El INE propone a los medios una serie de lineamientos para enfrentar la desinformación electoral

Una mentira puede llegar a millones de personas antes de ser desmentida. Una imagen puede inventar un hecho. Un video puede fabricar una realidad.
La Inteligencia Artificial (IA) permite crear noticias o contenidos falsos con una facilidad impresionante y las redes sociales multiplicarlas en cuestión de minutos.
“Falsificaciones” cada vez más convincentes y una distribución cada vez más expedita ya han puesto en jaque procesos electorales y sistemas democráticos en todo el mundo.
Por eso el Instituto Nacional Electoral (INE) propone a los medios de comunicación una guía para cubrir el Proceso Electoral Federal 2026-2027, el cual inicia formalmente el 10 de septiembre de 2026 y su clímax ocurrirá con la jornada electoral del 6 de junio de 2027.
Lineamientos para cubrir la elección
Los Lineamientos Generales para la cobertura de las precampañas y campañas del Proceso Electoral Federal 2026-2027 reúnen recomendaciones para la cobertura periodística durante las campañas y los comicios.
La guía aborda temas como la equidad entre candidaturas, la diferencia entre información, opinión y propaganda; el derecho de réplica y la protección de la vida privada.
También establece criterios para enfrentar la desinformación y el uso de IA, además de incluir recomendaciones sobre violencia política, igualdad de género y discursos de odio.
Verificar antes de amplificar
Uno de los apartados centrales del documento está dedicado a las noticias falsas y a la información que circula en redes sociales.
La recomendación puede sintetizarse así: lo que circula en redes no necesariamente es noticia. Por ello debe ser verificado.
Para ello, el INE propone que los medios:
- Rastrear el origen de la información: identificar quién publicó primero la información, de dónde proviene y si existe una fuente confiable que la respalde.
- Contrastar los hechos: buscar otras fuentes y evidencia que permita confirmar que lo publicado corresponde con lo que en efecto ocurrió.
- Verificar los contenidos: comprobar que fotografías, videos, audios y textos no hayan sido alterados o sacados de contexto.
- Detectar desinformación: identificar contenidos falsos o engañosos y posibles acciones de propaganda destinadas a desinformar.
- Establecer filtros editoriales: definir qué debe verificarse antes de publicar, quién lo hará y cómo se tratará la información que no pueda confirmarse.
El INE también plantea que los medios puedan apoyarse en organizaciones especializadas en verificación, herramientas tecnológicas o especialistas.
Cuando una información no está comprobada
Si una información no ha podido verificarse, los lineamientos recomiendan advertirlo expresamente a la audiencia, mediante cintillos, menciones u otros recursos que la distingan de un hecho confirmado.
Si después se detecta un error, la corrección debe ser oportuna, proporcional y visible.
La Inteligencia Artificial entra en la cobertura electoral
El documento incorpora un apartado específico sobre IA.
La propuesta reconoce que estas herramientas pueden mejorar la cobertura mediante aplicaciones como el subtitulado automático, la traducción a lenguas indígenas y la adaptación de contenidos para personas con algún tipo de discapacidad.
Pero también alerta sobre su capacidad para generar contenidos que puedan confundirse con hechos, declaraciones, imágenes o voces reales.
Por eso plantea tres principios para su utilización periodística: veracidad, transparencia y responsabilidad.
Cuando un contenido generado o modificado de manera evidente con IA pueda confundirse con un hecho o una declaración real, la propuesta recomienda informar claramente a la audiencia que se utilizó esta tecnología.
La recomendación incluye a los presentadores de noticias, voces y avatares generados con IA.
El uso de estas herramientas tampoco sustituye la responsabilidad del medio. Los contenidos producidos con IA deben ser verificados y cotejados con fuentes primarias confiables antes de difundirse.
No todo es desinformación
La guía también aborda otros aspectos de la cobertura electoral.
Entre ellos están la equidad entre candidaturas y fuerzas políticas, la distinción entre información periodística, opinión, publicidad y propaganda, el derecho de réplica y la protección de la vida privada.
Una propuesta, no una orden
Los lineamientos no son obligatorios; son recomendaciones que no buscan imponer una línea editorial ni afectar la libertad de expresión y la libre manifestación de las ideas.
El propio diseño de estos instrumentos está planteado como una guía para los periodistas y los medios y no como una obligación.
Cada medio conserva la responsabilidad sobre sus criterios y decisiones editoriales.
El desafío, sin embargo, es nuevo.
Una imagen puede ser fabricada. Una voz puede ser clonada. Un video puede mostrar un acontecimiento que nunca sucedió. Y todo puede circular antes de que exista una respuesta.
Frente a ese escenario, la guía del INE devuelve el problema a una obligación esencial del periodismo: verificar antes de amplificar, distinguir los hechos de las opiniones y advertir cuando algo no está comprobado.
El Proceso Electoral Federal 2026-2027 comenzará el 10 de septiembre.
La elección se disputará en las urnas, pero también en un espacio donde una falsificación puede recorrer millones de pantallas en cuestión de minutos.
La tarea del periodismo será distinguir, cada vez con mayor precisión, entre lo que ocurrió, lo que alguien afirma que ocurrió y lo que una máquina puede hacer parecer que ocurrió.