“Plan B” electoral plantea retos operativos y presupuestales para el INE
El Consejero Electoral Jaime Rivera se pronunció sobre los alcances del llamado “Plan B” de la reforma electoral, al destacar que, si bien no implica una transformación estructural radical del sistema electoral, sí introduce elementos que representan retos operativos y presupuestales para la institución.
Agregó que el diseño constitucional y legal del INE se mantiene sin cambios sustantivos, lo cual consideró positivo. No obstante, afirmó que las restricciones presupuestales podrían afectar la capacidad operativa del organismo, y subrayó que más que modificaciones profundas, el Instituto requiere fortalecimiento institucional y una adecuada asignación de recursos acorde con sus responsabilidades.
Respecto a la estructura operativa, Rivera Velázquez explicó que, a diferencia de propuestas anteriores, no se contempla la transformación de Juntas Distritales en órganos unipersonales, lo que evita riesgos de inoperancia. Sin embargo, reconoció que eventuales limitaciones presupuestarias podrían incidir en su funcionamiento de cara a futuros procesos electorales.
Por otra parte, el Consejero alertó de los riesgos de realizar de manera simultánea los comicios del Poder Judicial con las elecciones políticas. Indicó que esta concurrencia podría generar complicaciones logísticas, dificultar el voto ciudadano y sobrecargar a las mesas directivas de casilla, poniendo en riesgo la integridad de los procesos electorales.
En materia de remuneraciones, consideró que la propuesta de establecer topes salariales para consejeros y funcionarios parte de comparaciones inadecuadas y tendría un impacto presupuestal mínimo. Añadió que, además de posibles implicaciones legales, el ahorro derivado de estas medidas sería marginal frente al presupuesto total.
El Consejero Rivera reiteró que el Instituto ha garantizado elecciones confiables y auténticas, por lo que llamó a preservar sus capacidades institucionales en beneficio de la democracia mexicana.