Intervención de Lorenzo Córdova, en la firma del Acuerdo por la Integridad Electoral, Proceso Electoral 2021-2022 en Aguascalientes

Escrito por: INE
Tema: Consejero Presidente

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA INTERVENCIÓN DEL CONSEJERO PRESIDENTE DEL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL (INE), LORENZO CÓRDOVA VIANELLO, EN LA FIRMA DEL ACUERDO POR LA INTEGRIDAD ELECTORAL PROCESO ELECTORAL 2021-2022, EN EL ESTADO DE AGUASCALIENTES

Muchas gracias.

Muy buenos días tengan todas y todos ustedes.

Saludo con mucho agradecimiento y respeto a los titulares de los poderes constitucionales del estado de Aguascalientes: al señor Gobernador Martín Orozco; a la Presidenta del Congreso; al Presidente del Tribunal Superior de Justicia; a las y los señores diputadas y diputados del Congreso.

Al Presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder judicial de la Federación; y a la Presidenta de la Sala Monterrey.

Saludo a las y los titulares e integrantes de los órganos electorales de la entidad, del Instituto Electoral del Estado, del Tribunal Electoral, la Fiscalía; y también, a la estructura del Instituto Nacional Electoral en el estado.  

Saludo con respeto y agradecimiento, también a las y los titulares de los representantes, a los titulares y representantes de los partidos políticos.

También, a mi compañero, tocayo ¿no?, el representante de la TERM, creo que esta es la segunda vez en seis ocasiones que hemos suscrito este acuerdo, que lo saludo, así que también una disculpa por las omisiones anteriores.

2022 ha sido un año de grandes desafíos para la recreación de la vida democrática en nuestro país.

Afortunadamente, a lo largo de más de tres décadas hemos configurado un modelo electoral que, con una detallada base constitucional, garantiza autonomía e independencia a las decisiones de las autoridades electorales, contribuye a recrear el pluralismo político en las contiendas y asegura, en todos los ámbitos de competencia, tanto el ejercicio universal del sufragio, como el que cada voto cuente y se cuente bien.

Esas son las bases sobre las que se construyó el sistema nacional de elecciones que desde 2014 hemos instrumentado y consolidado en cada nuevo proceso electoral.

Este modelo, como se comprueba elección tras elección, subraya el carácter colectivo de la convivencia democrática en tanto requiere de la colaboración de instituciones federales, de instituciones locales y, de otros actores políticos y sociales, para llegar a buen puerto.

Permítanme ejemplificar algunos de los resultados del modelo electoral que hemos consolidado desde 2014, son cifras de ocho años que contrastan con el avance y la construcción que en el pasado, también, sin duda, exitoso, como antecedente del modelo nacional electoral, se han venido produciendo:

Se han estandarizado las condiciones de las contiendas en todos los ámbitos electorales: federal, estatal y municipal, como lo quiso la reforma de 2014;

En ocho años hemos organizado ya como Instituto Nacional Electoral, 322 procesos electorales entre federales locales, de participación directa, al interior de partidos, elecciones internas de partidos políticos, en fin;

El índice de alternancia que se ha generado en este lapso, considerando elecciones federales y locales, supera el 62.27 por ciento. Aguascalientes no ha sido una entidad ajena a este proceso intensísimo periodo de alternancia en estos ocho años que lo han convertido en el periodo de mayor cambio de ganadores de una elección a otra en la historia de nuestra democracia;

El pluralismo político se ha mostrado dinámico y vigoroso, por lo que ninguna fuerza puede asegurar a priori, ni el triunfo propio, ni el rechazo de los contrarios en las urnas;

La sociedad cuenta con las bases normativas para postular candidaturas independientes y, además, con las herramientas de democracia directa para opinar sobre asuntos de interés nacional;

Y, finalmente, pasamos, y no es un asunto menor, al contrario, de la paridad en la competencia, mandatada por la Constitución, a la paridad en la representación política a través de la instrumentación de acciones afirmativas para impulsar no solamente la presencia, la compensación, digamos, de circunstancias de realidades discriminatorias, sino también, para impulsar la voz de pueblos y comunidades indígenas en los órganos legislativos, así como de la diversidad social.

Y la experiencia más reciente, exitosa una vez más, fue el primer ejercicio de participación ciudadana en el que 92.8 millones de votantes tuvimos la posibilidad de emitir nuestra opinión sobre la revocación anticipada del mandato que recibió el Presidente de la República en 2018.

Este ejercicio revocatorio, organizado contra viento y marea, constituye un éxito más, el más reciente de las instituciones que integramos el sistema nacional de elecciones.

Y lo digo así: es un éxito más del sistema y no sólo de las instituciones.

El INE cumplió una a una sus actividades organizativas y técnicas, el Tribunal Electoral con sus resoluciones hizo lo propio inyectándole certeza jurídica nuestros actos y los Organismos Públicos Locales Electorales, desde sus ámbitos de competencia, contribuyeron a que la ciudadanía se informara y decidiera su forma de participación en este inédito ejercicio participativo.

Por ello sostengo que la democracia mexicana, como se ha mencionado aquí y cada proceso electoral lo reitera, es una obra colectiva, y que su consolidación depende de que cada institución, cada ente social, cada ciudadana y ciudadano al final, cumpla con el rol que le toca conforme al entramado institucional para la convivencia en clave democrática, que nos hemos dado como nación.

En efecto, así recreamos la competencia democrática en nuestro país.

En cada una de las más de 300 elecciones que se han venido organizando en este periodo de ocho años, las autoridades electorales aplicamos las leyes y normatividad con imparcialidad; los congresos aprueban los presupuestos necesarios; todas las fuerzas políticas han podido hacer campaña en radio y televisión; la ciudadanía se ha podido informar y acudir a las urnas; y las instancias de seguridad del país a nivel federal y local hicieron lo que les corresponde para garantizar las condiciones de paz pública para que cada votante pueda salir de su casa y acudir a su cita con la democracia.

Por ello es relevante que en la etapa más intensa del proceso electoral que se está viviendo aquí en Aguascalientes, se firme este acuerdo para impulsar la integridad de las elecciones.

Las campañas electorales representan el momento natural e institucionalmente más álgido de todas las contiendas; constituyen el periodo en el que la ciudadanía debe confrontar las ofertas políticas de las fuerzas contendientes y conocer, confrontar en el sentido de presenciar la confrontación de dichas fuerzas políticas y conocer la historia, la trayectoria profesional y hasta el temperamento de quienes aspiran a convertirse en sus gobernantes.

El próximo mes tendrán la ocasión, tendremos, unos de fuera, ustedes como electores, la posibilidad de conocer las posturas, las personalidades, los planteamientos que las candidatas a la gubernatura harán en los debates que se han planeado para tal efecto.

Pero para que las campañas transcurran con equidad y legalidad se requiere demás un contexto adecuado, tanto para que el pluralismo se exprese, y se recre como para que la ciudadanía se informe y reflexione su voto.

Por ello, a más de cinco semanas de que concluyan las campañas electorales en las que se disputará la gubernatura del Estado, es oportuno que las autoridades electorales propiciemos que los poderes Legislativo y Ejecutivo, así como los partidos políticos, contendientes y la ciudadanía, en lo individual y a través de sus organizaciones, se comprometan, nos comprometamos todas y todos con las reglas del juego democrático.

Tiene razón el representante del Partido del Trabajo, no deberíamos estar suscribiendo este tipo de acuerdos, pero está el refrendo de un compromiso que desde la generación misma de las reglas del juego está implícito.

En el INE estamos convencidos de que para que las elecciones cumplan su función civilizatoria en la resolución de las naturales diferencias políticas de una sociedad diversa, plural, y también, hay que decirlo, todavía desigual como la nuestra, es indispensable que todas las instituciones y actores políticos respetemos las reglas.

En este sentido, quiero agradecer al señor Gobernador, al Congreso del estado, a las instancias jurisdiccionales involucradas en los procesos electorales, y en especial a las fuerzas políticas contendientes por su disposición para participar en la firma de este acuerdo para la integridad de las elecciones.

Éste es el sexto acuerdo que en este año suscribimos por la integridad electoral en las seis entidades que van a las urnas el próximo 5 de junio, y como lo he dicho en otras ocasiones, suscribir un pacto de este tipo implica un compromiso público de respetar las reglas del juegos democrático, y así contribuir, conforme al rol que cada institución y cada actor político tiene en nuestra vida democrática, a crear un contexto favorable a la equidad, al pluralismo, y al ejercicio libre del sufragio.

Con independencia de que se trate de una elección federal, estatal, o municipal, la función civilizatoria de las elecciones sólo puede cumplirse cuando todas y todos, desde nuestros respectivos ámbitos de competencia, contribuimos para que la disputa democrática por los poderes públicos transcurra con imparcialidad y legalidad, desde el inicio de los procesos electorales y hasta que concluyan los comicios con la calificación que llevan a cabo los tribunales electorales.

Permítanme concluir esta intervención con un llamado a la ciudadanía de Aguascalientes para que, los poco más de un millón de ciudadanas y ciudadanos inscritos en la Lista Nominal de la entidad se informen, reflexionen su voto, y voten libremente en las mil 744 casillas que se instalarán el próximo 5 de junio para renovar a la titularidad de la gubernatura del estado.

Para el INE todas las elecciones y todos los procesos de participación ciudadana son igualmente importantes, conforme a la ingeniería constitucional de nuestra democracia en todos esos procesos el INE tiene un mandato que cumplir, y ese es garantizar el derecho constitucional a participar en la vida pública, y garantizar que las contiendas electivas transcurran con apego a la ley y con lealtad a los principios y valores que rigen nuestro sistema democrático.

La responsabilidad constitucional de promover la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos y de contribuir a elevar la cultura cívica y la calidad de nuestra democracia es una tarea permanente que el INE ha asumido y seguirá asumiendo con convicción y creatividad.

Si queremos pensar en la consolidación de nuestra democracia debemos mantener encendida la lógica de la progresividad con la que hemos construido nuestro sistema electoral, siempre, elección tras elección, maximizando derechos y nunca retrocediendo en lo logrado hasta ahora.

Muchas gracias a todas y todos.

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