Intervención de Lorenzo Córdova en la Firma de Convenio entre el INE y la CNBP

Escrito por: INE
Tema: Consejero Presidente

Muchas gracias, muy buenos días a todas y todos.

Licenciado Roberto Cabrera.

Licenciada Patricia Pérez.

Bienvenidos, un placer recibirlos en esta la casa de la democracia, a ustedes que encabeza y representan a la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas.

Señor Secretario Ejecutivo.

Señor Director de Jurídico de esta Institución.

Compañeras y compañeros, tanto del Instituto como de la Comisión.

Amigos y amigas de la prensa, buenos días.

A través de esta autoridad electoral el Estado mexicano ha construido a lo largo de 25 años la base de datos más segura y más confiable de las y los ciudadanos mexicanos, que tienen 18 años o más.

Han sido más de dos décadas de adecuaciones legales, de incorporar innovaciones tecnológicas, de diseñar y reinventar los procedimientos de registros, actualización, verificación, así como de someter al escrutinio permanente de partidos políticos, de especialistas y de científicos, así como a la revisión constante de la propia ciudadanía, cada dato contenido en el padrón electoral.

Esta corresponsabilidad de ciudadanos, partidos y autoridades electorales, ha posibilitado que tan solo en una década se haya consolidado la base de datos multibiométrica más grande, más confiable y más segura que existe en el país.

Esta virtuosa colaboración, como decía, entre ciudadanos, partidos y autoridades, para elevar la calidad del registro de electores, se potencio cuando se incluyeron los sistemas AFIS, Sistema de Identificación Automatizado de Huellas Dactilares, por sus siglas en inglés y ABIS, Sistema de Identificación Automática de Biométricos a los procedimientos de depuración y verificación, que durante más de dos décadas se habían venido, poco a poco construyendo.

Para dimensionar la calidad y la magnitud de la base de datos del padrón electoral que se ha construido, permítanme poner un par de datos.

Con corte al 31 de agosto de 2018, hace apenas unos días, el padrón electoral cuenta con 90.65 millones de registros.

De dichos registros 65.2 millones cuentan con información de diez huellas dactilares de cada ciudadana y ciudadano, que representan el 72 por ciento del total de padrón.

Y para los restantes 25.5 millones de registros, el 28 por ciento restante, se cuenta con las huellas de los dos dedos índices de cada ciudadano.

En dos años, en virtud de, como ustedes saben, la credencial para votar tiene, desde 2007, una caducidad de diez años, en dos años más, contaremos con la totalidad de registro decadactilares, de todas y cada una de las y los ciudadanos inscritos en el padrón electoral.

Este trabajo de captura, actualización y verificación y depuración, se realiza simultáneamente a los tramites que implican la expedición de 16 millones de credenciales en promedio cada año, es decir, cada año, 16 millones de registros se actualizan en su conformación, no solamente de datos, de domicilio, actualización de nombre, género, sino también de su información biométrica.

Solamente un dato comparativo. Después de la del Padrón Electoral la segunda base de datos, no toda biométrica, por cierto, que resguardan las instituciones del Estado mexicano, se encuentra la del IMSS con apenas 20 millones de registros.

Ese es el tamaño de la base de datos del Padrón Electoral y la explicación de porqué es indispensable que el trabajo de registro de lectores sea permanente y absolutamente cuidadoso.

Estamos hablando de una base de datos de la que depende la calidad de las elecciones, ese es el propósito inicial pero que hoy constituye un insumo fundamental que permite una pluralidad de beneficios sociales además de garantizar, en primera instancia, la libertad del voto de cada una y uno de las y los ciudadanos.

El primero de julio tuvimos la elección que tuvimos, entre otras cosas, porque tenemos a uno de los mejores padrones electorales del mundo.

Claramente, la confianza en la integridad de la base de datos del Padrón Electoral ha sido indispensable para la credibilidad como decía de las elecciones, pero no sólo eso, también se ha ganado un lugar privilegiado, insisto, insustituible en la recreación cotidiana de la convivencia social dando a una función como la autenticación de la identidad un rol indispensable a los instrumentos registrales del Instituto Nacional Electoral.

Desde mi perspectiva la importancia de la base de datos del Padrón y su expresión en la credencial para votar con fotografía como el mecanismo de identificación por mucho más utilizado y más accesible; es el único mecanismo de identificación que tiene este calado, esta penetración en la sociedad, en la confianza que se ha generado y además es gratuito.

Esto dicho, explica que la credencial del INE haya sido considerada por la UNESCO como patrimonio del México Moderno.

Es por estos niveles de confianza del Padrón Electoral que hoy estamos reunidos aquí. El Convenio que el Instituto Nacional suscribe el día de hoy y suscribió el día de hoy, con la Comisión de Búsqueda de Personas como órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación y que tiene como propósito contribuir a la identificación de personas desaparecidas, no localizadas, así como la identificación de cadáveres o restos humanos de personas desconocidas, es posible gracias a la confiabilidad de la base de datos del Padrón Electoral, así como por la compatibilidad de tecnologías de reconocimiento que utilizan ambas instituciones.

Debo recordar que este no es el primer convenio de colaboración que el INE suscribe para contribuir a la identificación de personas o la autenticación de la identidad en un contexto en el que robo de identidad está convirtiéndose en uno de los ilícitos más delicados, más agravantes y en creciente, lamentablemente creciente dimensión.

Hace dos años suscribimos un convenio, justo en septiembre de 2016, similar al que hoy estamos formalizando; aquel instrumento suscrito con la procuradurías y fiscalías generales de justicia de las entidades federativas, la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia, la CONATRIB,  y los institutos de servicios médicos forenses , Semefos de los estados, tiene el propósito, sigue vigente, de proporcionar información biométrica de huellas dactilares, de cadáveres de personas desconocidas, que contribuye tanto a la identificación de personas desconocidas como a la depuración, por otro lado, del Padrón Electoral.

Para nosotros, recuerden, para poder dar de baja a una persona, a un ciudadano inscrito en el Padrón Electoral tenemos una serie de limitaciones fundamentales, la primera limitación es en caso de las personas fallecidas, contar con un documento registral o un documento oficial que, digamos, sustente el fallecimiento.

Segundo, que exista una orden de un juez penal que suspende derechos políticos a una persona sometida a proceso o en estado de reclusión.

Y tercera condición, cuando una persona solicita su trámite y no recoge la Credencial para Votar con Fotografía dentro de un periodo determinado.

Son las únicas tres causas.

Para nosotros el poder contribuir a identificar una persona que lamentablemente ha fallecido es un también una manera de contribuir a la depuración de nuestro propio Padrón Electoral.

Este convenio, el que menciono, ha permitido hasta el día de hoy la identificación de cinco mil 316 personas a través de la información multibiométrica, y están en proceso de identificación, a partir de la solicitud de estas instancias confirmantes con el Instituto Nacional Electoral, 17 mil 661 personas más.

Esto hay que decirlo con tristeza, pero con objetividad, también es parte de una función social en un contexto lamentabilísimo de violencia que aqueja a nuestra sociedad. El INE en este contexto está de parte de la sociedad, sirve a la sociedad, se debe a la sociedad.

Además de dicho convenio hemos suscrito otros con 12 instituciones públicas y con 26 instituciones privadas para potenciar la función social de identificar personas o validar datos personales en una base alfanumérica y multibiométrica confiable como la que ha construido el INE con apoyo de los partidos políticos y de la ciudadanía.

El próximo mes de enero, luego de una prórroga que estableció la comisión Nacional Bancaria y de Valores, esta decisión debía haber entrado en una primera instancia en vigencia al final del mes recién concluido, pero se dio una prórroga para que las instituciones bancarias pudieran hacer las adaptaciones informáticas que resultaran necesarias.

A partir del mes de enero todo trámite bancario requeriría la presentación de la Credencial para Votar con Fotografía, que en tiempo real será, sin poner en riesgo la información que resguarde el Instituto de las y los mexicanos inscritos en el Padrón Electoral.

Implicará la autenticación en tiempo real de la vigencia de esa credencial con el número específico de ese plástico, y, además, la identificación del portador de la misma a partir de una compulsa automatizada e inmediata de su huella dactilar con la base de datos que tiene el instituto nacional electoral.

Recientemente la Comisión Nacional Bancaria y de Valores acaba de otorgar una prórroga adicional a las instituciones bancarias que no logren generar, contar con la infraestructura informática necesaria hasta 2020, pero cualquier tipo de fraude cometido por suplantación de identidad entre enero de 2019 y finales de 2020 será, lo ha dicho así la Comisión Nacional Bancaria, responsabilidad de la propia institución bancaria de que se trate.

Es decir, hoy la Credencial para Votar es mucho más que el mecanismo fundamental para que podamos ejercer nuestros derechos políticos, hoy se ha asentado y consolidado como el documento de identidad, y la base que lo sustenta, la del Registro Federal de Electores, como la base de biométricos más importante para identificar personas y para autenticar la identidad.

Sobre los convenios suscritos me interesa subrayar lo siguiente, en todos esos instrumentos invariablemente hemos garantizado la protección de los datos personales que las y los ciudadanos confiaron a esta autoridad electoral cuando se registraron en el Padrón.

Ninguno de los casos, ninguno, que en el pasado implicaron una puesta en riesgo de datos personales de las y los mexicanos inscritos en el Padrón Electoral ha sido responsabilidad del Instituto Nacional Electoral.

Todos los casos que han sido debidamente sancionados por esta autoridad, todos sin excepción, han provenido de, o bien partidos políticos, o bien en su momento funcionarios de la Secretaría de Gobernación que tuvo acceso a la base cuando se estaba constituyendo a principios de la década pasada la CURP, la Clave Única de Registro de Población.

Hoy por hoy los partidos políticos, luego de una serie de decisiones que ha tomado esta autoridad electoral tienen un acceso permanente a todos los rincones de la base de datos pero no pueden sustraer ningún elemento de la misma, porque el acceso a este mecanismo de vigilancia, que le da un blindaje además de informático un blindaje político a la base de datos del Padrón Electoral, supone el acceso a través de terminales ciegas, que no tienen ni conexión a Internet ni puertos USB, ni unidades de disco, ni impresoras, y el acceso de esos centros implica la imposibilidad de introducir cualquier teléfono celular o cualquier mecanismo fotográfico.

Es decir, hablamos de una base plenamente segura y confiable. Ninguna institución o persona vinculada con los convenios que hemos suscrito tendrá, ni ha tenido, ni tendrá acceso a la base de datos del Padrón. La base de datos del Padrón es manejada exclusivamente por el personal del INE acreditado para ello.

Permítanme concluir con una reflexión sobre el valor que tiene el Padrón Electoral para la sociedad mexicana. Lo que sucede con la base de datos del Padrón Electoral y la credencial para votar es, desde mi perspectiva, una situación ejemplar. Nadie pudo haber imaginado en los años 90 que una autoridad electoral lograría una base de datos tan depurada y con tanta credibilidad como lo hizo el IFE en su momento y su sucedáneo el INE con el Padrón Electoral.

La simbiosis que se generó entre la calidad del Padrón Electoral y la credibilidad del entonces IFE, ahora INE, podría ayudar a explicar este fenómeno inédito de confiabilidad ganada.

Lo mismo sucedió con su credencial para votar. Nadie podía haber imaginado que se lograría tal nivel de seguridad y aceptación de dicho documento, al grado que se convertiría en el principal medio de identificación de las y los mexicanos de 18 años o más.

El INE tiene, invierte gran cantidad de recursos de los que dispone precisamente para la gestión, mantenimiento, actualización y puesta a disposición de este servicio social, como lo es la base de datos del Padrón Electoral.

El 40 por ciento de los recursos que el Instituto Nacional dispone son destinados al Registro Federal de Electores, es decir, son destinados a esta finalidad social que las y los mexicanos contemos, pues, con una base de datos, depurada, confiable, como la del Padrón Electoral.

Los cerca de 700 módulos que permanentemente, día con día dan servicio a lo largo y ancho de todo el país. Los más de 10 mil empleados de esta institución, 7 mil de ellos casi, destinados al trabajo en los módulos a dar esta atención ciudadana. Constituyen una pieza fundamental, no solamente como decían; para garantizar la integridad de las elecciones, sino para que, lo digo sin ambages, las y los mexicanos tengamos identidad.

Esto nos ha llevado, no solamente a una comunicación permanente con el gobierno actual; con distintas instancias públicas que han sustentado los convenios a los que me he referido, sino también, lo digo ya, hemos iniciado comunicación con las autoridades que a partir del primero de diciembre próximo conducirán los destinos del país desde el gobierno federal para dar  a conocer y, sobre todo, para explorar las potencialidades para que, sin poner en riesgo los datos personales que las y los ciudadanos han confiado al INE, pueda seguirse potenciando el uso de la credencial como una auténtico mecanismo.

El más importante mecanismo de identidad y la base de datos del padrón como la, digamos, la plataforma que permita la autenticación de las y los mexicanos, de la identidad de las y los mexicanos y con ello, el combate a ilícitos. La posibilidad de recurrir a la misma para identificar personas desaparecidas como a partir de este convenio potenciaremos con la comisión y en general, para darle pues; cara, nombre, rostro identidad biométrica a las y los mexicanos.

Por ello, permítanme reiterar para terminar, la importancia de seguir fortaleciendo la base de datos del padrón electoral y agradecer las contribuciones que a lo largo de un cuarto de siglo ha efectuado los partidos políticos, insisto, que le dan a esta base de datos, la única en el país que tiene un blindaje político.

Especialistas que, de cada proceso electoral analizan, estudian y confirman la confiabilidad y consistencia del padrón, y ciudadanos para que al mismo tiempo que se configuró el andamiaje electoral más robusto de América Latina hayamos conformado una de las bases de datos más seguras y confiables del mundo, y la que ha permitido el ejercicio, decía, de los derechos fundamentales de las y los mexicanos de manera universal y sin ningún tipo de discriminación.

Estoy seguro que contribuir a la identificación de personas desaparecidas, de cadáveres, incluso de restos humanos, aunque es un tema complejo, es una contribución más de los procedimientos que nuestra democracia ha constituido y que permite la recreación de nuestra sociedad.

Muchas gracias.

Versión estenográfica de la intervención del Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova, durante la Firma de Convenio entre el INE y la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, realizado en el lobby del salón de Sesiones de la Institución

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