Aplazamiento de la elección judicial reduce presión operativa
El Consejero Electoral Martín Faz consideró positivo el planteamiento de aplazar a 2028 la elección judicial, al estimar que esta modificación constituye un reconocimiento de las dificultades operativas, normativas y funcionales previstas en el diseño original. No obstante, destacó que el reto de fondo permanece, ya que a partir de 2030 se anticipa nuevamente la concurrencia entre elecciones judiciales y comicios ordinarios.
Faz indicó que uno de los principales desafíos identificados por el Instituto Nacional Electoral (INE) es la coexistencia de distintos modelos de elección en una misma jornada, lo cual podría generar condiciones operativas y logísticas complejas para el sistema electoral. Asimismo, destacó que la actual propuesta contempla la eventual implementación de un modelo de “casilla híbrida” para organizar simultáneamente elecciones judiciales y tradicionales, mecanismo que actualmente no existe en el sistema electoral mexicano y que requerirá definiciones normativas y operativas específicas.
Subrayó que las elecciones judiciales presentan características distintas a las elecciones partidistas, entre ellas la ausencia de representantes de partidos políticos en las casillas, lo que añade complejidad al diseño y funcionamiento del modelo electoral correspondiente.
En relación con el rediseño de las boletas electorales, el Consejero precisó que la definición de la documentación y los materiales electorales es una atribución exclusiva del INE, al tratarse de decisiones técnicas que inciden en aspectos como el tiempo de votación, la comprensión ciudadana, la accesibilidad, la capacitación electoral y las tareas de escrutinio.
Indicó que una eventual reducción en el número de candidaturas podría facilitar la elaboración de boletas más claras y comprensibles para la ciudadanía. Añadió que, en el proceso electoral judicial previo, al interior del Consejo General se registraron diversas posturas respecto al modelo de boleta más adecuado.
El Consejero Electoral subrayó que cualquier propuesta de modificación deberá garantizar el margen técnico del Instituto para definir el modelo operativo y documental más funcional, así como evaluar la viabilidad de realizar el conteo de votos directamente en las casillas.