Intervención de Marco Antonio Baños Respecto a Irregularidades en el Dictamen Consolidado de la Revisión de los Informes de Campaña de los Ingresos y Gastos de los Candidatos en el Proceso Electoral Federal 2017-2018

Escrito por: INE
Tema: Consejeras y Consejeros Electorales


El pasado 30 de julio la Comisión de Fiscalización se pronunció sobre los informes de gastos de campaña de los partidos políticos nacionales y locales y de candidatos independientes federales y locales, relativos a las Elecciones del pasado 1° de julio.

Luego el 3 de agosto conoció y votó las más de 400 quejas hechas por los propios partidos, por los candidatos y por los ciudadanos asociadas a posibles rebases de topes de gastos de campaña y a otras infracciones relacionadas con los ingresos y gastos electorales.

Nunca antes ni el Instituto Federal Electoral ni ahora el Instituto Nacional Electoral, habían tenido ante sí el reto de revisar, auditar y pronunciarse en tan poco tiempo sobre la Fiscalización de 17 mil 699 candidaturas que disputaron en las urnas 3 mil 406 cargos de elección popular, tanto Federales como Locales.

Hoy discutiremos y, en su caso, resolveremos la Fiscalización de 2 mil 53 campañas federales y 15 mil 646 campañas locales. No hay precedente alguno sobre la magnitud de lo fiscalizado no solo en lo que hace al número de candidatos revisados, sino también al volumen del dinero auditado en este Proceso Electoral.

A nivel nacional, el INE puso la lupa en las 593 mil 513 operaciones que involucraron recursos entrantes y salientes a las contiendas electorales por más de 10 mil 527 millones de pesos. De esta bolsa global de dinero, 5 mil 334.7 millones corresponden a ingresos y 5 mil 192.6 millones representan los gastos.

En el ámbito federal se analizaron 165 mil 703 operaciones que implicaron 2 mil 686 millones de pesos entrantes a las elecciones de Presidente, Senadores y Diputados, en tanto que los gastos asociados a estos procesos ascendieron a 2 mil 618 millones de pesos.

En el ámbito local auditamos 427 mil 810 operaciones, de las que se desprendieron 2 mil 648 millones de ingresos y 2 mil 574 millones de pesos en gastos.

Desde una perspectiva comparada tenemos que, en 2012, el entonces Instituto Federal Electoral fiscalizó mil 605 candidaturas que involucraron recursos globales por más de 2 mil 604 millones de pesos.

En el proceso federal y locales de 2014-2015, ya con el modelo vigente de la fiscalización, el INE auditó 12 mil 912 candidaturas cuyos ingresos y gastos ascendieron a 3 mil 110.5 millones de pesos.

Para la fiscalización de 2018, el INE detectó 10 mil 770 anomalías que se tradujeron en observaciones sancionatorias contra los partidos y candidatos por las que se propone imponerles sanciones globales por más de 872 millones de pesos, de los cuales 298.8 corresponden a multas del ámbito federal y 576.2 al ámbito local.

Una parte de la moderna auditoría electoral se práctica dentro de las instalaciones del Instituto nacional Electoral con personal especializado, pero la parte más densa del trabajo se lleva a cabo a lo largo y ancho del país, realizándose monitoreos en los 300 distritos para detectar y georeferenciar la propaganda que se coloca en la vía pública; hablamos de espectaculares, de vallas, de panorámicos, de bardas, de lonas, de parabuses, entre otros. Y lo contrastamos con lo que nos reportan en el SIF los partidos y los candidatos.

Este trabajo se tradujo en la realización de cinco mil 10 recorridos, obteniendo un total de 105 mil 520 testigos de la propaganda.

También monitoreamos constantemente Internet, las redes sociales de los actores políticos, la publicidad subida a la web, revisamos los medios impresos de circulación local y nacional con el objeto de hallar propaganda electoral que pudiera no estar reportada.

De este monitoreo se generaron 15 mil 273 razones y constancias que dan cuenta de la propaganda colocada por los candidatos en la web, la revisión de los medios impresos nos arrojó seis mil 504 testigos de propaganda a favor de los candidatos.

Por lo que hace a los eventos proselitistas, actos y casas de campaña, se ordenaron 11 mil 188 visitas de verificación, con incidencia en campañas federales y locales para atestiguar no solo la ocurrencia de los eventos y la existencia de las casas de campaña, sino para contrastar los gastos empleados en esos eventos respecto de su reporte.

Confirmamos con los proveedores y prestadores de servicios si las transacciones comerciales reportadas por los partidos y candidatos fueron reales, tuvimos intercambio de información ininterrumpida con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, con la Unidad de Inteligencia Financiera y con el SAT, a efecto de corroborar el origen, destino y licitud de las operaciones de ingresos y gastos involucrados en la financiación de la política asociada a las pasadas elecciones.

Del mismo modo, se comprobó con esas instancias la veracidad de las operaciones financieras de las que partidos, candidatos y terceros formaron parte.

El trabajo anterior arrojó que las conductas más sancionadas en la fiscalización actual en el ámbito federal son por no reportar gastos, por reporte extemporáneo de operaciones, por gasto no comprobado, por ingresos no comprobados, por reportar los eventos una vez que estos ya hayan ocurrido, pero de manera extemporánea.

En tanto que la práctica más multada por la auditoría en el ámbito local es también por no reportar gastos, por un reporte extemporáneo de operaciones, por reportar los eventos una vez que estos han ocurrido y también de manera extemporánea, por adeudos a empresas insuficientemente documentados, por ingresos no comprobados, por gasto no comprobado o por ingreso no reportado.

La auditoría a las campañas de este proceso electoral se centró en la revisión de todos los ingresos y se le puso especial atención a los gastos que realizaron sujetos obligados en contratación de propaganda en internet, en redes sociales, en espectaculares, en publicidad, en medios impresos, en publicidad en plazas, en los cines, en los estadios deportivos, en gastos, en compra de propaganda utilitaria, en playeras, en gorras, en banderines, en casas de campaña y gastos en actos de campaña y los asociados a los mismos, como son templetes, sillas, mesas, etcétera.

La fiscalización 2018 se completa con la resolución de las quejas que se encuentran asociado al comportamiento de las cifras que integran los topes de gasto de campaña de los candidatos, hoy hemos resuelto un número de 435 de estas quejas cuyos impactos tendrán que estar en estos dictámenes.

Esta tarea no ha sido fácil, aun y cuando ya se tienen tres procesos electorales de experiencia en la aplicación del modelo vigente de fiscalización, el trabajo de auditoría en este 2018 supuso un reto mayor debido a la concurrencia de la elección federal con 30 procesos electorales locales y a que el trabajo se tuvo que hacer en apenas 36 días naturales.

En mi opinión el desafío lo acometimos exitosamente gracias al esfuerzo y compromiso de todas y todos los servidores públicos que honran el rumbo de esta importante institución del Estado Mexicano; particularmente quiero expresar mi más amplio reconocimiento a Lizandro Núñez, titular de la Unidad Técnica de Fiscalización y a todos y cada uno de los directores de área de esa importante Unidad, así como los cientos de compañeros que trabajan en la propia Unidad.

Muchas gracias por el esfuerzo realizado que los ha llevado varios días a tener que suprimir las horas de descanso.

Así que enhorabuena por el trabajo realizado.

Versión estenográfica de la intervención del Consejero Electoral Marco Antonio Baños, en el punto dos de la sesión extraordinaria, Respecto De Las Irregularidades Encontradas En El Dictamen Consolidado De La Revisión De Los Informes De Campaña De Los Ingresos Y Gastos De Los Candidatos y Candidatos Independientes a los cargos de presidente de la República Mexicana, Senadores y Diputados Federales del Proceso Electoral Federal 2017-2018

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