Palabras de Lorenzo Cordova en la entrega de Solicitud de Registro de Ricardo Anaya como Candidato a la Presidencia de la República de la Coalición «Por México al Frente»

Escrito por: INE
Tema: Consejero Presidente

 Hoy inicia el periodo para el registro de las candidaturas de quienes contenderán por un cargo de representación en el proceso electoral más grande de nuestra historia democrática.

 En este periodo de registro, que concluirá el próximo 18 de marzo, los partidos y coaliciones, así como las y los aspirantes independientes a un cargo de elección, deberán entregar los documentos con los que acrediten que han cumplido con todos y cada uno de los requisitos que marcan la Constitución, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, y la Ley General de Partidos Políticos.

 Debo subrayar que para la incorporación de los candidatos a la boleta, es necesario hay cumplido con lo dispuesto por la ley y la normatividad, también, en materia de fiscalización.

 Por lo tanto habrá que esperar los dictámenes sobre los ingresos y gastos de las precampañas que la Comisión de Fiscalización presente al Consejo General sobre quienes aspiran a la Presidencia de la República.

 Para ello, conforme lo establecimos en los acuerdos del propio Consejo general, el próximo 29 de marzo se llevará a cabo una sesión especial para el registro de las candidaturas.

 Agradezco a los integrantes de la Coalición Por México al Frente la entrega de estos documentos. De cumplir con los requisitos, su candidato, el doctor Ricardo Anaya, podrá contender como candidato al cargo de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el próximo primero de julio.

 Permítanme plantear aquí una reflexión sobre el momento en el que se encuentran las contiendas electorales.

 Estamos inmersos en un intenso proceso electoral, el más grande de nuestra historia para renovar pacífica e institucionalmente los poderes de la República.

 Justo porque se trata de una renovación pacífica, prevista por las leyes, estamos ante un procedimiento que forma parte de nuestro andamiaje democrático y donde la jornada electoral no es un punto final.

 El 2 de julio la vida en nuestro país continuará gane quien gane, los trabajadores irán a sus empleos, los empresarios continuarán con sus negocios y las familias seguirán con sus rutinas.

 Para que esto sea así, el respeto a las reglas es una condición necesaria para que la democracia cumpla con su función civilizatoria.

 En los últimos 30 años hemos construido un sistema electoral robusto que goza del reconocimiento internacional. No obstante, que una elección llegue a buen puerto y cumpla con su función de ser el cauce institucional mediante el cual las diferencias políticas se procesan de manera pacífica, depende de que todos los actores públicos y privados nos apeguemos a las reglas democráticas que nos hemos dado.

 La recreación de la democracia supone el cumplimiento de una serie de responsabilidades compartidas. La autoridad electoral debe cumplir con su mandato de organizar las elecciones y de resolver las disputas que se presenten con apego a la ley, con certeza en su actuación, generando información clara, confiable y oportuna.

 El INE desplegará su experiencia institucional para que estas sean las elecciones más fiscalizadas de la historia. Sólo así podremos cumplir con la finalidad de ser un ancla fundamental de la estabilidad política como lo supone nuestro mandato constitucional.

De los partidos y candidatos se espera que se apeguen a las normas y cumplan con sus obligaciones de transparencia y rendición de cuentas. Y por supuesto, esto significa que tienen la obligación de apegarse a las disposiciones de la fiscalización.

 Y, además, desplegar campañas electorales tan ríspidas como sean necesarias, pero tan sustantivas como sea posible, con propuestas y diagnósticos que atiendan los grandes desafíos que enfrenta nuestro país. Desafíos, por cierto, que seguirán ahí el 2 de julio.

 Los gobiernos por su parte deben cumplir con la prohibición, con respeto a la prohibición constitucional de mantener la imparcialidad política, tanto en su actuación como en el uso de los recursos a su cargo.

 Deben ser respetuosos de su obligación de no intervenir en la contienda electoral. Estoy absolutamente convencido que el pluralismo político que hoy cruza todo el territorio nacional y la creciente competitividad de los comicios generada con la instrumentación del Sistema Nacional de Elecciones son un síntoma de una democracia cada vez más fortalecida.

 Esto implica que en México, como en cualquier sistema democrático, no haya ganadores ni perdedores predeterminados, y que quien gane y pierda en las urnas no lo haga de una vez y para siempre.

 Los triunfos electorales se obtienen en las urnas y los otorgan las y los votantes en las casillas. El futuro político de nuestro país dependerá de la capacidad de todos de contribuir a la cohesión social y a la construcción de consensos.

 De nuestra parte, las consejeras y consejeros electorales del Instituto Nacional Electoral reiteramos que esta autoridad será absolutamente imparcial, y que cumplirá con el mandato de arbitrar las contiendas electorales sin filias ni fobias para garantizar equidad en todas las elecciones.

 Muchas gracias y muy buenos días.

 Palabras de Lorenzo  Cordova en  la entrega de entrega de Solicitud de Registro de Ricardo Anaya Cortés Como Candidato a la Presidencia de la República de la Coalición «Por México al Frente» en  el  auditorio  del INE

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