En busca de la verdad: ¿Qué es el fact-checking

Una persona promedio en México pasa entre 5 y 6 horas al día en internet, según el estudio Hábitos de Usuarios de Internet en México 2026, presentado por la Asociación de Internet MX.
Mucho de ese tiempo se usa para informarnos y consultar redes sociales. En ese lapso nuestro cerebro recibe tantos estímulos que posiblemente veamos datos verdaderos mezclados con falsos. ¿Cómo podemos saber qué es real?
Justo para eso sirve la verificación de hechos (fact-checking). Se trata de una práctica periodística que sigue una metodología para ayudar a la audiencia a comprobar las afirmaciones que encontramos en nuestro día a día.
Además de desmentir datos falsos el fact-checking ha evolucionado para identificar campañas de manipulación y otras estrategias digitales diseñadas para desinformar.
¿En qué consiste la verificación de hechos?
Para comprobar la veracidad, el contexto de datos y afirmaciones se siguen pasos específicos que, en conjunto, forman una metodología. Cada medio establece su propia metodología, pero de manera general los pasos son los siguientes:
- Monitoreo: Identifica las afirmaciones que, por su tema o impacto social, sean susceptibles de ser verificadas.
- Búsqueda de fuentes y datos: Rastrea el origen de la información y se consulta a expertos, estudios científicos o documentos oficiales que comprueben la veracidad de las afirmaciones.
- Contextualización: Analiza si el contexto puede cambiar el sentido de las afirmaciones y datos.
- Calificación: Clasifica la afirmación en categorías según su grado de veracidad.
Para ello, las personas que se encargan de la verificación de hechos suelen usar diferentes técnicas y herramientas que les ayuden a esclarecer la verdad.
Un punto importante del fact-checking es la objetividad y transparencia. Por ejemplo, la International Fact-Checking Network (IFCN, por sus siglas en inglés) estableció una serie de principios que deben seguir los medios dedicados a esta práctica.
- Compromiso con la imparcialidad y la equidad.
- Transparencia de las fuentes.
- Transparencia en la financiación y la organización.
- Transparencia de la metodología.
- Política de corrección abierta y honesta.
Estas acciones evitan que posicionamientos políticos, ideologías o contextos socioeconómicos influyan en el veredicto. Además, hacen que el proceso sea completamente transparente y verificable: cualquier persona podrá seguir los pasos descritos y llegar a la misma conclusión.
¿Por qué es importante el fact-checking?
La verificación de hechos es una herramienta fundamental para proteger a la sociedad de la desinformación. Su importancia radica en que permite a la ciudadanía tomar decisiones informadas, garantiza un debate público basado en evidencias y evita que se manipule a la población con contenidos falsos o engañosos.
“La desinformación general es importante combatirla porque nos hace mucho daño, porque la manipulación y la mentira o la falsedad nos confunde y probablemente nos haga tomar decisiones bajo la confusión”, explica Carolina Méndez, periodista boliviana.
Para Daniela Mendoza, periodista mexicana fundadora del medio de fact-checking Verificado, el periodismo de verificación de hechos les da a las personas los elementos y las herramientas para autogobernarse y decidir sobre su vida.
Olivia Sohr, periodista argentina y directora de nuevas iniciativas de Chequeado, señala que combatir la desinformación es fundamental para mitigar el impacto que pueden tener los falsos contenidos.
“Es importantísimo contar con buena información, que esa información no solo exista, sino que sea fácilmente accesible, que llegue a los ciudadanos en los momentos críticos en que necesitan tener”, señala.
Más de 30 años de verificación
Las leyendas urbanas, mitos y otros cuentos de los que no se sabe qué tanto son verdad fueron la inspiración para que en 1994 David Mikkelson creara Snopes, en Estados Unidos. Se convirtió en la primera plataforma de verificaciones en línea. Su objetivo era y sigue siendo validar y desmentir mitos, rumores y leyendas urbanas que circulan en internet.
En 2003, nueve años, después se fundó FactCheck.org. Es la primera plataforma de fact-checking que desmiente declaraciones y afirmaciones basadas en dichos de políticos estadounidenses.
En Latinoamérica el primer medio dedicado a la verificación fue Chequeado, una organización argentina fundada en 2010, cuya metodología inspiró la creación de otros proyectos en la región y en México, como Verificado y El Sabueso.
En 2014 comenzó LatamChequea, una red de chequeadores de toda Latinoamérica, Estados Unidos, España y Portugal que actualmente reúne a 46 medios de 20 países.
Un año después, en 2015, se creó la IFCN, un foro para verificadores de todo el mundo organizado por el Poynter Institute for Media Studies.