En legislaturas, INE propone transitar hacia modelo de proporcionalidad pura
La Consejera Electoral Dania Ravel expuso los principales ejes de las propuestas presentadas por el Instituto ante la Comisión Presidencial para la reforma electoral, orientadas a fortalecer la autonomía institucional, mejorar la organización de los procesos y garantizar mayor certeza democrática.
Uno de los planteamientos centrales es que la elección del Poder Judicial no sea concurrente con las elecciones ordinarias. Ravel explicó que la experiencia en Durango y Veracruz evidenció una alta complejidad operativa y un incremento significativo de costos, debido a la necesidad de duplicar casillas, personal, capacitación, bodegas y procesos de cómputo, ya que los partidos políticos no participan en la elección judicial, pero sí en los demás comicios. De replicarse este esquema en 2027, cuando coincidirían elecciones judiciales, federales y locales, la operación sería prácticamente inviable.
Sobre el argumento de que la concurrencia puede incentivar la participación, advirtió que esta modalidad puede generar un voto desinformado, ya que en procesos previos la promoción de la elección judicial fue mínima frente a la prioridad otorgada a las campañas partidistas.
En materia de representación proporcional, señaló que el INE propone mantener el número de legisladores plurinominales, pero transitar hacia un modelo de proporcionalidad pura, con listas abiertas, donde la ciudadanía decida directamente qué candidaturas ocupan los escaños. Esto permitiría reducir la sobrerrepresentación y limitar el control de las cúpulas partidistas.
Ravel también destacó la propuesta de establecer un esquema de financiamiento estable para el INE y los organismos locales, vinculado a un indicador objetivo como el PIB, con el fin de evitar recortes discrecionales que afecten su autonomía operativa.
Subrayó una iniciativa para reforzar la independencia de las consejerías electorales, mediante una reforma constitucional que impida que sean sujetas a investigaciones o procedimientos administrativos por el sentido de sus votos, al considerar que ello vulnera la autonomía del órgano máximo de dirección del Instituto.
La consejera reconoció que algunas propuestas han encontrado resistencias iniciales, pero afirmó que el INE seguirá participando activamente en el debate para que su experiencia técnica sea considerada y se preserve un modelo electoral confiable, autónomo y con legitimidad ciudadana.