXI» – Central Electoral