Autonomía e independencia del INE dependen de las decisiones de su máximo órgano de dirección
La Consejera Electoral Dania Ravel realizó un balance de su gestión de casi nueve años en el organismo, periodo en el que el Consejo General enfrentó retos inéditos como la pandemia por COVID-19, que obligó a suspender temporalmente elecciones en Coahuila e Hidalgo, así como la organización de la primera consulta popular, la primera revocación de mandato y la primera elección del Poder Judicial, todo ello en un contexto de recortes presupuestales.
Destacó que la integración del Consejo General ha sido determinante para impulsar acciones afirmativas en la conformación del Congreso y garantizar la paridad en las gubernaturas, lo que ha contribuido a que actualmente 13 mujeres encabecen gobiernos estatales. Subrayó que la autonomía e independencia del Instituto dependen de las decisiones que adopte su máximo órgano de dirección.
Entre los momentos más desafiantes mencionó el cambio en la presidencia del INE tras la salida de Lorenzo Córdova Vianello, lo que generó inestabilidad interna por la renuncia de integrantes de la Junta General Ejecutiva y diferencias en la designación de cargos directivos.
Como principal satisfacción, resaltó el profesionalismo del Servicio Profesional Electoral y de los órganos desconcentrados, cuya labor técnica ha permitido organizar procesos federales en 2018, 2021 y 2024 con solidez institucional.
Finalmente, expresó preocupación ante posibles cambios derivados de una eventual reforma electoral que afecten la permanencia de las juntas locales y distritales, pues consideró que son fundamentales para la actualización del padrón, la educación cívica y la organización eficiente de los comicios en todo el país.