Autonomía y organización electoral, en riesgo ante eventual reforma
El Consejero Electoral Jaime Rivera expresó reservas respecto de diversos planteamientos vinculados con la iniciativa de reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al señalar que hasta ahora lo difundido públicamente carece de precisión y diagnóstico detallado.
El Consejero indicó que los diez puntos dados a conocer mediante un infograma “muy elemental” no desarrollan aspectos específicos, por lo que varias propuestas resultan vagas. No obstante, advirtió que, de contemplarse la supresión de las juntas distritales permanentes, integradas por personal profesional de carrera, se trataría de una regresión que afectaría la autonomía del Instituto y pondría en riesgo la organización misma de las elecciones.
Jaime Rivera subrayó que las juntas distritales permanentes constituyen un pilar del modelo electoral mexicano, construido durante la transición democrática para sustituir el esquema en el que el gobierno organizaba los comicios. Recordó que uno de los principales avances fue la creación de una autoridad electoral profesional y autónoma, respaldada por todas las fuerzas políticas como garantía de imparcialidad y confiabilidad.
En este sentido, sostuvo que la organización electoral no puede quedar en manos de estructuras improvisadas, pues ello comprometería la certeza de los procesos y no beneficiaría a ninguna fuerza política. Señaló que, si bien en otros países las elecciones son organizadas por servidores públicos, existe en ellos una tradición de apego a la legalidad que no puede equipararse mecánicamente con la experiencia histórica mexicana.
Respecto a la eventual reducción presupuestal del Instituto, el consejero cuestionó la ausencia de un diagnóstico que sustente, por ejemplo, un recorte del 25 por ciento, y rechazó que el INE sea el organismo electoral más costoso del mundo. Explicó que, al considerar el tamaño de la población y el número de funciones que desempeña —muchas de ellas inexistentes en otros países—, dicha afirmación carece de sustento.
El Consejero Electoral también hizo referencia a dos ejes fundamentales de la transición democrática: una autoridad electoral profesional y autónoma, y un sistema de representación política que refleje de manera equitativa la voluntad ciudadana. En este contexto, manifestó preocupación por la propuesta de eliminar la representación proporcional en la Cámara de Senadores, al advertir que podría afectar el equilibrio en la representación de las entidades federativas.
En cuanto a la Cámara de Diputados consideró necesario corregir ambigüedades del artículo 54 constitucional relativas al límite de sobrerrepresentación. Señaló que la coexistencia de disposiciones que equiparan partido y coalición ha permitido interpretaciones que, en la práctica, han ampliado significativamente la sobrerrepresentación, como ocurrió en 2024, generando intensos debates jurídicos y políticos.
Reiteró la importancia de que cualquier reforma electoral parta de un diagnóstico técnico sólido y preserve los elementos que han garantizado la competencia y la alternancia democrática en México, particularmente la autonomía institucional y la representación proporcional como mecanismos de equilibrio y pluralidad.