
Presentadora: Bienvenidos al Panel 3: Ciberacoso (La Funa) Contra las Mujeres y su Anonimato.
Este espacio forma parte de las actividades de reflexión impulsadas por el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México y del compromiso del Instituto Nacional Electoral para combatir la erradicación de la violencia digital contra las mujeres en razón de género, así como promover entornos digitales más seguros e igualitarios.
Mi nombre es Cristina Retana, voz del INE y tengo el gusto de acompañarles como maestra de ceremonias de este panel.
Para abordar ese tema tan importante, contamos con mujeres increíbles que están viendo en pantalla y me voy a permitir leer brevemente la semblanza de cada una de nuestras panelistas y de nuestra moderadora.
Así que vamos a comenzar, en esta ocasión con la Maestra Mirna Eugenia Garduño Ruiz, licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Tlaxcala y cuenta con estudios de maestría en política y acción política por el Colegio de Tlaxcala.
Ingresó al entonces Instituto Federal Electoral en el año 2011, donde se desempeñó en diversos cargos como Vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica, Subdirectora de Circunscripción Plurinominal, vocal de Organización Electoral y actualmente se desempeña como Encargada de la Vocalía Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva en Tlaxcala.
Cuenta con amplia trayectoria y experiencia en procesos electorales federales y locales, así como en ejercicios de participación ciudadana como consultas populares y revocación de mandato. Ella es Mirna Eugenia Garduño. Gracias por acompañarnos.
Continuamos con la Maestra Aracely Frías López, Licenciada en pedagogía por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Cuenta con una Maestría en Formación y Capacitación en Recursos Humanos.
Asimismo, cursa estudios de doctorado en administración pública y una maestría en instituciones y procedimientos electoral.
Ingresó al entonces Instituto Federal Electoral en el año 1990, donde se ha desempeñado en diversos cargos como instructora, Capacitadora, Vocal del Registro Federal de Electores, Vocal Ejecutiva Distrital y actualmente Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva en Zacatecas. Cuenta con una amplia trayectoria en procesos electorales, participando en múltiples procesos federales, locales y ejercicios de participación ciudadana, así como colaboraciones en distintas entidades del país. Así que le damos la más cordial bienvenida. Ella es Aracely Frías.
La siguiente semblanza es de la Maestra Itzel Aguilar Ambrocio, Licenciada en psicología por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Cuenta con estudios de Maestría en Nuevas Tecnologías para la Educación y es Maestra en Educación e Investigación.
Además de contar con un diplomado en Calidad Educativa y competencias docentes por el Tecnológico de Monterrey. Ingresó al Instituto Nacional Electoral en el año 2014, donde se ha desempeñado como vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica, tanto a nivel distrital como local en diversas entidades.
Actualmente es Encargada de Despacho de la Vocalía Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva en Campeche. Cuenta con amplia trayectoria en procesos electorales federales y locales, así como en ejercicios innovadores de participación ciudadana, como el Proceso de Voto Anticipado, el Voto de Personas en Prisión Preventiva y el Voto de Mexicanas y Mexicanos Residentes en el Extranjero. Ella es Itzel Aguilar. Bienvenida.
Continuamos con la Maestra María Luisa Flores Huerta, Licenciada en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, maestra en Derecho Electoral por la Escuela Judicial del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Desde su ingreso al entonces Instituto Federal Electoral se ha desempeñado en diversos cargos como jefa de oficina de seguimiento y análisis distrital, Vocal de Organización Electoral, Vocal Secretaria y Vocal Ejecutiva, tanto a nivel distrital, como local.
Actualmente es Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva en Querétaro. Cuenta con amplia trayectoria en procesos electorales federales y concurrentes, así como en ejercicios de participación ciudadana, como consultas populares y revocación de mandato. Ella es María Luisa Flores. Bienvenida.
Agradecemos muchísimo bastante todo su compromiso y disposición para impartir estas reflexiones y experiencias de ese tema tan importante que a todos y todas nos compete.
Pero antes de iniciar esta conversación, este panel, vamos a realizar una fotografía oficial, así que les vamos a solicitar a todas y a todos que enciendan su cámara y se pongan frente a ella para hacer esta fotografía oficial.
Así que vamos a dar unos segunditos para que enciendan su cámara y se coloquen frente a ella. Estamos viendo que ya están encendiendo sus cámaras.
Muchísimas gracias. A la cuenta de tres. Una, dos, tres.
Esta es la fotografía oficial de este panel. Muchísimas gracias.
Ahora, para dar continuidad a este espacio, se da el uso de la palabra la Maestra María Luisa Flores, quien fungirá como moderadora y dará inicio a este diálogo entre nuestros panelistas.
Así que, bienvenidas, adelante y disfruten.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, Cristina. Buenas tardes a todas las personas que nos acompañan.
Antes que nada, quisiera reconocer y agradecer a nuestra consejera Presidenta, la Licenciada Guadalupe Taddei Zavala, quien en su calidad de Presidenta del Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México, ha impulsado este y otros paneles que contribuyen a la erradicación de la violencia política contra las mujeres en razón de género.
Asimismo, quiero saludar con mucho gusto a mis compañeras panelistas, Aracely, Itzel y Mirna. Qué gusto compartir este espacio con ustedes.
También quiero expresarles mi reconocimiento porque han realizado un trabajo extraordinario para poder el día de hoy presentar sus posturas sobre el tema.
El panel que nos ocupa o el que abordaremos, el tema que abordaremos es: Ciberacoso, (La Funa) contra las Mujeres y su Anonimato.
Respecto de esto, podemos decir que dentro de las acciones identificadas como violencia digital contra las mujeres cometidas mediante el uso de las tecnologías de la información, las redes sociales particularmente, encontramos el ciberacoso identificado también como ciberbullying que se caracteriza por ser un comportamiento agresivo y sistemático a través de las redes sociales, correo electrónico o mensajería, buscando generar daño psicológico, miedo, inseguridad y temor, así como la afectación de la imagen pública y, en el caso de la violencia política, disminución en el ejercicio del cargo de la mujer violentada.
“La funa” es una forma de linchamiento público que genera violencia estructural en las mujeres que son víctimas de ella. El ciberacoso, por su parte, desde el anonimato, incrementa el nivel de violencia.
Las personas que lo realizan se ocultan deliberadamente, pretendiendo con ello negar su carácter de personas agresoras, como si esta conducta al carecer de nombre y apellido disminuyera la responsabilidad de quien la emite.
Esto en cierta medida es real al no contar con una identidad, pero deja en evidencia la falta de fundamento, la carencia de la razón y la ausencia de valor en las expresiones emitidas y presume en sí misma acciones carentes de veracidad, que pretenden disfrazarse de justicia, en tanto su intención es clara y evidente: provocar daño hacia las mujeres que se dirige.
Es así que puedo compartirles que la dinámica bajo la cual se desarrollará este panel es mediante tres rondas. En la primera ronda vamos a encontrar que cada una de las ponentes contará con cinco minutos para dar respuesta a una misma pregunta.
En la segunda ronda contarán con cuatro minutos respondiendo una pregunta distinta cada una y hasta dos minutos para un intercambio de los comentarios vertidos por ellas, mientras que en la tercera y última ronda escucharemos su conclusión sobre el tema, donde contarán con tres minutos cada una.
Como se observa, nos apoyaremos de un cronómetro que está en la pantalla y que nos permitirá tener el control del tiempo.
Así que una vez que ha sido señalada la dinámica, vamos a dar lugar a la primera ronda donde buscamos una perspectiva inicial del tema con el objetivo de que podamos identificar cómo es que se manifiesta el ciberacoso digital contra las mujeres.
Y para ello les voy a preguntar a nuestras ponentes, desde su experiencia institucional, nos puedan compartir qué desafíos representa el ciberacoso en redes sociales y el anonimato digital para la participación pública de las mujeres.
Es así que la primera en hacer uso de la voz será la Licenciada Mirna Eugenia Garduño Ruiz.
Por favor, Licenciada, tiene el uso de la voz.
Adelante.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Tlaxcala, Mirna Eugenia Garduño Ruiz: Muchas gracias, Maestra María Luisa.
Hola, muy buenas tardes para todas y todos ustedes. Un saludo desde Tlaxcala.
Para entrar en el tema, tengo que decirles que sin duda el ciberacoso es determinante no solo en el desarrollo de la vida pública de las mujeres, sino también en su permanencia dentro de ella.
Cuando ingresamos a esta esfera, nos enfrentamos, en primer lugar, a los diversos señalamientos por el supuesto descuido de nuestra vida privada, específicamente los trabajos de cuidado que realizamos con nuestras hijas, con nuestros hijos, con nuestros padres, con la familia.
¿Y cómo nos exponemos al escrutinio social? El ciberacoso añade una segunda carga, insultos y juicios articulados en torno a estereotipos de género que recaen sobre nuestra apariencia, sobre nuestra forma de vestirnos, de expresar nuestras ideas, de nuestro humor e incluso sobre nuestros supuestos procesos hormonales.
Cabe entonces preguntarse ¿qué incentivos existen para permanecer en un espacio público que por naturaleza está sujeto al escrutinio público donde se es permanentemente juzgada la mayor parte de las veces desde el anonimato? Esta dinámica daña la dignidad, vulnera la privacidad y produce en las personas afectadas sentimientos profundos de vergüenza y ansiedad, y en muchos casos el abandono de la vida pública pues es la única salida posible.
El ciberacoso está estrechamente relacionado con una práctica específica, la cual conocemos como el doxing. Se refiere a la publicación ilícita de información privada o de identificación personal en internet sin el consentimiento de la persona afectada, generalmente con fines malintencionados. Esto implica investigar y difundir datos como tu número de teléfono, tu domicilio o el nombre que tienes de usuario en los grupos de WhatsApp, en tus redes sociales o en las plataformas que tenemos en Internet.
Digamos que quedan nuestros datos completamente identificables y localizables, no se trata de una amenaza abstracta, la combinación de exposición pública e información geolocalizable convierte el miedo en una respuesta completamente racional.
La exposición de tus datos personales funciona así, como herramienta de disciplinamiento orientada a silenciar voces, en particular las mujeres que se atreven a ocupar espacios de poder o de visibilidad.
Imaginemos que un día despertamos y encontramos nuestras redes sociales inundadas de insultos y fotos que podrían estar alteradas con inteligencia artificial y obviamente a estas redes sociales pues tiene acceso tu familia.
Imaginen el impacto que tiene esta acción y está pasando porque alguien publicó tus datos y generó un ciberataque, no de tu desempeño laboral, no sobre los resultados de un proyecto, sino de tus características físicas, de fotografías que están alteradas y que de alguna forma que relaciona este aspecto con tu desempeño laboral.
Te desacreditan y te dejan en una situación que es muy complicada de manejar y que sí se requieren de muchas herramientas para enfrentar esta situación de la mejor manera.
En el ámbito institucional debilita la confianza en las funciones que desempeñamos y puede inhibir tanto la participación como la toma de decisiones firmes por el temor a la exposición o al ataque.
Desde una responsabilidad directiva, esto se vuelve especialmente sensible porque no sólo impacta a la persona, sino también a la conducción de todos los equipos de trabajo.
Por ejemplo, cuando una funcionaria electoral que coordina actividades sustantivas es objeto de ataques anónimos o de información distorsionada, se erosiona su credibilidad y se genera un entorno de presión que puede afectar la forma en que nos comunicamos, deciden, tomamos decisiones o nos posicionamos ante cualquier tema.
Por ello, más que verlo como un fenómeno aislado en redes sociales, es indispensable reconocer que es un factor que incide directamente en el ejercicio de la función pública, en este caso la electoral, y que requiere respuestas institucionales firmes, acompañamiento efectivo y una cultura digital que no genere y tolere más violencia.
Hasta aquí dejo mi primer comentario, Maestra.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, Licenciada Mirna, por la participación.
Y, en segundo lugar, le daría el uso de la voz a la Maestra Aracely Frías.
Adelante, por favor.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Zacatecas, Aracely Frías López: Buenas tardes a todos y a todas.
Agradezco la organización de estos paneles de parte de la Consejera Presidenta, la Licenciada Guadalupe Taddei Zavala y a la Secretaria Ejecutiva, Doctora Claudia Arlett Espino, dentro del Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México y en conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Aquí hay dos aspectos que hay que resaltar en esta pregunta. El ciberacoso en redes sociales y el anonimato digital genera varios desafíos para la participación pública y política de las mujeres.
Estos problemas afectan su seguridad personal y su libertad de expresión y visibilidad.
Algunos de los principales desafíos que enfrentan las mujeres tanto en un entorno de ciberacoso y anonimato son la violencia y el hostigamiento en línea.
Las mujeres que participan o participamos activamente en redes y se manejan una imagen pública, suelen recibir insultos, amenazas, acoso sexual, difusión de rumores y muchos de éstos con tendencia a la destrucción de su imagen; incluso pueden llegar a ataques coordinados, es decir, perpetrados desde diversas cuentas que generan una falsa imagen de apoyo y consenso acerca de crear, a su vez, una mala imagen en contra de la persona y tiende a reproducirse atentando acerca de su prestigio, desacreditando su reputación y en ocasiones de manera irreversible e incluso llegando a destruir carreras políticas y profesionales.
Este tipo de violencia digital suele ser constante y masiva, lo que provoca intimidación y diversos sentimientos como el miedo, vergüenza, culpa, angustia, que tiene grandes consecuencias en la salud de la persona por el desgaste emocional y el profundo estado de estrés que puede llegar a generar, como alteraciones emocionales, psicológicas, daños en su vida laboral o académicos y alteraciones incluso físicas, llegando a trastornos de sueño, enfermedades o problemas alimenticios.
En consecuencia, el daño también es en factores externos, porque en el entorno donde se desarrolla se crea una inseguridad y caos. Entonces, ahí hay un daño muy significativo.
El anonimato, otro de los términos importantes de esta pregunta. ¿El anonimato facilita la impunidad? El anonimato en redes es una herramienta poderosa, puede proteger la identidad, fomentar la libertad de expresión y permitir que personas vulnerables hablen sin miedo; sin embargo, también puede facilitar comportamientos dañinos si se usa sin responsabilidad.
El anonimato en Internet permite que los agresores oculten su identidad, creen cuentas falsas o múltiples, eviten consecuencias legales o sociales. Utilizar el anonimato para agredir es un acto cobarde, ya que evade responsabilidades frente a una situación de riesgo y compromiso. Es un acto a escondidas que deja en estado de indefensión a la persona atacada, a quien no se le brinda la oportunidad de defenderse.
El anonimato en su práctica hace que el ciberacoso sea más frecuente y difícil de controlar. En este sentido, identificar a las o los responsables puede ser complicado y desmotiva a la persona para buscar a sus agresores, lo que puede ocasionar que la persona agredida sienta una actitud de impotencia y de derrota ante un agresor sin rostro.
El anonimato no es bueno o malo por sí mismo, todo depende cómo se utilice y puede ser una herramienta de protección o un escudo para causar daño.
A este respecto, muchas mujeres agredidas ante el ciberacoso en una situación de anonimato optan por la autocensura y el abandono de los espacios públicos, limitan lo que publican, cierran sus cuentas, dejan de participar en debates públicos.
Estas consecuencias son muy negativas porque hay un retroceso social y político, reduce la diversidad de voces y la valiosa contribución de una parte de la población, principalmente la femenina y grupos vulnerables; sobre todo, refuerza desigualdades en la esfera pública y digital y en el ámbito real.
El ciberacoso genera ataques con sesgo de género que no sólo buscan criticar, sino deslegitimar, intimidar e incluso silenciar, y suelen aparecer de distintas formas. Pueden ser insultos sexistas o misóginos, comentarios homofóbicos o transfóbicos, cuestionamiento de las capacidades femeninas, hipersexualización o ataques al cuerpo y apariencia de la persona, amenazas que pueden incluir violencia sexual o física, y difusión de estereotipos que refuerzan los roles de género.
Muchas gracias. Hasta aquí quedaría mi primera parte de la participación.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Gracias, Maestra. Aracely.
Y daríamos lugar para esta última ronda, cerrar la última ronda, la maestra Itzel Aguilar Ambrocio.
Adelante, por favor.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Campeche, Itzel Aguilar Ambrocio: Muchas gracias, María Luisa, por este espacio y, por supuesto, reconocer las acciones que se están impulsando por la Licenciada Guadalupe Taddei como Presidenta del Observatorio de Participación Política de las Mujeres y de la Secretaría Ejecutiva, Doctora Claudia Arlett Espino.
Asimismo, agradecer que me den este espacio para compartir y deliberar con mis compañeras Aracely, María Luisa, Mirna, sobre un tema que es importante y que hemos escuchado mucho últimamente en los espacios digitales, el ciberacoso y “la funa”.
Ya lo comentaron las compañeras de manera resumida, el ciberacoso son estas conductas que buscan hostigar, humillar o intimidar a alguien de forma repetida y ejemplos ya dieron bastante.
Sin embargo, hemos escuchado últimamente y sobre todo a través de figuras que conocemos como influencers en las redes sociales de “la funa”.
“La funa” surge, sobre todo, este término de manera popular en redes sociales, que significa esta manera de exponer públicamente a alguien por una conducta que quien la hace pública o quien la expone determina que es una acción o una conducta negativa o dañina y que es meritorio ponerla ahí como una especie de denuncia social.
Sin embargo, “la funa” también ha tenido algunas transiciones, no solamente de haberse generado en un inicio como esta forma de exposición de conductas que se consideran negativas y también transita, al igual que el ciberacoso, hacia lo que conocemos nosotros como la violencia digital.
Cuando esta “funa” lo que busca es generar algún tipo de ataque, algún tipo de descalificación basado en elementos de género, es cuando entonces “la funa” se puede convertir en una herramienta de la violencia digital y cuando incluye elementos de género transita a la violencia de género y si además esta “funa” o esta exposición en las redes o en los medios digitales va dirigido a mujeres por el hecho de ser mujeres y porque se están desarrollando en el ámbito público o político, estamos transitando hacia la violencia política contra las mujeres en razón de género y entonces tenemos dos fenómenos: el ciberacoso y “la funa”, con estos rasgos de violencia de género digital o violencia política contra las mujeres en razón de género, que sí se ha generado últimamente un debate público y tenemos esta ambivalencia de los términos, por eso creí importante empezar mi participación haciendo esa diferenciación.
Ya lo comentaban las compañeras, el papel del anonimato en las redes sociales ha generado que este daño a través de los medios digitales sea exponencial, sobre todo para las mujeres, el papel del anonimato no solamente en el ciberacoso sino en “la funa”.
Se genera, sobre todo, porque existe esta sensación de impunidad, porque hay un fenómeno conocido como efecto de desinhibición en línea que hace que las personas hagan cosas en línea que usualmente no lo harían de manera presencial o cara a cara.
Además, la participación a través de las redes sociales o de los medios digitales implica una dificultad importante y que se convierte después en un reto para las instituciones, que es la dificultad de rastrear a las y los agresores y poder identificarlos para que podamos generar los mecanismos de denuncia, que ese es otro tema que se va a ver más adelante.
Entonces, esta dificultad de rastreo y, además, el efecto manada, es decir, este fenómeno amplificador donde múltiples cuentas, ya no solamente de quien generó o de quien participa, sino que se generan múltiples cuentas anónimas que amplifican esta forma de hostigamiento hacia las mujeres.
Entonces, “la funa” y el ciberacoso tienen en el anonimato un campo de cultivo para agresores que no vemos en el espacio presencial, pero que sí estamos viendo en los espacios digitales y de ahí la importancia de poder reconocer este tipo de violencia digital.
Y esta violencia, en particular “la funa” que vemos, tiene esta ambivalencia entre lo que es una denuncia o una exposición pública de un hecho o un acto que es para exponerse, porque se considera que es un acto negativo hacia la transición del linchamiento digital, que es lo que ha pasado con las mujeres que participan en la vida pública.
Además, se vuelve un problema porque no hay una posibilidad real en este momento de verificación por parte de quienes son las víctimas. Se difunde información falsa, la viralización, además de este tipo de expresiones en las redes sociales que generan campañas de odio y de un acoso masivo. Entonces, es un reto importante para las instituciones.
Voy a retomar un poco mi participación en la segunda ronda.
Gracias.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, estimada Itzel.
Y bueno, daríamos con esto paso a nuestra segunda ronda, donde lo que buscamos es lograr un diálogo y profundización sobre el tema. Y para esto, repetiré, tendrán cuatro minutos cada una de nuestras panelistas y finalmente dos minutos para poder retroalimentar lo comentado por alguna de ellas.
Así que bueno, daríamos inicio nuevamente con la Maestra Mirna Eugenia Garduño Ruiz, con la pregunta siguiente. Sabemos que las dinámicas de “funa”, Licenciada, pueden difundirse rápidamente y generar juicios públicos inmediatos. ¿Qué impacto considera puede tener esto en la reputación y seguridad de las mujeres que participan en la vida pública?
Adelante, por favor.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Tlaxcala, Mirna Eugenia Garduño Ruiz: Muchas gracias, nuevamente, Maestra María Luisa.
Bueno, la verdad es que es una pregunta muy compleja y tiene muchas aristas y también puede tener diversos matices, pero tenemos que partir, primero, de que la reputación es un concepto muy subjetivo y que remite a una moral personal que tiene que ver más con el concepto que tú tienes de mí que con lo que yo soy en realidad.
Entonces, me voy a enfocar en el impacto que tiene principalmente en la vida política, en la vida privada e incluso en la esfera íntima que afecta la salud física y mental de las personas que son víctimas del ciberacoso que muchas veces o la mayor parte de las veces se hace desde el anonimato.
Entonces, trataré de decirlo en cinco puntos muy básicos. La primera tiene que ver con la pérdida de espacios seguros. Aunque el ataque es virtual, a veces “la funa” desborda en violencia física ya que están expuestos tus datos y a veces, no siempre, pero muchas veces sí eres localizable. Y esta parte es muy importante que la tomemos en cuenta.
Segundo punto es que “la funa” suele ser punitiva, busca castigar sin interés de reparar, sin garantizar medidas de no repetición y eso lesiona no solo nuestro tejido social, sino que también esta acción va en detrimento de la democracia.
“La funa” va más allá del género, se alimenta de diferentes sistemas de opresión y es compleja porque puede interceptar, perpetuar, alimentar y potenciar la violencia misógina, clasista, racista, LGBTfóbica, capacitista, entre muchas otras situaciones similares.
El cuarto punto, tendría que decir que “la funa” es compleja por la incorporación de diversas tecnologías de la información a nuestra vida social, me refiero básicamente a las redes sociales, donde el anonimato está muchas veces protegido por políticas de corporaciones ajenas a nuestro país.
Entonces esto lo complejiza, porque están en el ámbito internacional, son como Meta o X, y eso agrava todavía un poco más este asunto por el uso de los algoritmos, que ya se encuentra documentado que reaccionan más a las emociones negativas, como la ira, el enojo, la agresividad, y se viralizan.
Hay situaciones que tienen que ver con la inteligencia artificial, que no sólo exponen los cuerpos de las mujeres y a los grupos históricamente discriminados, sino que facilitan también la difusión de noticias falsas.
Y, bueno, por último, tendría que decir que “la funa” también nace y se alimenta de contextos de impunidad, en donde las personas no encuentran espacios institucionales eficaces para acceder a una justicia pronta y expedita.
La ausencia de marcos donde se pueda canalizar este enojo, la frustración, alimentan el contexto de “la funa”, aunque también, y esto es muy importante decirlo, “la funa” ha sido utilizada como herramienta de cancelación, y entonces esto también se vuelve muy peligroso en términos democráticos, cuando esta cancelación es impulsada desde sectores públicos en sustitución del diálogo.
Y, bueno, eso también debemos tenerlo muy presente.
Hasta aquí dejo este segundo comentario, Maestra.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, estimada Mirna.
Le pediría entonces a la Maestra Aracely que pudiera regalarnos su segunda intervención, partiendo de que el anonimato en redes sociales dificulta identificar a los agresores, ¿qué retos considera usted que representa esto para las instituciones que buscan prevenir o atender casos de violencia digital?
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Zacatecas, Aracely Frías López: Sí, es un hecho que el ciberacoso impulsa o disminuye la voz de las personas.
A las personas que históricamente han sido marginadas hay una subrepresentación, ¿verdad? Y hay una distorsión del debate público, porque hay voces agresivas o dominantes que ocupan más espacio.
Hay autocensura porque las personas moderan o suavizan sus opiniones para evitar ataques, lo que empobrece la diversidad de opiniones.
El ciberacoso no sólo hiere a quien lo sufre, redefine quién puede liderar y quién queda afuera, afectando la calidad y diversidad de la representación en la sociedad.
El anonimato en redes sociales plantea un dilema complejo porque protege, a su vez, la libertad de expresión, pero también dificulta cómo prevenir, cómo investigar y sancionar el acoso digital.
Entonces entender sus retos y la forma de identificar agresores ayuda a abordarlo con más claridad.
Entonces, entre estos principales retos, tenemos la impunidad percibida; esto es, que las personas agresoras sienten que no habrá consecuencias, lo que facilita insultos, amenazas o campañas de hostigamiento.
También otro de los retos es la dificultad para arrastrar la identidad. Hay cuentas falsas, correos temporales, perfiles desechables que hacen más complicado vincular una cuenta con una persona real.
Hay ataques coordinados, como ya comentamos, que grupos que se adhieren o comunidades que se dedican a acosar o acosar a las personas, multiplicando el daño obviamente.
Otro de los retos es la ambigüedad legal internacional. Las plataformas operan globalmente, pero las leyes son locales, entonces esto complica denuncias o procesos judiciales.
Las falsas denuncias o confusión, porque hay que decirlo también, el anonimato puede generar errores para identificar responsables, afectando a personas inocentes.
Ahora, ¿se puede identificar a los agresores? Sí, pero depende del caso, de la gravedad y de la cooperación de plataformas y de autoridades.
Estos métodos comunes para poder identificar son con datos técnicos, es decir, que las plataformas guardan registros como direcciones IP o dispositivos horarios y con alguna orden legal puede ayudar a ubicar al responsable.
Hay una huella digital de comportamiento, patrones de escritura, horarios, temas, estilos, etcétera.
Hay un análisis en las redes que puede haber información pública que nos dé conexiones, seguidores, fotos, reutilización de nombres que nos ayude a rastrear.
Hay errores que comete el propio agresor, a veces comparten datos sin darse cuenta, de ubicación de fotos, lugares, vínculos, etcétera.
Denuncias. Se pueden hacer denuncias internas en plataformas como X, o antes Twitter, Instagram o Facebook, puede suspender cuentas y en casos graves colaborar con autoridades.
¿Qué se puede hacer dentro de instituciones? Bueno, checar bien las plataformas, tener políticas claras contra el acoso y mecanismos de denuncia efectivos.
Las instituciones tienen que proteger a sus líderes y candidatos frente a la violencia digital, ya que están más expuestos.
La cultura digital. Promover esa responsabilidad de empatía y pensamiento crítico y creo que aquí nos hemos quedado muy cortos en cuanto a la cultura digital.
Establecer redes de apoyo, de acompañamiento a personas acosadas para que no abandonen estos espacios.
Aunque algunas plataformas han implementado políticas contra el acoso, todavía existe falta de moderación, es insuficiente, lentitud para eliminar contenido abusivo y dificultad para denunciar o aprobar el acoso.
Es decir, el ciberacoso y el anonimato digital pueden limitar la participación pública de las mujeres y personas vulnerables en un entorno hostil que fomenta la intimidación, autocensura y exclusión de espacios de debate.
Muchas gracias.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Gracias, estimada Aracely.
Y bueno, le pediría a la maestra Itzel Ambrocio que nos regale su participación en esta ronda, preguntándole qué estrategias podrían impulsar las instituciones para promover una cultura digital más responsable y prevenir el ciberacoso.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Campeche, Itzel Aguilar Ambrocio: Muchas gracias.
Bueno, ya lo comentaban hace un rato, esto implica un reto no solamente para las instituciones, sino también para las autoridades, el hecho de poder identificar a las y los agresores sin violar derechos digitales, poder hacer un equilibrio entre lo que es la privacidad y lo que es rendición de cuentas y adaptar las leyes, como la Ley Olimpia, a entornos donde estos agresores pueden ocultarse.
Hay estrategias generales que podemos aplicar, como ya lo comentaron, la responsabilidad de las plataformas, mejorar la verificación de cuentas y detección del abuso, la educación digital, fomentar la ética y la responsabilidad en línea, la investigación digital forense a través del rastreo de IP y patrones de comportamiento con orden legal y la moderación comunitaria.
A nivel institucional podemos implementar estrategias muy específicas que pueden ir bajo un marco normativo legal, pero que con independencia de ello pueden ser aplicadas de manera general.
Uno, es fundamental la educación digital integral, es decir, integrar temáticas o incluso un currículo de temas, como la ciudadanía digital, la privacidad, la huella digital y la ética en línea e incluir contenido sobre consentimiento, respeto y prevención de la violencia de género digital.
Además, se tendrían que implementar protocolos claros de actuación, eso es fundamental, es decir, crear políticas internas contra el ciberacoso y “la funa” con definiciones claras y con sanciones específicas, además de establecer las rutas de denuncia que sean seguras, confidenciales y accesibles y garantizar tiempos de respuesta rápidos y seguimiento a los casos.
Otra estrategia es la capacitación de personal, esto es fundamental, no solamente para las personas que pueden estar siendo víctimas, sino también, para aquellos potenciales agresores, funcionariado, directivos, empleados para identificar estas señales de ciberacoso o de “la funa”; enseñar cómo intervenir sin revictimizar y actualizar constantemente al personal sobre estas nuevas formas de violencia que cada vez se van actualizando.
Las campañas de sensibilización que sean permanentes sobre el respeto en línea y las consecuencias del acoso, promover mensajes positivos sobre todo la empatía, la responsabilidad y la sororidad entre mujeres.
La participación de la comunidad no solamente de manera presencial, sino también digital, es decir, involucrar a todos para el establecimiento y la creación de normas digitales.
Además, se pueden implementar comités o embajadores de convivencia digital y los espacios de diálogo para compartir experiencias, aquellas que están normalizadas y poder hacerlas evidentes y encuadrarlas en cualquiera de estos dos fenómenos que se constituyen como violencia.
Además, herramientas tecnológicas de prevención, es decir, implementar filtros, monitoreo de contenidos y sistemas de alerta temprana, facilitar los canales de denuncia anónima, aquí es donde el anonimato toma este sentido positivo que le permite a las víctimas poder hacer las denuncias y promover un uso seguro de plataformas.
Además, lo comentaba hace un momento, la vinculación con los marcos normativos y legales, es decir, que las instituciones puedan alinear las políticas institucionales con leyes vigentes.
La colaboración interinstitucional es fundamental como estrategia porque permite canalizar los casos según se presenten e informar a la comunidad sobre sus derechos digitales, además de la atención y el apoyo a víctimas.
Es fundamental ofrecer el acompañamiento psicológico y legal, evitar la revictimización en los procesos internos, garantizar la confidencialidad, esto es muy importante, y la protección de datos, y además en la implementación de todas estas estrategias, la evaluación y la mejora para medir la incidencia del ciberacoso y la efectividad de las acciones que estemos implementando, además de la retroalimentación.
Y cuando “la funa” y el ciberacoso se vuelven violencia política contra las mujeres en razón de género, también establecer mecanismos que nos permitan canalizar las denuncias hacia las autoridades que corresponden.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, estimada Itzel.
Y bueno, daríamos paso a la oportunidad de que entre ustedes tres puedan comentar lo que ha sido la participación de las otras dos panelistas.
Así es que adelante quien guste iniciar para poder darle el uso de la voz.
Adelante, Aracely, adelante, por favor.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Zacatecas, Aracely Frías López: Muchas gracias, estimada Maestra María Luisa.
Entre las compañeras Mirna e Itzel lo hemos comentado y es un hecho que el ciberacoso tiene consecuencias profundas entre quienes llegan a liderear y que tienen un papel público. Y bueno, tiene una gran consecuencia en su liderazgo y cómo se construye la representación en espacios públicos, profesionales y políticos. Entonces, de ahí el acosador o la persona que tiene esta facilidad de atacar, pues tiene un impacto en la cuestión profesional y política de esta persona.
Ahora, los ataques con sesgo de género hay que aclarar que no son solo opiniones fuertes, muchas personas las ven como que, bueno, es que no aguantan que les estemos diciendo, para eso son personas públicas. No, no son opiniones fuertes, son formas de violencia, verdad, que aprovechan el anonimato para perpetuar desigualdades.
Esto convierte el ataque en algo a veces personal y estructural, no solo en desacuerdos de opinión. Entonces, no hay que confundir, porque muchas personas las expresan como que, bueno, es mi opinión y estoy en desacuerdo contigo y por eso tengo derecho a atacarte. Y ante el anonimato, pues es más sencillo para ellos.
Hay un efecto de círculo vicioso que yo quisiera comentar que, entre menos representación diversa, o sea, entre menos participación por estas situaciones, más estereotipos sin cuestionar, entonces, menos cambiaremos esa situación de estereotipos de género. Pero mientras no participemos, mientras más estereotipos sin cuestionar, hay más ataques con sesgo y en consecuencia aún menos participación y eso agrava todavía más la situación de las personas que son acosadas.
Gracias.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, Maestra Aracely.
Adelante, estimada Itzel.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Campeche, Itzel Aguilar Ambrocio: Muchas gracias.
Coincido con lo que comenta Aracely. Además, el hecho de que se presenten este tipo de ataques ya sea a través del ciberacoso o de “la funa” contra las mujeres por razones de género, y sobre todo quienes participan en el ámbito público o político, genera una desigualdad no solamente en su participación, también en el propio debate público, porque las mujeres suelen ser atacadas por razones de género y esto genera una cancha desigual donde las mujeres deciden no participar por el miedo que tienen:
Uno, a ser mayormente expuestas atacadas, y además esto de “la funa” en sentido negativo, porque se convierte en un linchamiento digital sin pruebas que amplifica el acoso y la violencia hacia ellas y además la viralización; es decir, cuando el ciberacoso se genera está dentro de un círculo, pero cuando “la funa” se vuelve viral o el ciberacoso se vuelve viral, se amplifican los efectos que tiene hacia la participación de las mujeres, porque hay un impacto psicológico y emocional, es decir, les genera estrés, ansiedad, el desgaste emocional, sobre todo la pérdida de confianza para expresarse públicamente y en algunos casos hasta la vergüenza, es decir, asumir o apropiarse del mismo discurso de odio del que están siendo objeto.
Por ello, retomo mucho lo que comentábamos hace rato, las redes de apoyo son fundamentales para poder hacer un acompañamiento de las mujeres que están viviendo ciberacoso o están siendo funadas en redes sociales es fundamental, uno, para generar también resiliencia, pero evitar esto que comentaba Aracely, la normalización, la resiliencia nos tiene que llevar hacia la denuncia y debemos evitar en todo momento la normalización de este tipo de violencia digital, ya sea en razón de género o violencia política contra mujeres en razón de género en los espacios digitales, toda vez que son formas nuevas de participación, pero en esa forma novedosa de participar, las instituciones sí tenemos responsabilidad en el sentido de dar a conocer y exhibir este tipo de violencias contra las mujeres en los espacios digitales.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, Maestra Itzel.
Si no tuviesen más comentarios ya en esta ronda… Adelante, Licenciada Mirna, adelante.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Tlaxcala, Mirna Eugenia Garduño Ruiz: Gracias, Maestra María Luisa, ya no creía necesario levantar la mano, pero sí quisiera resaltar dos situaciones muy importantes que han expuesto mis compañeras.
Primero nos decía Itzel, sororidad, empatía y solidaridad. Es un poco tres factores que creo que son fundamentales para frenar y no sentir que esta “funa” nos afecte tanto.
Quiero simplificarlo con una situación que le pasó a una compañera Vocal de Capacitación Electoral, que crearon un perfil falso con su imagen, con fotografías reales de ella, pero donde se expresaba muy negativamente de muchas otras personas, principalmente con grupos de capacitadores electorales que tenía, y quienes la conocíamos sabíamos que no era ella.
Entonces cuando alguien se enteró que ese perfil andaba rondando, le dijo “oye, compañera, eres tú, tú te estás expresando de esa forma”, y claro que no era así.
Entonces se detecta este perfil falso, totalmente anónima la persona y no se podía identificar de manera ordinaria quién sería, y entre varias personas que éramos amigas suyas, nos llamó y nos dijo “ayúdenme a denunciar ese perfil para que lo bajen”.
Entonces, bueno, esta es una forma de hacer frente a esta situación.
Hay que ser bien conscientes que hay grupos específicos para acosar a las mujeres, principalmente en donde ha sido muy sonado últimamente este famoso grupo de personas que generaron con inteligencia artificial, pues alteraron las fotografías de compañeras suyas de estudio, y bueno, estuvo, es una situación muy complicada que a la que se enfrentaron jovencitas que tuvieron que hacer sus denuncias por este acoso en las redes.
Es cuanto, Maestra.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Gracias, Licenciada Mirna, qué bueno que decidió sí levantar la mano, porque sin duda la aportación es sumamente rica.
Así que agradezco a ustedes esta retroalimentación que se han dado, al menos en lo particular como Moderadora he tenido la claridad de lo que han aportado con ello.
Y daríamos así paso a nuestra tercera ronda, que es una ronda de conclusión, donde bueno, pues cada una tendrá hasta tres minutos finalmente, que es una ronda que hemos denominado de reflexión final y que se basa en una pregunta, que es la misma para las tres, que es: ¿qué acciones consideran prioritarias para fortalecer entornos digitales más seguros para las mujeres?
Y bueno, pues abriría la misma nuevamente la Licenciada Mirna Eugenia Garduño Ruiz.
Adelante, por favor.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Tlaxcala, Mirna Eugenia Garduño Ruiz: Muchas gracias nuevamente, Maestra María Luisa.
Bueno, digamos que en esta última participación quisiera resaltar tres aspectos muy importantes:
Una tiene que ver con que tenemos, aunque no somos responsables de esta situación, tenemos que revisar la configuración de seguridad y privacidad que tenemos en nuestros servicios de cuentas en línea.
Tenemos que revisar qué parte de nuestra información es pública, quiénes pueden ver esta información y quiénes pueden incluso etiquetarnos en sus publicaciones. También considero que el algoritmo puede ayudarnos. Por ejemplo, yo creo que todos ustedes han notado que en las redes sociales bajan publicaciones, que son violentas.
Hay ciertas palabras que están censuradas. Si tú escribes o dices una palabra que está censurada, el algoritmo la detecta. Por eso hay muchos creadores de contenido, principalmente, que cambian la palabra que ya saben que está censurada y ahora dicen se desvivió o se auto eliminó. Hay muchas palabras muy similares; pero bueno, no les voy a decir por qué, que tal que nos censuran.
Entonces, pienso que podemos hacer con esto del ciberacoso algo como educar al algoritmo para que detecte estas agresiones que son dirigidas y que son violentas y que podamos estarlas denunciando para que sean en algún momento detectadas como acosadoras.
También se baja en automático esta publicación. También, por último, considero que aún nos falta mucho por hacer para facilitar los mecanismos para presentar denuncias y, sobre todo, para que haya sanciones. El presentar una denuncia en cuestiones de ciberacoso debería ser tan sencillo como dar un clic.
Es cuanto más. Gracias.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, licenciada Mirna, por su reflexión final.
Daríamos paso, entonces, a la participación con la misma pregunta de la Maestra Aracely Frías.
Por favor, maestra.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Zacatecas, Aracely Frías López: Muchas gracias.
Pues después de reconocer e identificar los daños y efectos que puede causar el ciberacoso, ya comentamos la ansiedad, depresión, aislamiento, daño reputacional, etcétera, hay que encontrar el equilibrio en este tema, es muy difícil.
Hay un gran reto, que es encontrar el punto medio entre proteger la libertad de expresión y reducir el daño y la impunidad; y ante este fenómeno la víctima opta por adaptarse o resistir; sin embargo, es sumamente importante no normalizar este acoso, esta violencia que ocasiona el ciberacoso.
Otro aspecto importante es que las instituciones cuenten y fortalezcan redes de apoyo y contención, así como de acompañamiento. Es importante hablar, reportar y retroalimentar a las y los compañeros.
Otras propuestas pueden ser la moderación más escrita por parte de las plataformas, una educación digital y ética en línea, aumentar el pensamiento crítico y la empatía digital. También hay que tener presente que hay límites importantes, porque no siempre es posible identificar con certeza al agresor.
El proceso puede ser lento para poner una denuncia y tener resultados y requiere de una evidencia sólida.
Existe riesgo de violar privacidad dentro de ese proceso si no se cuenta con un, o si no se sigue el marco legal.
¿Qué pueden hacer las víctimas? Documentar todo, capturas, enlaces, fechas, denunciar en la plataforma, como comentaba ahorita la compañera Mirna; buscar apoyo legal si hay amenazas graves, y otra es no responder al acoso, es muy tentador responder porque molesta, pero hay que evitar escalarlo.
Esto representa un reto importantísimo ante la actualización y cambios que generan las redes sociales, porque realmente estos cambios y progresos en las cuestiones tecnológicas es muy obvio que vamos avanzando muy rápido, entonces cada vez se crean mayores formas o mejores formas más bien de poder realizar el acoso sin ser identificado.
El anonimato en sí sabemos que no es un problema, o sea, el anonimato puede ser hasta positivo en ciertos momentos, pero sí hay un desafío en reducir el daño sin eliminar la protección que brinda.
Identificar agresores es posible, pero requiere un equilibrio entre tecnología, leyes y responsabilidad digital.
Es cuanto, muchas gracias.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, Maestra Aracely.
Y, bueno, cerraríamos la intervención de nuestras panelistas con la Maestra Itzel. Por favor, Maestra Itzel Aguilar, adelante, por favor.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Campeche, Itzel Aguilar Ambrocio: Gracias María Luisa.
Bueno, coincido con lo que ya comentaron las compañeras.
En México, quiero recalcar, el ciberacoso y “la funa” no siempre están tipificados con ese nombre. Sin embargo, sí están regulados a través de distintos marcos normativos que protegen la dignidad, la privacidad y la seguridad, especialmente de las mujeres.
Aquí, nada más para comentar, cuando o dónde entra “la funa” en su forma ilegal, ya que por sí misma no lo es, cuando hay difusión de datos personales con contenido íntimo, cuando se incurre en violencia de género, cuando se realizan amenazas o incitación al odio o cuando se vulnera la dignidad o reputación sin pruebas de las mujeres.
En México existe todo un marco, y yo creo que dentro de las acciones prioritarias está la educación digital y de género que tenemos que impulsar las instituciones y la ciudadanía en general, el tema de las redes de apoyo, el marco legal y de acción institucional donde estén establecidos protocolos específicos de actuación para las instituciones, para la ciudadanía y el fortalecimiento de estos mecanismos de denuncia.
Algo importante, el autocuidado emocional, no perder de vista que la exposición a este tipo de ataques vulnera a las mujeres y la seguridad personal, el uso responsable de redes.
Esto es muy importante como estrategias fundamentales para disminuir este tipo de violencia que tiene una incidencia no solamente en la participación de las mujeres en el ámbito público o en el ámbito político, también tiene consecuencias para nuestra democracia, ya que este tipo de violencia contra las mujeres reduce la diversidad de voces, limita la representación de las mujeres en la participación política y en el ejercicio pleno de sus derechos político-electorales y debilita la igualdad de condiciones para competir políticamente o para ejercer los cargos de representación, o incluso, la función pública que tengan en distintas instituciones.
Entonces, no perdamos de vista el ciberacoso y “la funa” en un sentido negativo sí pueden ser sancionados y tenemos que fortalecer estos mecanismos de denuncia, estos espacios incluso de denuncia anónima que le permitan a la víctima poder encauzar las situaciones que vivan de violencia a través de estos dos mecanismos o herramientas y promover una sanción efectiva de conductas que se constituyan como violencia digital, violencia digital en razón de género y violencia política contra las mujeres en razón de género.
Es cuánto.
Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva de Querétaro, María Luisa Flores Huerta: Muchas gracias, Maestra Itzel.
Pues estamos ya entrando al cierre del Panel, pero quiero compartirles algo porque no quiero quedármelo. El día de ayer tuvimos una breve charla con las panelistas y su servidora. La Maestra Itzel compartió una frase que la Licenciada Mirna le pidió decir hoy muy fuerte y la voy a compartir yo.
Compartíamos como una de las grandes reflexiones que, contra el ciberacoso en el anonimato, particularmente, hay que ser resilientes sin resignarnos. Esta parte es muy importante porque es la forma en la que nos negamos a aceptar que este tipo de violencia siga creciendo o siga manifestándose. Es una forma de decir “queremos un alto a este tipo de violencia”.
Así es que, perdón, no quise dejarlo de compartir porque me parecía que era fundamental, aparte la Licenciada Mirna insistió con la Maestra Itzel que compartiera la frase, le parecía trascendental.
Así que una vez que las tres, tanto mi querida Mirna, Aracely e Itzel han concluido su participación como panelistas, quiero reiterar mi reconocimiento y agradecimiento por todo el trabajo que han realizado.
Resalto una importante contribución de este Panel junto con los anteriores y los que vendrán a la reeducación de la violencia política contra las mujeres en razón de género, dejando una reflexión final de mi parte, que es la necesidad de continuar trabajando y seguir extendiendo las redes feministas al ámbito digital. El ciberactivismo es una herramienta a nuestro alcance para combatir el acoso anónimo. Levantemos la voz tan alto que podamos anular el ruido que provoca este ciberacoso.
Agradezco a todas y todos ustedes su atención y con ello concluimos los trabajos de este Panel.
Muchas gracias.
Presentadora: Muchísimas gracias.
Qué enriquecedora conversación nos compartieron y de verdad estamos muy agradecidos. A nombre del Instituto Nacional Electoral agradecemos profundamente la participación de nuestras panelistas y nuestra moderadora.
Asimismo, extendemos nuestro agradecimiento a todas las personas que siguieron esta transmisión a través de los canales institucionales del INE.
Y bien, como lo comentó la Maestra María Luisa, que fue la que nos invitó también a continuar pendientes de las actividades en los espacios de reflexión impulsados por el Observatorio de Participación Política de las Mujeres orientados a fortalecer la participación política de las mujeres y prevenir la violencia en entornos digitales.
Es así como damos por concluido el Panel número 3: Ciberacoso (La Funa) Contra las Mujeres y su Anonimato.
Muchísimas gracias por su atención y que tengan muy buenas tardes.
-o0o-