Cómo usar la IA en las elecciones sin perder el control humano: recomendaciones del IIIDEM
En el marco de la «Cumbre 2026: Resiliencia, cooperación e integridad. Elecciones en el siglo XXI», se destacó que, ante la transformación digital, las instituciones electorales deben fortalecer sus capacidades para garantizar votaciones libres, equitativas y transparentes.
En este contexto, la Inteligencia Artificial (IA) representa tanto una oportunidad para mejorar procesos electorales como un desafío por riesgos como la desinformación sintética, los deepfakes y las ciberamenazas.
Durante este evento, Rakesh Kumar Verma, director general del Instituto Internacional de Democracia y Gestión Electoral de la India (IIIDEM), presentó una estrategia para orientar la incorporación responsable de esta tecnología en los organismos electorales.
La propuesta del IIIDEM plantea que la IA debe incorporarse, pero sin delegar en la tecnología las decisiones que corresponden a la autoridad electoral. Para ello, establece como elementos centrales la supervisión humana, la transparencia, la protección de los datos y la evaluación continua de riesgos.
Inteligencia artificial e integridad de las elecciones
La IA tiene un impacto mixto en la integridad electoral: puede contribuir a mejorar la administración electoral, la seguridad, la comunicación con la ciudadanía y la eficiencia de los procesos, pero también generar amenazas y mecanismos de manipulación. En las elecciones, sus principales riesgos incluyen la generación de deepfakes y desinformación sintética, el acoso y la violencia de género mediante contenidos manipulados, así como ciberataques. Estos mecanismos pueden afectar la percepción pública incluso antes de que sea posible demostrar técnicamente que un contenido es falso.
Por otra parte, los partidos y campañas pueden utilizar IA de manera legítima, para ampliar el alcance de los mensajes hacia comunidades que hablan diferentes idiomas o también darle otro uso, como la generación de avatares o voces clonadas. Uso de la IA en los organismos electorales
Los organismos de gestión electoral emplean o exploran la IA en distintos procesos. Entre sus principales aplicaciones se encuentran la verificación de identidad y la duplicación biométrica – que consiste en detectar si una persona está registrada varias veces con nombres distintos-, los chatbots de información al votante, la planificación y ubicación de casillas, la investigación y redacción administrativa, la detección de contenidos sintéticos y proyectos piloto para apoyar el conteo de votos.
Regulación de la IA en campañas electorales
Los países han desarrollado distintos mecanismos para regular el uso de deepfakes y otras tecnologías de IA durante las campañas:
- Corea del Sur prohibió los deepfakes durante los 90 días previos a la elección.
- India estableció un mecanismo para retirar contenidos sintéticos no autorizados o engañosos en un plazo de tres horas.
- Brasil exige etiquetar la propaganda política que contenga material generado o modificado con IA.
- Estados Unidos determinó como ilegales las llamadas automatizadas que utilizan voces clonadas mediante IA.
Estos enfoques buscan fortalecer la respuesta rápida ante contenidos manipulados, prevenir la desinformación, garantizar la transparencia sobre el origen de los contenidos y cerrar las brechas legales frente a nuevos abusos tecnológicos.
Estrategia del IIIDEM para la adopción de IA
El IIIDEM propone que la incorporación de la IA avance de acuerdo con el nivel de preparación y madurez institucional y no mediante plazos rígidos. Su hoja de ruta contempla cuatro fases:
- Cimientos (Foundation): evaluación de la preparación institucional y establecimiento de salvaguardas.
- Construcción de la gobernanza (Governance Build-Out): creación de estructuras institucionales y capacitación del personal.
- Integración operativa (Operational Integration): incorporación de aplicaciones de riesgo moderado bajo salvaguardas consolidadas.
- Madurez (Maturity): integración de la gobernanza de la IA y supervisión independiente.
Para sostener este proceso, el modelo contempla cuatro áreas de capacitación:
- Técnica: para la detección, evaluación de riesgos, ciberseguridad y auditoría.
- Gobernanza: centrada en principios, supervisión y toma de decisiones.
- Operativa: vinculada con padrones, logística y monitoreo.
- Comunicación pública: que incluye registros de uso de IA, prevención de desinformación y respuesta ante incidentes.
La IA como herramienta para fortalecer la democracia
Cuando se implementa con gobernanza, transparencia y supervisión humana, la IA puede contribuir a fortalecer la integridad democrática, concluye Rakesh Kumar Verma, director general del Instituto Internacional de Democracia y Gestión Electoral de la India. En los registros electorales puede ayudar a identificar duplicidades y mejorar la autenticación de las personas. En materia de información, los chatbots pueden facilitar el acceso a información oficial, mientras que las herramientas lingüísticas pueden ampliar el alcance de mensajes hacia comunidades diversas.
También puede contribuir a proteger el entorno informativo mediante la detección de contenidos sintéticos, estrategias de prevención de la desinformación y mecanismos de etiquetado que permitan identificar materiales generados o modificados con IA. En el ámbito administrativo, los asistentes de IA pueden agilizar tareas de investigación y redacción, y los proyectos piloto de apoyo al conteo buscan mejorar la eficiencia del procesamiento de resultados.
Estos planteamientos formaron parte de las discusiones de la Cumbre y mostraron que la incorporación de la IA en los procesos electorales requiere criterios claros para su uso. La estrategia del IIIDEM plantea una adopción gradual, responsable y supervisada, orientada a que la tecnología contribuya al fortalecimiento de la integridad de las elecciones democráticas.