Crisis en el INE: extremadamente grave y sin precedentes
El Consejero Electoral Uuc-kib Espadas calificó como «extremadamente grave y sin precedentes» la crisis que atraviesa el Instituto Nacional Electoral tras la renuncia de su presidenta, Guadalupe Taddei, y sostuvo que el origen del problema radica principalmente en la falta de acuerdos políticos al interior del Consejo General, más que en cambios normativos específicos.
Espadas afirmó que la situación se presenta en un momento particularmente delicado, debido a la cercanía del proceso electoral, lo que obliga al Instituto a corregir posibles irregularidades y a reorganizar áreas administrativas clave. Asimismo, señaló que será necesaria una revisión profunda de la estructura administrativa del organismo.
Al abordar las causas de la crisis, el Consejero sostuvo que la incapacidad para construir consensos en torno a los nombramientos de altos funcionarios derivó en una concentración del control administrativo en la Presidencia del Instituto.
Sobre las acusaciones que derivaron en la salida de Guadalupe Taddei, Espadas explicó que inicialmente consideró desproporcionado exigir la renuncia únicamente a partir de señalamientos periodísticos; sin embargo, señaló que conforme se difundieron nuevos elementos e información pública, la situación se volvió políticamente insostenible.
El Consejero también manifestó que desconocía las investigaciones que, según información pública posterior, realizaban la Auditoría Superior de la Federación y el Órgano Interno de Control sobre presuntas irregularidades administrativas. Añadió que, desde su perspectiva, la decisión de precipitar la salida de la entonces presidenta tuvo un componente político, aunque aclaró que ello no invalida la necesidad de investigar los hechos denunciados.
En cuanto a la ruta institucional tras la renuncia de la Consejera Presidenta, afirmó que existe un acuerdo entre las y los integrantes del Consejo General para fortalecer los mecanismos de supervisión y depurar responsabilidades. Destacó que una de las primeras decisiones fue solicitar la renuncia de los funcionarios señalados en los audios y videos difundidos públicamente.
Pese a la magnitud de la crisis, Espadas sostuvo que las capacidades técnicas y operativas del INE permanecen sólidas y que la organización de los comicios no está comprometida. «El aparato electoral está fundamentalmente sólido», afirmó, al destacar la experiencia acumulada de su personal y la existencia de procedimientos institucionales consolidados.
Finalmente, al referirse al perfil que debería tener la próxima persona titular de la Presidencia del INE, señaló que deberá contar con experiencia política, prestigio público y la capacidad de actuar con imparcialidad frente a cualquier grupo de poder. Consideró indispensable que quien encabece la institución tenga la fortaleza para decir «no» tanto al poder político como al económico cuando las circunstancias lo requieran.