Intervención de Frida Gómez Puga, en sesión extraordinaria, relativo a su designación como Consejera Electoral del INE

Publicado el: 

Categoría: 

ESCRITO POR:

TEMA:

Consejeras y Consejeros Electorales

Frida Gómez Puga, Consejera Electoral
Consejera Electoral, Frida Denisse Gómez

Muy buenas tardes a todas y a todos.

Hoy comparezco respetuosamente ante ustedes con una convicción clara. La confianza en las instituciones no nace de lo que decimos, sino de lo que hacemos. Nace de decisiones firmes, pero, también, sensibles y cercanas a la gente.

Asumir hoy la responsabilidad como consejera del Instituto Nacional Electoral es un altísimo honor para mí. Pero, sobre todo, es un compromiso público que exige integridad, carácter, sensibilidad, legalidad y una profunda responsabilidad frente a la ciudadanía.

La democracia es una constante construcción que depende de instituciones sólidas, pero, sobre todo, inclusivas.

Las instituciones dependen de la diversidad de las personas que las integran, pero fundamentalmente de su constante actuar con legalidad, con ética, con independencia y con amplio sentido de responsabilidad histórica.

La función electoral no admite ambigüedades, no admite aspiraciones, opciones y simples narrativas. La imparcialidad es una obligación, la legalidad es un mandato y la integridad es un valor que se practica cotidianamente.

Mi formación en el servicio público me ha enseñado que las decisiones más importantes no siempre son las más sencillas, pero sí deben ser siempre las más correctas.

Soy del estado de Tamaulipas y no lo digo sólo como una referencia geográfica, sino como una identidad impregnada en los valores y en el actuar.

Ser tamaulipeca implica conocer de primera mano los desafíos que enfrentan muchas regiones del país. Contextos complejos, exigencias institucionales altas y una ciudadanía que demanda respuestas cercanas, claras, firmes y confiables.

Ser tamaulipeca es construir cada día el país desde la frontera, con trabajo y sacrificio y, desde esa realidad, analizar, reflexionar y ejercer el voto con responsabilidad.

Por ello, hoy asumo este cargo con el compromiso de representar, no sólo una trayectoria profesional, sino toda una historia colectiva de mujeres y hombres, personas bien nacidas y forjadas en el esfuerzo.

Hoy también quiero agregar que por primera vez una mujer tamaulipeca llega a esta posición y eso no es menor. No es el logro individual de una mujer, es el resultado de generaciones que han abierto camino, de mujeres que decidieron romper moldes para llegar a abrir brecha y quedarse.

Mi llegada al INE es un recordatorio de que la democracia se fortalece cuando se amplían los espacios, cuando se rompen inercias y cuando se reconoce que el talento y la capacidad no tienen origen geográfico, género ni condición.

Porque no todas las mujeres vivimos las mismas circunstancias ni enfrentamos las mismas barreras y esa precisamente ahí es donde las instituciones deben actuar sin simulaciones.

Hablar de inclusión implica reconocer que la desigualdad no es uniforme, entender que existen múltiples formas de exclusión y que las instituciones tienen la responsabilidad de atenderlas con firmeza, pero, sobre todo, con mucha sensibilidad.

La democracia no será plena mientras existan barreras que impidan a las personas ejercer sus derechos en condiciones de igualdad. Por ello, mi compromiso no es sólo con la paridad de género, sino con la inclusión real, con la igualdad sustantiva, esa que reconoce la diversidad de experiencias, de contextos, de realidades y de diversidad de vidas que existen en nuestro país.

Asumo también con claridad que la legitimidad del Instituto Nacional Electoral no depende únicamente del cumplimiento de la ley, sino de la confianza que la ciudadanía deposita en sus decisiones, y la confianza, como bien se ha dicho, se construye lentamente, pero puede perderse en un instante.

Por ello, cada determinación que se adopte en este Consejo debe estar sustentada no sólo en criterios jurídicos, sino en principios éticos claros, en responsabilidad institucional y en un compromiso genuino con el interés público.

Vivimos tiempos de alta exigencia para las instituciones electorales, la complejidad del sistema, La intensidad de la competencia política y el escrutinio público permanente nos obliga a actuar con mayor rigor, con mayor claridad y con absoluta responsabilidad.

Frente a ello, la respuesta no puede ser la duda, ni la omisión. La respuesta debe ser el fortalecimiento institucional, la transparencia en las decisiones y la firme defensa de los principios constitucionales que rigen la función electoral.

Estoy convencida de que la fortaleza del Instituto radica en su capacidad de actuar con autonomía, pero también con responsabilidad.

Autonomía no como aislamiento, sino como garantía de decisiones libres de cualquier influencia indebida. Responsabilidad no sólo frente a la ley, sino frente a la ciudadanía.

Hoy asumo este encargo con plena conciencia de sus desafíos, con humildad, pero también con determinación, con apertura al diálogo, pero con firmeza en los principios y con la convicción de que cada decisión que se tome debe contribuir a algo más grande que nosotros mismos, la estabilidad democrática de nuestro país.

A mis compañeros, consejeras y consejeros expreso mi disposición para construir desde el respeto y la deliberación decisiones que fortalezcan a esta institución.

Al personal del Instituto reconozco su labor y compromiso, fundamentales para el funcionamiento de nuestro sistema electoral.

Y a la ciudadanía le reitero que mi actuación estará guiada por un principio inquebrantable, servir con integridad, porque es la única forma correcta que conozco para andar, dirigirme y dar resultados correctos.

Al final, la función electoral no se trata sólo de organizar elecciones, posee una profunda esencia humana. Se trata de garantizar que la voluntad de las personas se respete. Se trata de proteger la credibilidad de nuestras instituciones, que son el resultado de personas valientes y persistentes. Y se trata, sobre todo, de honrar la palabra empeñada y la confianza pública.

Muchas gracias.

-o0o-

Scroll al inicio