¿Fake news? De qué hablamos
cuándo hablamos de desinformación

La desinformación involucra todas las formas, estrategias y herramientas que se usan para manipular la opinión pública con base en hechos, datos o narrativas engañosas.
Aquí te contamos algunos conceptos clave para entender este fenómeno informativo.
Infodemia

Es la sobreabundancia de información —algunas veces precisa y otras no— que dificulta que las personas tomen decisiones con claridad.
El termino se popularizó durante la pandemia de COVID-19. Fue introducido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hablar del exceso de información que se creó y se difundió relacionada con el virus SARS-COV-2.
La infodemia no es información falsa necesariamente, pero nos muestra la importancia de saber identificar fuentes confiables de información. Lo más importante es estar conscientes de que más información, no necesariamente es mejor, ya que la información falsa puede contaminar nuestra toma de decisiones asertiva.
Desinformación o misinformación

La información falsa puede clasificarse de acuerdo con la intención con que fue creada. Si se crea o se comparte con la intención de engañar y causar daño es desinformación. Por ejemplo, un video producido con Inteligencia Artificial para incriminar a una persona en un acto que nunca ocurrió.
La información falsa que circula por error y sin dolo es misinformación. Por ejemplo, un meme que nació como una broma pero que alguien pensó que era un hecho y lo compartió creyendo que era verídico.
Sin importar si la información errónea fue voluntaria o no, el efecto es el mismo: se propaga la confusión. Ambas prácticas intoxican el entorno digital y dañan nuestro derecho a estar bien informados.
Posverdad

Sucede cuando aceptamos una mentira como si fuera verdad solo porque confirma nuestras creencias, pues alimenta nuestras emociones. Esto es un sesgo cognitivo: elegimos ignorar las pruebas para no tener que cambiar nuestra forma de pensar.
Fake news

Aunque la traducción de fake news es “noticias falsas”, muchas veces se usa este término como sinónimo de desinformación. Su uso no es incorrecto, pero no abarca todas las dimensiones del fenómeno.
Además, expertos y verificadores advierten que muchos políticos en el mundo se han apropiado del término fake news para denostar a la prensa, incluso cuando la información que difunden es real. Por lo tanto, se sugiere sustituir el término por “desinformación” que es más amplio y sin un sesgo político.
Recuerda que conocer el ecosistema de la desinformación te ayuda a combatirla en tu día a día.
Infórmate, verifica y comparte con Certeza.