Balance de gestión de las Consejerías salientes del INE y nuevos retos institucionales
En entrevista conjunta, las consejeras electorales Dania Ravel y Claudia Zavala, así como el Consejero Jaime Rivera, compartieron una reflexión sobre su gestión y los principales retos que enfrentaron durante su desempeño en el Instituto Nacional Electoral (INE). Durante el diálogo, abordaron temas centrales para la vida democrática del país, como la autonomía de la autoridad electoral, el contexto democrático nacional e internacional, el funcionamiento colegiado del Instituto y la necesidad de fortalecer el modelo electoral, al subrayar la importancia de preservar las garantías que sostienen la imparcialidad, la legalidad y la confianza ciudadana en los procesos electorales.
CONSOLIDACIÓN DE LA DEMOCRACIA
Para la Consejera Dania Ravel el panorama democrático ha cambiado no solo a nivel nacional, sino también internacional, donde se observa una “merma y un creciente desencanto con este sistema”. En ese sentido, Claudia Zavala explicó que, si bien la Constitución garantiza la autonomía e independencia de la autoridad electoral, en la práctica se han registrado retrocesos que han derivado en dilemas jurídicos ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la cual ha dado la razón al INE, aunque persisten afectaciones a estas garantías fundamentales de la democracia procedimental.
Por su parte, Jaime Rivera coincidió en que existe un retroceso, marcado principalmente por un “asedio al INE”, orientado a reducir su autonomía. Subrayó que esta autonomía es indispensable para garantizar la imparcialidad de sus órganos de dirección y de todo su cuerpo de funcionarios.
Al ser cuestionados sobre qué gobierno ha sido más respetuoso de la autonomía del Instituto, Ravel señaló que, al ser un órgano autónomo encargado de garantizar la imparcialidad en la contienda, el INE suele resultar incómodo para cualquier administración. En este sentido, destacó que en los últimos años ha enfrentado recortes presupuestales constantes, al tiempo que se le han asignado más atribuciones, lo que resulta contradictorio.
Zavala afirmó que el INE incomoda porque aplica la ley y hace cumplir reglas que los propios actores políticos establecen, pero sostuvo que nunca se había observado un intento de debilitamiento institucional como el que representaron recientes reformas electorales.. Rivera, en tanto, señaló que la hostilidad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador hacia el Instituto inició en 2018, tras la investigación y sanción de irregularidades en un fideicomiso de Morena para apoyar a damnificados del sismo de 2017.
En cuanto al contexto democrático, Ravel advirtió sobre señales preocupantes a nivel global y subrayó que la democracia suele valorarse cuando se pierde, por lo que llamó a cuidar lo construido en el sistema electoral mexicano, especialmente la autonomía del INE.
Zavala identificó tres elementos de regresión: el debilitamiento de la división de poderes; retrocesos en derechos humanos, como el acceso a la información y la transparencia; y afectaciones a la democracia procedimental, como —dijo— se evidenció en la última elección del Poder Judicial. Rivera, por su parte, alertó sobre signos de autoritarismo, como la desaparición o captura de organismos autónomos y el deterioro de las condiciones de equidad electoral.
DIRECCIÓN DEL INE
Respecto al papel de la Presidencia del INE, Ravel señaló que quien encabeza el Instituto influye en la relación con el gobierno, por lo que consideró fundamental preservar la autonomía sin sacrificar una adecuada relación interinstitucional. Zavala pidió prudencia a quienes dirigen las instituciones, al señalar que no deben asumirse ni como enemigos ni como aliados del poder, y que deben mantener una relación horizontal con el órgano colegiado. Rivera destacó que, en momentos críticos, como los intentos por desaparecer al INE, la anterior Presidencia logró, mediante la colegialidad, fortalecer al Instituto.
Ravel indicó que antes las decisiones se construían de manera horizontal, lo cual —afirmó— ya no ocurre con la misma intensidad, situación que consideró delicada. Zavala coincidió en que se ha debilitado la visión colegiada y recordó que el INE fue concebido como un órgano colectivo en todos sus niveles, sin voto de calidad de la Presidencia. Rivera agregó que se observa una reconcentración de poder en la Presidencia, similar a la existente antes de 1993, pese a que el diseño legal del Instituto privilegia la toma de decisiones mediante el diálogo y el consenso.
RROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO OIC
En relación con el proceso administrativo que enfrentan las Consejerías salientes, Ravel sostuvo que no existe justificación jurídica para la intervención del Órgano Interno de Control en asuntos electorales, lo que —afirmó— podría sentar un precedente que afecte la independencia y libertad de voto en el Consejo General. Zavala calificó la situación como preocupante y peligrosa para el órgano colegiado, mientras que Rivera consideró ilegal el procedimiento, al señalar que una Contraloría no debe interferir en materia electoral.
MODELO ELECTORAL
La Consejera Ravel afirmó que el actual modelo electoral es perfectible y que debe fortalecerse el papel del INE como árbitro en las contiendas. Zavala propuso ajustar los tiempos ante el incremento de cargos en disputa, a fin de lograr mayor congruencia entre la ley y la práctica electoral. Rivera coincidió en la necesidad de robustecer las capacidades de arbitraje del Instituto, particularmente en materia de fiscalización de recursos y tiempos de campaña.
INTEGRACIÓN INE
Finalmente, las Consejerías emitieron un mensaje a la ciudadanía. Ravel llamó a vigilar el proceso de renovación de Consejerías electorales; Zavala pidió mantener la exigencia de altos estándares de calidad en el INE; y Rivera subrayó que los nuevos integrantes deben contar con amplio consenso entre las fuerzas políticas para garantizar su legitimidad.