Discurso de Edmundo Jacobo, en el segundo día de actividades del XXVIII Congreso Internacional de Estudios Electorales Los Desafíos Globales de la Gobernanza Electoral

Escrito por: INE
Tema: Consejeras y Consejeros Electorales

Muchas gracias Presidente.

Muchas gracias a todos y a todas por abrir este espacio.

Edmundo Jacobo Molina, Secretario Ejecutivo del INE.

El tema para tratarlo en el poco tiempo que tenemos es muy muy extenso y complejo y aparte apasionante para ustedes como caso de estudio, y para mí como materia de mi trabajo directo.

De manera tal que voy a tratar de ser lo más puntual posible, con la expectativa de que, con sus preguntas, pueda atender algunas de sus preocupaciones, y –obviamente- siempre abierto, por la vía de reuniones y por la vía de correos electrónicos, a compartir con ustedes información, mucha información, afortunadamente el Instituto cuenta con muchísima información y para nosotros es muy importante compartirla, sobre todo con especialistas, y sobre todo con interrogantes que ustedes nos hagan, porque es muy fácil en esta vida electoral de organización de elecciones perderse en las mismas y tener riesgo  de “ceguera de taller” que es lo que menos quisiéramos.

Y más que otra cosa, quiero compartir con ustedes esto que parece casi obvio, aunque recientemente ha sido retomado como concepto de la integridad electoral, y ponerlo en la perspectiva de lo que es el reto que tenemos para los próximos años.

Muy brevemente, a través de algunas láminas con las que me voy a ir apoyando. Primero, que les voy a decir a ustedes, el concepto de integridad, lo que busca es salir de esta idea minúscula de la organización de elecciones y democracia, como si se pensara que solamente se reduce al momento en donde un ciudadano va y deposita en una urna su decisión sobre quiénes quieren que los representen, cuando lo que tiene que ver con la organización de las elecciones es mucho más complejo y requiere de muchísimos más elementos para llegar justo a ese momento, y tampoco se agota en ese momento sino en todo lo que lleva.

Pero además, el concepto de integralidad no tiene que ver con todo lo que implica la organización desde su arranque, que por cierto para las próximas elecciones está previsto el 8 de septiembre que sesionará el Consejo General del Instituto Nacional Electoral, sino que lleva hasta, propiamente, la calificación de los resultados de las elecciones, pero tiene que ver además, y esto tal vez sea lo más relevante en esta revisión de la visión sobre los procesos electorales, tiene que ver con el contexto y que esta referencia al contexto hoy en día, no solamente para nosotros en México sino en el mundo, es una condición sine qua non para poder pensar en los procesos electorales y la organización de las elecciones.

Podríamos obviarlo, podríamos llevarnos no solamente a una miopía, sino tal vez a una ingenuidad, para no calificarlo de otra manera, lo que hemos vivido en los últimos años en países con sistemas democráticos que pensábamos que no podían dar pasos atrás en lo que tiene que ver con las garantías de los derechos en los sistemas de inclusión, en la apertura hacia las diferentes opciones y visiones de la vida social y el espacio de lo público, sociedades tolerantes, y como hemos visto que después de décadas, incluso algunos presumen más de décadas, en una tradición democrática ahora vemos tendencias que francamente podemos calificar contra-democráticas.

Tendencias hacia utilizar al proceso de elecciones para arribar al poder a opciones que van a combatirlo desde el gobierno, y no hablo solamente desde el contexto latinoamericano y el ejemplo más claro es Venezuela, sino lo que hemos vivido en Colombia en relación a toda la consulta sobre la pacificación, lo que se vivió, en el Brexit y el crecimiento de opciones en Alemania, en Austria, en fin, que sabemos que ya conformados como partidos políticos realmente acceder al poder es, bajo una visión francamente de un gobierno antidemocrático, totalitario e inhibidor de opciones.

Desconocer este contexto, pero además el contexto de condiciones que, llamaríamos nosotros los nostálgicos de la academia de los años 60, las condiciones materiales, pues es también otra vez caer en la ingenuidad y correr muchos riesgos en la organización de los procesos electorales sino consideramos –también- el contexto social, el contexto económico en el que se organizan las elecciones.

Y esto tiene que ver con cuestiones muy elementales. Cuánto nos ha costado llegar a la transición y que la alternancia, de la cual por cierto hablamos muy poco, pero los datos de alternancia del 2000 para acá son increíbles, ha habido una gran cantidad de alternancias en Ejecutivos Estatales, para no hablar de la relevancia de la alternancia en el 2000 en la Presidencia de la República, en prácticamente todos los ayuntamientos, o sea, la vida política a través de las elecciones y las consecuencias de alternancia en el Gobierno, ahí están los datos, poco se ha hablado de eso, y del avance que hemos tenido.

Pero, por otro lado, los resultados de los gobiernos producto de la democracia, parecería que no están a altura de las expectativas de los ciudadanos que esperarían en la transición democrática que esto se reflejara en mejores condiciones de vida, en mejores servicios públicos, en gobiernos más trasparentes, y lo que hemos estado viviendo en los últimos años es justamente el contra ejemplo de esa expectativa social, en donde los datos del CONEVAL son dramáticos, los índices de pobreza, marginación no parecen haberse corregido, aunque el último informe que daba el INEGI hablaba de una pequeña recuperación, de todos modos para el tamaño de los abismos y para el tamaño de la desigualdad social, parecería que estos 20, 30 años de avance democrático no han estado acompañados por mejoras en las condiciones de vida de la población.

Y, además, lamentablemente el desprestigio de la política, producto también de gobiernos que han abusado de esa posición para hacer uso privado de los recursos públicos, en lugar de la inversión que se esperaría en educación, salud, vivienda, transporte, etcétera, y actos de corrupción que -de repente a uno le preocupa abrir los periódicos a ver qué nueva denuncia hay, alrededor de esto- han traído consigo un desprestigio muy grande de la vida política, de la vida de los partidos políticos, mucho desasosiego, incredulidad de los ciudadanos hacia la política, hacia los políticos, hacia los institutos políticos.

Y a pesar de que el INE es una autoridad autónoma, con todo lo que eso implica en el nuevo diseño del Estado mexicano, porque a lo largo de estos años también lo que, por la vía de los hechos se ha ido haciendo un nuevo diseño del Estado mexicano que rompe esa vieja tradición e los tres poderes, para crear esta irrupción de instituciones autónomas en donde sin duda el Banco del México, el IFE antes, el INE ahora, tenemos mucho que decir, pero la multiplicación de las instancias, para el ciudadano la autonomía en el diseño del Estado mexicano no le dice gran cosa, es muy difícil traducirlo. De manera tal que todo este descredito de la política, toda esta insatisfacción con los gobiernos que emanan de las relaciones democráticas, para el ciudadano incorpora al INE y a las instituciones autónomas dentro de esta franja.

De manera tal que el descredito, insisto, en los partidos políticos sin duda afecta la credibilidad del Instituto Nacional Electoral, y el ciudadano -en todas las encuestas aparece- dice: el IFE, el INE, es parte del sistema de partidos, sino es que francamente la conformación de su Consejo General, y esto también sin duda tiene que ver con la conformación de los consejos de los OPLES, pues obedecen a cuotas partidistas, entonces, la autonomía para el ciudadano está desdibujada. Independientemente de la calidad que puede haber en la organización de las elecciones y cómo se ha avanzado muchísimo en que, efectivamente, el voto se cuente y se cuente bien, y todos los proceso asociados a la organización de las elecciones, y además los instrumentos con los que organizamos las elecciones, como el Padrón Electoral, el Listado Nominal.

El hecho, no los quiero aburrir con los números, pero los números son impresionantes. De lo que la legislación electoral nos obliga como autoridades electorales a hacer para transparentar la organización de las elecciones para el ciudadano en este contexto no cuenta. Y ahora en los últimos procesos electorales, sobre todo 15, 16, y en particular este año, ponen en duda cuestiones que nosotros ya dábamos por resueltas e incuestionadas, como la posibilidad de fraude electoral, por ejemplo, y otras cuestiones que, obviamente, para los sesentas, setentas eran temas, y que en los últimos 20, 25 años habían dejado de serlo, ahora emergen otra vez en esta duda del ciudadano de cómo lo más básico podría tener cuestionamientos en cuanto a la certeza, a la imparcialidad del propio árbitro electoral.

Por eso, para nosotros es muy importante pensar el 18 en esta integralidad, en la  complicidad del proceso, en la organización del proceso, pero también en el contexto político, social y demás. Y si bien el INE está dentro de las instituciones con todavía con mayor credibilidad, ésta ha venido cayendo, y para nosotros es sin duda un déficit muy grande porque el diseño de los procesos electorales está basado en el ciudadano.

Es finalmente el ciudadano el que hace las elecciones. Es la principal, la única autoridad, la máxima autoridad el día de la jornada Electoral en todo lo que implica su responsabilidad, y es el ciudadano el que recibe y cuenta los votos de sus vecinos el día de la jornada. Y ustedes conocen muy bien, no voy a abundar en eso, pero para nosotros perder credibilidad hace mucho muy complejo el proceso de acercarnos al ciudadano. Y estamos obligados por ley en los acuerdos políticos que los actores que, al dejar de ser partidos y volverse legisladores, han ido construyendo una legislación que si bien pone candados para evitar abusos de unos y otros en la contienda electoral, han hecho terriblemente complejo el proceso de organización de las elecciones.

Lo he dicho en muchos foros, lo repito acá, yo creo que hay que desandar esta complejidad de la norma electoral, porque la norma electoral debería ser lo más sencillo posible si es que queremos que el ciudadano se acerque a la vida pública. Y como está ahora para participar en política hay que tener un equipo de abogados detrás que le vaya advirtiendo a uno de todos los riesgos en que puede incurrir y, sobre todo, las sanciones que se puede llevar por un árbitro odioso como el Instituto Nacional Electoral.

Que hemos pasado de eso. De un árbitro muy reconocido en la transición del 2000, y cada vez nos hemos sido volviendo más odiosos, porque ahora regulamos todo, y todos son sujetos regulados. Cuando una autoridad administrativa electoral debería simplemente organizar elecciones.

Y ahora el IFE antes, el INE ahora, hace mucho más que organizar elecciones y regula prácticamente a todos los actores, no solamente a los partidos, a los candidatos, sino a todos los actores que se asuman a la arena política y demás. En fin, una acotación al margen simplemente.

En la lámina que ustedes tienen ahí, vean no más qué ha pasado después de la reforma del 14, si ya antes de la reforma de ese año la legislación electoral era compleja ahora después del 14 se ha vuelto mucho más compleja. Con muchas lagunas que el INE ha tenido que ir subsanando a través de acuerdos que, finalmente, bueno, llegaron a ser más de 100.

Aparte de la Constitución, la LEGIPE, la Ley General de Partidos, más de 100 acuerdos que el INE tuvo que tomar para subsanar algunos de estas lagunas que hubo en la reforma del 14, y que finalmente nos llevó a aprobar el Reglamento de Elecciones, que es un volumen bastante grande, donde están sistematizados todos estos acuerdos para dar a todos los interesados, y a los actores políticos en particular, y para las propias autoridades, pues un marco de referencia de reglas que tuvieran por lo menos en un solo cuerpo normativo y con esto dar un poco más de certeza.

Después de la reforma del 14 hemos ensayado ya todas las posibles elecciones, aquí están los datos, no, desde la organización de la elección de un partido, que era cosa impensable hace pocos años ¿no? que una autoridad organizara la elección de un partido. Ya lo tuvimos en el 14, todavía hasta hace unas semanas había la posibilidad, yo creo que ahora ya sí ya desapareció, afortunadamente, que organizáramos una segunda elección, pero concurrentes, federales, extraordinarias, ordinarias y concurrentes con las federal, la Asamblea del Constituyente de la Ciudad de México, que fue toda una experiencia, yo diría también digna de estudio, porque es la primera vez que hay una elección cuasi exclusivamente parlamentaria en cualquier ámbito de gobierno de la historia del país.

No conocemos esas experiencias como hay en otros países, que fue para nosotros todo un reto esa organización y, en fin, aquí están, no más nos falta, yo digo a veces medio en broma, medio en serio, que nos llamen a convocar elecciones de la Sociedad de Padres de Familia de la escuela de nuestros hijos. Yo creo que, en fin, no quisiera, no me hagan la buen hora.

En esta idea, y voy a pasar muy rápidamente algunos, por el tiempo, algunos de los datos que me interesa compartir con ustedes. Primero ¿Qué esperamos para el próximo año?

En la ley nos dice que aumentó el número de visitas que la autoridad electoral tiene que hacer para conformar las Mesas Directivas de Casilla, antes era el 10 por ciento de los ciudadanos en el listado nominal, ahora es el 13 por ciento. Esa cifra es cercana a los 13 millones de ciudadanas y ciudadanos que habrá que visitar.

Se dice fácil, tiene toda esta complejidad y más en este contexto que ya refería antes, un poco de escepticismo, y a veces en algunos lugares está costando mucho más trabajo y, obviamente, hay algunos rangos de edad donde todavía esto es más complejo.

¿Dónde es más complejo y hay mayor rechazo? Obviamente en zonas urbanas. También corresponde esto con el nivel de participación que ustedes pueden cruzar los datos que nosotros tenemos en un caso y en el otro, con los jóvenes, sobre todo, esa frontera entre los 22-23 años y los 39 años, que ahora, por cierto, entre los nuevos votantes entre 18 y 20 que generalmente acuden mucho a votar por lo menos para vivir por primera vez la experiencia, vamos a tener un listado nominal entre 18 y los 39 años que va a ser más del 50 por ciento del listado nominal.

Entonces ahí tenemos un reto muy grande por el peso que tienen estos cortes de edad, pero además, por el escepticismo que predomina a esta generación que luego a veces injustamente se les hacen muchos atributos muy negativos, pero que se denominan los millenials, pero que en general comparten mucho escepticismo en torno a la vida pública, a la política, y a la participación en los procesos electorales.

Obviamente participan también, menos los hombres, más las mujeres, y obviamente el reto es distinto en las zonas rurales en donde la participación es mucho mayor, pero ahí el problema en ocasiones es de logística por la dispersión de las localidades.

Vamos a instalar y necesitamos para el día de la Jornada in activo, alrededor de 950 mil ciudadanas y ciudadanos que van a estar en el nuevo diseño de la casilla, que es la Casilla Única.

Recuerden ustedes que antes en el modelo previo teníamos casillas espejo para la autoridad local y para la autoridad federal cuatro y cuatro funcionarios; ahora con el nuevo diseño, tenemos que ir por seis.

En 156 mil casillas que aproximadamente esperamos instalar el primero de julio del próximo año, pues vamos a requerir alrededor de 950 mil funcionarios de casilla para ese día.

Pero necesitamos una reserva de otros medio millón adicional que siempre tenemos que entrenar para en caso de que haya sustitutos a última hora.

La participación de actores políticos es otro dato muy interesante, la cobertura hoy en día de representantes de partido en las casillas cada vez ha ido en ascenso, y esta es una especie de paradoja en la discusión pública sobre el eventual fraude en las elecciones.

La participación es muy amplia en términos de funcionarios de casilla que acuden. Subimos en el 2012 un número importante de sustituciones de funcionarios, esto se ha ido corrigiendo de manera muy importante en las últimas elecciones federales y locales, de manera tal que se han reducido los ciudadanos que se toman de la fila.

Pero, y también, por otro lado, ha crecido la representación de los partidos.

Este año en las cuatro elecciones que hubo en el país, en las cuatro entidades, llegó a más de 99.99 por ciento de casillas en donde hubo representantes de partidos políticos.

Es decir, hay una gran vigilancia de los partidos sobre el propio proceso electoral, y a pesar de eso, después tenemos que no hay un reconocimiento de los propios resultados, viene un cuestionamiento a pesar de una amplia participación de los institutos políticos en la cobertura del seguimiento de la propia Jornada Electoral.

Ahora, ustedes saben, a partir de la reforma se busca profesionalizar todo lo que tiene que ver con la organización de las elecciones, se crea el sistema profesional electoral que antes nada más estaba en el INE.

Nosotros tenemos más de dos mil 200 funcionarios en el servicio civil de carrera de la institución, y ahora se incorporan alrededor de 500, más de los OPL que entraron al sistema.

La verdad esperábamos bastantes más, pero fueron los propios institutos locales los que dijeron qué plazas iban a entrar al concurso y solamente entraron alrededor de 500, pero obviamente ésta es una tendencia que va a ir creciendo para ir profesionalizando cada vez más a nivel local los funcionarios que atienen las tareas sustantivas en organización de las elecciones.

Afortunadamente pasamos ya por el reto de la distritación, ya con los datos del Censo del 2010 todavía traemos algunos litigios en la Corte, en el estado de Morelos, por ejemplo, pero que, bueno, parece ser que la Corte nos deja otra vez al INE la responsabilidad de decidir cuál de las dos distritaciones que se hicieron se van a aplicar para el proceso del 18, pero hemos pasado ya por todo ese proceso de distritación que es una atribución nueva y que tiene la autoridad nacional, para efectos no solamente en lo federal, sino también en los local que ustedes conocen muy bien.

Lo que está ahorita en la discusión pública, el financiamiento de los partidos como un gran tema.

Ya conocen ustedes la cifra que aprobó el Instituto para financiamiento público a los partidos políticos para el próximo año, asciende a 6 mil 788 millones de pesos para los partidos nacionales.

Y nosotros calculamos, que derivado de la reforma, esto no es una decisión que nosotros tomamos, nosotros solamente hacemos una aplicación, ni siquiera matemática, aritmética de la fórmula que está en la Constitución, que ustedes saben, es la única fórmula que con efectos económicos que está en la Constitución que es el financiamiento, no está la ciencia, no está la educación, no está la tecnología, pero sí está el financiamiento de los partidos y es simplemente el 65 por ciento de una UMA multiplicado por el padrón electoral al 31 de julio del año correspondiente, previo al año que se asignan los recursos.

Pero además, la reforma del 14, y sobre eso se ha estudiado y se ha dicho muy poco, y sería interesante que ustedes como especialistas lo estudiaran, también obligó a las entidades a aplicar un financiamiento público local para aquellos partidos que tienen registro en la localidad con una fórmula similar a la que está aplicando el INE.

Por lo tanto, es de esperarse, que el financiamiento a los partidos políticos el próximo año llegue, según nuestros cálculos, alrededor de 13 mil millones de pesos. También creo que es un tema que obviamente está en la palestra para la discusión pública.

También les anuncio, no son buenas noticias para nosotros, vamos a anunciar, vamos a llevar el próximo lunes a Consejo General el presupuesto del INE para el próximo año y francamente estamos muy, muy asustados, es muy alta la cifra y  muy preocupados.

Pero cuando se hacen las reformas no se le pregunta a la autoridad electoral dos cosas básicas que se le preguntan en otros países.

En otros países cuando el legislador está pensando en una reforma electoral llama a la autoridad y le pregunta, oye estamos pensando hacer esto, primera pregunta: se puede o no se puede. Y segunda pregunta: cuánto cuesta.

Esa discusión de viabilidad y costo, lamentablemente no se ha dado en las reformas electorales, y bueno, no les quiero adelantar la cifra pero estamos francamente, van a ser de nuestros peores días los que viene en el cuestionamiento, pero hemos hecho un esfuerzo muy grande por tratar de racionalizar lo más posible y eso es lo que cuesta con estas reglas organizar elecciones.

Y ahora, más que nosotros, estamos costeando prácticamente lo más fuerte de las elecciones: Los OPL tienen una participación muy pequeña, todo el trabajo de llegar hasta la casilla ahora recae en el Instituto.

Nosotros calculamos que en este presupuesto que llevamos el lunes al Consejo, estamos ahorrándole a los estados más de dos mil millones de pesos de lo que es el costo en la organización de la elección del próximo año.

Hay mil temas de los cuales hablar, está, pasé muy rápido por un tema muy delicado que es la vigilancia en la equidad de las contiendas, aquí fiscalización adquiere una centralidad para el próximo año en la legitimidad de las elecciones muy, muy importante.

Ustedes seguramente siguieron en los medios los cuestionamientos que vienen desde el 12, y que es lo que provocó la reforma del 14 en esta materia para darle al INE la atribución de la fiscalización de todos los procesos electorales en el país, en plazos muy cortos y con consecuencias muy fuertes porque podrían llevar hasta la anulación de una elección.

Como ustedes saben bien, ahorita está el litigio de los resultados justamente del Gobernador de Coahuila, entre otras razones, por la eventualidad de que, finalmente, se resuelva que hubo un rebase en los topes de campaña asignados para la contienda en aquella entidad.

Esas consecuencias tiene, y eso va a ser un factor fundamental para la organización y la legitimidad de los resultados electorales el próximo año.

Para nosotros será muy importante poner una vara en esta materia que este año, como un antecedente para lo que debe ser la actuación de la autoridad electoral en materia de fiscalización por lo delicado de la materia.

Vamos con un registro, un Padrón Electoral, un Listado Nominal. Un Padrón Electoral de 87.7 millones de ciudadanos, y un Listado Nominal que andará arriba de los 86.5 en el Listado Nominal.

El otro dato relevante es el voto en el extranjero, ahora con un Listado Nominal único elaborado por la autoridad nacional. A la fecha tenemos más de 420 mil compatriotas que ya han hecho su trámite de la credencial para votar en el extranjero.

El tenerla, como ustedes saben bien, no necesariamente corresponde a quienes van finalmente a emitir un voto, pero nosotros calculamos que andaremos al menos en el medio millón de empadronados en el Padrón Electoral del Instituto para el 31 de enero del próximo año cuando se cierra este ejercicio, y obviamente, iremos por la mayor cantidad de votación posible de ese, al menos medio millón de conciudadanos que estarán en ese Listado Nominal.

En fin, quiero ir muy rápidamente al final, sobre justicia electoral. Ustedes conocen también los efectos de la reforma del 14, se quedaron en el Instituto Nacional los procedimientos ordinarios sancionadores, los procedimientos especiales una parte se quedó con nosotros, todo lo que tiene que ver con la sustanciación de esos procedimientos, pero ya la resolución pasó a una nueva Sala del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Yo sigo insistiendo en que todos los procedimientos deberían salir de la autoridad administrativa para que fuera solamente administrativa y dejar a la autoridad jurisdiccional con el resto.

En fin, avanzamos un poquito en el 14 pero creo que todavía de manera insuficiente. No porque no nos podamos hacer cargo, claro que podemos  y lo hemos hecho en todos estos años, pero creo que desdibuja lo que es el perfil de una autoridad administrativa y confunde, porque de hecho es en primera instancia una autoridad jurisdiccional.

En fin, yo creo que eso genera mucha distorsión en la comprensión de la propia ciudadanía de qué implica organizar elecciones y desdibuja las tareas, insisto, de la autoridad administrativa.

Y luego para cerrar y esperar algunos comentarios de parte de ustedes, obviamente muy preocupados  de nuestra parte en la legitimidad, en la evaluación que tiene la institución y en la aprobación de todo lo que tiene que ver, lo que antes denominábamos nosotros la estrategia de educación cívica, que ahora le hemos cambiado el nombre a cultura cívica.

Creo que es mucho más ambicioso el reto, pero de ese tamaño es, creo que la convocatoria que tenemos que hacer para recuperar a los ciudadanos en el espacio de lo público, en su espacio, no me canso de repetir, el espacio de lo público para mí es como la selva, no conoce vacíos y cuando alguien genera un  vacío, alguien lo va a ocupar y no necesariamente con las mejores intenciones.

De manera tal que lanzamos esta nueva estrategia que está centrada en tres ejes fundamentales: hablar con la verdad. Eso nos implica a todos, desde el ciudadano con nosotros, pero al funcionario público con mayor razón.

Promover el dialogo entre nosotros y elevar los niveles de exigencia para con  nosotros y para con quienes nos gobiernan y nos representan y promover una cultura cívica.

Esto está basado en nuestro estudio sobre la cultura cívica en el país, en lo que llamamos el Informe País, un estudio muy amplio que levantamos nosotros en el 13, publicamos en el 14.

Queríamos hacerlo este año, lamentablemente no lo vimos ya oportuno por la cercanía del proceso y eso puede sesgar dados los ambientes políticos, la opinión de los ciudadanos sobre la propia ciudadanía.

Así que vamos a levantar el segundo estudio, yo calculo que hacia finales del 19, una vez que haya pasado ya la secuela de toda la efervescencia político-electoral. Eso puede sesgar la apreciación de la ciudadanía sobre el espacio de lo público.

A pesar de todos los pesares, la tarea que tenemos, estas son las reglas que hay que aplicar y  éste es el contexto, el contexto que en ocasiones para el ciudadano no solamente se traduce en desapego hacia lo público y desinterés sobre su (inaudible) sino en ocasiones en molestia.

Sentimos con este recorrido que hacemos por el país, en el despliegue que el INE, tiene pues ahora sí en todos los rincones del país, que en ocasiones el ciudadano cuando uno le habla del espacio de lo público, tiene coraje, tiene cierto grado de decepción sobre lo que ha venido pasando.

Y no podemos perderlo, obviamente es una tarea que rebasa con mucho al INE pero donde el INE pone especial interés, porque en eso está en juego el poder organizar elecciones con estas reglas y darle credibilidad a las mismas elecciones.

La responsabilidad, tengan ustedes por seguro de lo que le toca al Instituto Nacional Electoral, vamos a cumplir con ello, habrá elecciones organizadas de manera imparcial; los votos se van a contar; el despliegue va a ser el que el INE ha tenido en otros procesos y esperaríamos de los actores políticos que tengan el mismo respeto a las reglas que ellos mismos se han dado para contender por los espacios de responsabilidad  pública.

Cierro aquí, aunque hay muchísimo de qué hablar y muchas ganas de compartir con ustedes sus preocupaciones y escuchar sus planteamientos.

Muchas Gracias

Versión estenográfica de la intervención del Secretario Ejecutivo del INE, Edmundo Jacobo, en el segundo día de actividades del XXVIII Congreso Internacional de Estudios Electorales Los Desafíos Globales de la Gobernanza Electoral, realizado en la Unidad de Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM

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