¿Qué motiva a los desinformadores?

Para entender el ecosistema de la desinformación, además de los tipos y formas, First Draft -organización dedicada a la investigación de los trastornos de la información- recomienda pensar en las motivaciones de quienes crean y distribuyen los contenidos con información falsa.
En este sentido, First Draft identifica ocho factores clave (las «8 P») que impulsan la desinformación: Periodismo deficiente (Poor Journalism), Parodia (Parody), provocación (Provoke or ‘Punk’), Pasión o emoción desmedida (Passion), Partidismo (Partisanship), beneficio económico (Profit), Poder o influencia política (Political Influence or Power), y persuasión mediante propaganda (Propaganda).
Es fundamental distinguir que, mientras el Periodismo deficiente es una falla técnica por falta de rigor, los demás factores responden a intenciones deliberadas.
Por otro lado, el Instituto Poynter identifica diversos perfiles detrás de la propagación de información falsa, según su motivación:
- Quienes quieren impulsar un punto de vista
- Quienes quieren lastimar
- Quienes quieren ayudar
- Quienes quieren ganar dinero
- Quienes quieren entretener
Con base en lo anterior, podemos apuntar las siguientes motivaciones de la desinformación ordenadas en función del riesgo que pueden causar:
- Diversión: algunas personas disfrutan creando contenido cómico, satírico o con fines de entretenimiento. Aunque este tipo de acciones no tienen la intención de causar daño, pueden hacerlo si se sacan de su contexto original.
- Búsqueda de reconocimiento: la búsqueda de likes, aumento de seguidores o la validación a las ideas puede propiciar la difusión de desinformación.
- Altruista: la intención de ayudar a otros proporcionando información suele alimentar el desorden informativo pues, aunque no se tiene la intención de engañar, lo que se comparte puede ser poco claro o sin sustento en hechos y datos.
- Ganancia económica: enriquecerse mediante la propagación de desinformación es un modelo de negocios muy usado, ya sea mediante fraudes, robo de identidad, monetización en redes sociales u otros instrumentos.
- Ganancia política: buscar un beneficio, poder o recursos políticos es una de las razones que puede propiciar la circulación de desinformación, aunque puede aumentar en momentos coyunturales como procesos electorales, también suele aparecer en cualquier periodo.
- Venganza y odio: la intención de causar daño a otras personas, grupos históricamente vulnerados, instituciones, o poblaciones con las que no se comparte un punto de vista suele motivar la divulgación de desinformación.
Por eso, antes de compartir o validar la información que recibes, cuestiónate si pudiera ser impulsada por alguna de estas motivaciones. Tener certeza, es la clave para que tomes decisiones de manera informada.
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