Intervención de Lorenzo Córdova, en la presentación de la plataforma Faro Democrático

Escrito por: INE
Tema: Consejero Presidente

 

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA INTERVENCIÓN DEL CONSEJERO PRESIDENTE DEL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL, LORENZO CÓRDOVA VIANELLO, EN LA PRESENTACIÓN DE LA PLATAFORMA FARO DEMOCRÁTICO

 

Muchas gracias doctor Salazar.

Salud con mucho gusto a la doctora María Teresa Meléndez.

Agradecer, antes que nada, a la SEP que haya acogido este proyecto conjuntamente desarrollamos el Instituto de Investigaciones Jurídicas y el Instituto Nacional Electoral.

Me parece que, como ya decía ella, en la redefinición de los planes y programas de estudio, retomar eso que durante mucho tiempo lamentablemente dimos por sentado que era la formación cívico-democrática me parece que es fundamental y hay que, sin duda, celebrarlo.

Cuenten de entrada, lo diría, con ello, para ello con la participación y colaboración del Instituto Nacional Electoral.

Y me atrevo, doctor Salazar, perdón el abuso, lo ha mencionado usted, soy de casa. Me atrevo a decir también, porque lo conozco a usted, porque conozco al Instituto, su compromiso democrático, también con el Instituto de Investigaciones Jurídicas.

Quiero, ya lo decía, saludar con mucho gusto a la doctora María Teresa Meléndez, Directora General de Desarrollo Curricular de la Secretaría de Educación Pública. También, le pido que extienda mis saludos al señor Subsecretario, al Señor Secretario, y agradeciéndoles, por supuesto, el sumarse, como decía, acoger este proyecto que creemos que puede tener impacto y traducirse, digámoslo así, en una formación de ciudadanas y ciudadanos más robusta para enfrentar los difíciles tiempos que la democracia tendrá inevitablemente que afrontar en todo el mundo.

Las posibilidades de uso, aprendizaje y enseñanza de esta plataforma, estamos seguros, que pueden ser de utilidad en la formación curricular de nuestras alumnas y alumnos.

Confiamos, que esta plataforma sea en beneficio de la comunidad educativa a la que va dirigida y, por supuesto, a todas aquellas personas que se interesan en comprender qué es la democracia y la ciudadanía. Y, como bien decía, practicarlo, traducirlo en hechos concretos.

Envío también un saludo muy afectuoso al doctor Pedro Salazar Ugarte, señor Director del instituto de Investigaciones Jurídicas de nuestra máxima casa de estudio, mí Director, a quien le agradezco en especial la cercana colaboración y la continua alianza en este proyecto y en los muchos en los que trabajamos conjuntamente.

Quiero, también aprovechar esta oportunidad para compartir con todas y todos los que nos ven y nos escuchan algunas breves reflexiones que la presentación de este Faro Democrático, que el lanzamiento que hoy hacemos de esta plataforma me motiva.

Mi primer reflexión es que, uno de los supuesto o puntos de partida de esta iniciativa es que, a la democracia no se le puede ni se le debe dar por sentada.

Parece una obviedad, pero una vez que como sociedad logramos algunos hitos importantes en nuestra vida democrática como: alternancias de gobierno, acceso a libertades básicas, que estas comenzaron a repetirse e incluso a expandirse en el tiempo, corremos el riesgo de asumir que la democracia con todo y sus imperfecciones, con todo y las deudas, las promesas incumplidas que la misma todavía tiene seguiría ahí o seguirá ahí y que es una meta más o menos conquistable; es decir, algo que está, ya una vez ganado, resguardado en buen puerto.

Pero si algo nos debe quedar claro hoy en los años recientes es que, con el devenir de las sociedades democráticas la democracia, como arreglo organizativo, muy demandante para cualquier comunidad política, requiere su recreación, su cuidado, requiere protegerla.

La democracia exige la responsabilidad de todas y todos los que participan en su recreación, acaso de manera diferenciada, no todos tenemos los mismos roles, evidentemente quienes cumplimos una función pública tenemos una exigencia mayor, y un compromiso mayor en la protección y recreación de la democracia.

Y lo mismo ocurre, insisto, desde distintas trincheras, con partidos, candidatos, legisladores, gobernantes, medios de comunicación, servidores públicos, maestros y directivos escolares, padres de familia, alumnos, en suma, de todos los ciudadanos.

Es la democracia una conquista colectiva y su protección debe ser también una tarea y una responsabilidad colectiva.

Faro Democrático parte esencialmente de la idea de que ayudar a entender desde la adolescencia y en la escuela qué es y cómo funciona la democracia, e idealmente practicar la misma democracia debe ayudar a que no la demos por sentada como si fuera un hecho más de la normalidad en la que vivimos.

Tener claro qué es la democracia, qué es la ciudadanía, cómo se les conquista, cómo se les mantiene, nos debe ayudar a defenderlos en la vida cotidiana desde la escuela, hasta el hogar, el trabajo, y por supuesto en las urnas.

Es que hay que decirlo con toda claridad, si no cuidamos a la democracia corremos el riesgo de perderla, y más todavía a una generación justamente a la que está dedicada, dirigida esta iniciativa de Faro Democrático, que son hijos de la transición, en el mejor de los sentidos.

Ellos no vivieron el régimen autoritario de donde vinimos, ellos no vivieron las luchas democráticas que nos permitieron transitar hasta donde estamos con todo y los pendientes que todavía tenemos enfrente y, por lo tanto, comprender de dónde venimos, comprender lo que nos costó llegar hasta aquí, y me parece que es fundamental como la primera manera de defender este régimen, todavía en muchos sentidos precario, pero en permanente riesgo de libertades.

La democracia es demandante porque exige que participemos activamente en las decisiones de nuestra comunidad, que nos informemos de lo que pasa a nuestro alrededor.

Exige que reconozcamos y valoremos las opiniones de los demás, muchas veces contrarias a las nuestras, con respeto y sin refractariedad.

Al final de día la democracia es la forma, es la conquista civilizatoria más acabada de convivencia de la pluralidad política, de la diversidad política en paz, y en los tiempos que corren más vale resaltarlo y subrayarlo.

Confiamos que Faro Democrático además de explicar conceptos básicos sobre ciudadanía, participación, democracia, cohesión social, también transmite el mensaje que la democracia es un proyecto colectivo que exige constante renovación, aunque es demandante es, en todo caso, es el mejor, o parafraseando a Winston Churchill, el menos malo de los sistemas de gobierno y arreglo social que hemos construido como humanidad. Es una conquista civilizatoria.

La segunda reflexión que deseo compartir con ustedes es que Faro Democrático hace una propuesta que considero fundamental en los tiempos que corren invadidos por agotamiento informativo, el cansancio noticioso, la desinformación, y su consecuente desconcierto respecto de la verdad.

El planteamiento que hace Faro Democrático a las instituciones que lo promovemos es que, para vivir en democracia en una comunidad política diversa, plural, pero integrada y respetuosa de sí misma, de sus diferencias, es necesario tener una base mínima de conocimiento e información común, en la que todos estemos mínimamente de acuerdo como punto de partida para la construcción de relaciones, consensos, leyes e instituciones.

Si bien la democracia se soporta en la pluralidad de visiones, en la deliberación púbica y abierta sobre el tipo de sociedad que queremos, también es cierto que una discusión democrática carece de horizontes viables posibles si, quienes deliberamos, quienes confrontamos ideas, posiciones, lo hacemos a partir de información y conocimientos cuestionados o afrontados, sin verdades mínimas compartidas, reconocidas y aceptadas por todos.

Y se trata de consensos, no de verdades impuestas, no hablo de la verdad con mayúsculas, la verdad revelada, la verdad dogmática, la verdad que es digna o más bien, que pertenece al terreno de la fe. Hablo de la verdad entendida como ese consenso básico de información que nos permite dialogar democráticamente.

Estoy seguro que, en el salón de clases nadie se cuestiona que la suma de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno produce agua, o que la relatividad es una fuerza fundamental en el universo. De la misma forma, en democracia, en una sociedad plural y diversa tenemos que partir, por ejemplo, del hecho, entre otros, de que la ruta del cambio político debe pasar siempre por las urnas y que, si bien, la democracia no se agota en las elecciones, sin estas no existe.

En tiempos en los que surgen autocracias en el mundo y que además aprovechan la coyuntura de restricción de libertades que supone la pandemia de Covid-19 para ampliar su poder antidemocrático, hay que defender el hecho, la verdad compartida de que en democracia toda decisión de excepcionalidad, como por cierto, e Instituto de Investigaciones Jurídicas, reiteradamente nos ha enseñado, debe pasar por procesos de deliberación y discusión colectiva, debe ser transparente y abierta, debe sumar las diferentes voces, las que la favorecen, pero también las que se oponen a cada decisión.

La democracia quizá no sea el régimen más ágil para la toma de decisiones en situaciones de emergencia, pero si queremos tomar decisiones rápidas pasando por encima de procesos democráticos perderemos entonces solidez institucional por tratar de ganar tiempo, perderemos democracia.

Faro Democrático apela a que este conocimiento mínimo sobre qué es y cómo funciona una democracia y, qué papel tiene la ciudadanía en su construcción, expuesto de diferentes maneras en esta plataforma, ayude a amplificar y favorecer la convivencia democrática desde la temprana edad de la adolescencia.

Los futuros e inmediatos ciudadanos los que dentro de unos años se incorporarán en el proceso de decisión colectiva.

Finalmente, mi tercera reflexión es que la democracia no se suspende en tiempos de pandemia, el lanzamiento de Faro Democrático es evidencia, nueva evidencia, de que las instituciones que la impulsamos y las que se suman a su promoción y uso, refrendan su compromiso con la vida en democracia en México.

Impulsar un mayor acceso al conocimiento, generar nuevas herramientas de enseñanza y aprendizaje y promover la cultura cívica entre los miembros más jóvenes de la sociedad mexicana fortalece la vida en democracia, y esto es algo que no debemos suspender, ni siquiera en los difíciles momentos por los que transita el mundo y la población mexicana.

Concluyo agradeciendo de nueva cuenta al doctor Salazar por sumarse, por acompañar, por construir conjuntamente esta iniciativa y a la doctora Meléndez Irigoyen por la disposición de la SEP para hacer de Faro Democrático, no sólo una plataforma de difusión de la cultura cívica, sino también una herramienta de enseñanza-aprendizaje entre los jóvenes de nuestro país.

Muchísimas gracias.

 

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