Intervención de Roberto Heycher Cardiel en la presentación de las memorias del 12° Congreso Nacional de Organismos Públicos Autónomos de México

Escrito por: INE
Tema: Destacada

Muy buenos días tengan todas y todos.

Muy buenos días distinguidas autoridades del presídium, muchísimas gracias por el espacio para poder coincidir con ustedes en esta organización del 12° Congreso Nacional de Organismos Públicos Autónomos de México; pero sobre todo, también, gracias por la posibilidad de poder contribuir a la reflexión de lo que fue el 11° Congreso Nacional de Organismos Públicos Autónomos.

Antes que nada, les transmito un saludo del doctor Lorenzo Córdova Vianello. Hay un interés muy importante en que este Congreso Nacional de Organismos Públicos Autónomos de México se constituya como un espacio más para el diálogo, como un espacio más para la reflexión nacional en torno a los problemas que afectan a nuestra cultura política democrática.

En estos momentos, yo les voy a platicar un poco respecto a lo que encontramos nosotros en estas memorias del 11° Congreso Nacional y, bueno pues, no me referiré a todo, porque sería imposible que acabara en estos pocos minutos de contarles el contenido tan interesante que hay en estas memorias, pero bueno, me voy a ceñir al texto que traigo escrito para no pasarme del tiempo.

Producto de las luchas sociales dirigidas a la creación de instancias de vigilancia y contrapesos efectivos al ejercicio de la autoridad, los Organismos Públicos Autónomos de México se han consolidado como una pieza fundamental en la construcción de nuestro sistema político democrático. Si bien su contribución a la creación al orden social democrático en nuestro país es hoy incontrovertible, lo cierto es que, en esta segunda década del siglo XXI los organismos autónomos enfrentan nuevos y reiterados desafíos que demandan de espacios para el análisis de la realidad  y revisión de su desempeño en el conjunto de las instituciones públicas.

Justamente este es el papel que cumplió el pasado 11° Congreso Nacional de Organismos Autónomos de México, cuyos temas centrales fueron la identificación de los retos de los derechos humanos, la autonomía universitaria, como ya se ha dicho acá también, la rendición de cuentas y combate a la corrupción e impunidad.

Desde luego, como les decía, no pretendo abarcar en esta breve explicación el enorme y complejo contenido de temáticas que fueron abordadas durante el congreso, sólo me concentraré en dos aspectos que tienen que ver con la función básicamente que desarrollamos en el área de culturas cívica del propio INE, y tiene que ver justamente con las reflexiones en materia de cultura cívica y participación ciudadana.

Durante el 11° Congreso el doctor Lorenzo Córdova en su conferencia de Educación Cívica y Participación Ciudadana expuso, que los órganos autónomos enfrentan un conjunto de desafío.

Por un lado, el hecho de que la autonomía de estos organismos públicos del Estado mexicano no ha logrado ser interiorizada en el imaginario colectivo; es decir, existe un problema de información y de percepción en la cual se traduce en que las ciudadanas y los ciudadanos no han logrado acreditar independencia de los órganos autónomos respecto de los poderes del Estado.

Algo a lo que ya se refería el magistrado en esta teoría clásica de la división de poderes, en donde ya hay una ingeniería constitucional moderna que va más allá por la complejidad justamente de la realidad en la que estos organismos del Estado se desenvuelven y desarrollan su función. Les decía, hay un problema de identificación.

Por otra parte existe los llamados poderes fácticos también, que son poderes sociales, económicos, ideológicos, etcétera, los cuales tienen la capacidad de violar derechos, y por lo tanto, los órganos autónomos como instancias creadas para garantizar y resguardar derechos, inciden directamente en los intereses de estos poderes, esto evidentemente crea una tensión constante para los órganos garantes por parte de los actores con poder quienes realizan esfuerzos para socavar su autonomía, al tratar de crear correas de transmisión de sus interés en la integración y operación de dichos órganos.

Para el doctor Córdova, en esta exposición, la autonomía más allá de ser una condición dada por ley es algo que debe refrendarse en un ejercicio cotidiano de los organismos, tarea que de ninguna manera es sencilla, pero que sin duda es necesaria a fin de afrontar una profunda desconfianza ciudadana la cual comienza por el vecino y se explaya hacia las instituciones de organismos del Estado.

Haciendo referencia al Informe País, me refiero a que empieza por el vecino, porque ese Informe País nos refleja datos muy complejos como el hecho de que el 72 por ciento de las personas no confíe en las otras personas, aunado a la gran desconfianza que existe en los organismos del Estado se suma la desconfianza inter personal, ese es un problema también severo que mina la confianza, y por ello, también, mina la  creación de redes y el asociacionismo de la propia sociedad mexicana.

Por otra parte, también, Yadira Ornelas García, en su ponencia La Participación Ciudadana: Un Camino Hacia La Democracia Efectiva, hizo hincapié en que en nuestro país la participación de los ciudadanos intenta abrirse paso en condiciones de una norma y desigualdad social, rezago en materia de derechos y bienestar social, deficiente y impartición y procuración de justicia y omnipresencia de la corrupción en prácticamente todos los ámbitos de la vida pública.

No es de extrañar la actitud de desconfianza y el alejamiento del espacio público de la propia sociedad.

Debido a lo anterior, la doctora Yadira Ornelas nos recuerda la importancia de revalorar la participación ciudadana como un derecho humano fundamental consagrado en las leyes nacionales y en los diversos instrumentos de derecho internacional, el cual debe ser, en la cual debe ser impulsada en todas sus formas, no sólo la electoral, por cierto, sino en todas las formas y por todos los actores.

Considerar la participación ciudadana desde una perspectiva amplia es algo que también nos recuerda Gibrán Mendoza Ibarra en su ponencia Motivar para Participar.

Para Gibrán Mendoza la participación tiene importancia axiológica pues contribuye a la generación de valores positivos y útiles en la construcción social. La idea de pertenencia y sentido social de nuestra existencia es una de las piezas claves para este autor en donde promueve, justamente, la necesidad de fomentar la participación y su carácter inseparable de la construcción de comisiones estructurales para superar el mero marco político legislativo. Habla de la voluntad política para fortalecer esa cultura.

Por otra parte, los cambios en la vida pública y los actos cualitativos en materia de información, pues también nos obliga como sociedad y como instituciones a replantear nuestras prácticas educativas en materia de formación cívica a fin de formar ciudadanos aptos para reflexionar de acuerdo en el marco de la democracia.

Con esta contundente idea, Gloria Ramírez en su ponencia De la Educación Cívica a la Educación Ciudadana con enfoque de Derechos Humanos, nos invita a crear una sociedad educada que trascienda a la educación formal, y nos advierte, que si bien en los últimos años se han multiplicado los actores detonadores de las iniciativas educativas, las experiencias en ese sentido han sido en su mayoría aisladas y poco articuladas, dispersas y con poco trabajo de sistematización que permita su evaluación y multiplicación.

Así concluye que no existe una política pública nacional en materia de educación cívica, en el 11° Congreso no existía una política nacional en esta materia.

Me gustaría también invitarles a consultar estas memorias, están disponibles de manera digital, también. Me parece que es muy importante conocerlas para poder continuar también este diálogo en el 12° Congreso Nacional.

Quiero concluir esta breve exposición al plantear que los Organismos Públicos tenemos una enorme tarea por delante. Sin dejar de lado los complejos problemas estructurales a los que se enfrenta la participación ciudadana y el desarrollo de la cultura política democrática, debemos contribuir con nuestro trabajo con absoluta verdad y transparencia.

Debemos continuar con la misión institucional que cada uno de estos organismos tiene a fin de generar también confianza en la ciudadanía.

Adicionalmente debemos de fortalecer nuestra capacidad pedagógica a fin de explicar a las y los ciudadanos lo que hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos. Pero además, comprometernos con la formación de una cultura cívica sólida con base, justamente, en los derechos humanos, en la protección y respeto a los derechos humanos.

En el Instituto Nacional Electoral hemos dado un paso al replantearnos de manera profunda el trabajo que en el propio INE hemos instrumentado, en el IFE-INE, en materia de educación cívica en los  últimos 20 años.

Derivado de esta revisión es que hoy se propone el desarrollo de una política de Estado en materia de cultura cívica de largo aliento, la cual está contenida en la llamada Estrategia Nacional de Cultura Cívica 2017-2023, que es conocida como la ENCCÍVICA.

Dicha estrategia pretende ser un ejercicio detonador y armonizador de esfuerzos dirigidos a fortalecer la generación de verdad, de diálogo y también crear contextos de exigencia social que deriven de una ciudadanía democrática más robusta.

Desde este espacio les invito a conocer la ENCCÍVICA, que surge del INE pero no es del INE. La debilidad de la cultura política-democrática es un problema público. Esto implica que es un problema que nos afecta a todas y a todos, la solución no puede ni debe venir de un solo actor social.

No puede porque el reto es muy grande, el reto de fortalecer la cultura política democrática es tan grande que ni siquiera todos los organismos públicos autónomos unidos podríamos enfrentarlo.

Es más, es tan grande que ni siquiera todas las instancias del Estado unidas podríamos atenderlo. Se requiere del concurso de la sociedad civil sumando los esfuerzos de las instancias del Estado. Por eso es tan grande.

Por eso me da mucho gusto escuchar aquí al magistrado comentarnos de esta intención. Ya magistrado, ya, sin duda, hay fecha, el próximo 22 nos vemos en los Diálogos por Una Cultura Democrática, en donde justamente se pretende crear estos puentes.

Porque, efectivamente, como ya lo decía la doctora Yadira Ornelas, hay una distancia, una brecha que separa a los ciudadanos de la toma de decisiones públicas. Es una brecha que se ha creado, se ha profundizado aún más producto del desencanto que ha producido también los resultados de la democracia.

La insatisfacción con la democracia es hoy en día un fenómeno presente que no podemos soslayar. Les decía entonces que la Estrategia Nacional de Cultura Cívica surge en el IINE pero la verdad es que es de todos. Es del libre circulación, cualquier institución, persona, puede tomarla y aplicarla.

Evidentemente, vamos a encontrar, vamos a potenciar sus resultados si nos organizamos y operamos en conjunto, maximizamos esfuerzos. Que ese es parte del planteamiento esencial de la ENCCÍVICA.

Hay muchas instancias que hemos hecho Educación Cívica en los últimos 25 años, pero lo hemos hecho de manera aislada y poco articulada, con objetivos diversos, y eso ha limitado, digamos, el impacto de estas políticas que se han desarrollado en la materia.

Y lo sabemos porque hay evidencia para ello. El Informe País, por  ejemplo, nos habla de esa debilidad de cultura política, pero no es sólo eso. La propia ENCCÍVICA habla de un diagnóstico de 10 componentes, que van desde la profunda discriminación en la que nos desenvolvemos todos los días, hasta temas de falta de equidad de género.

Temas que tienen que ver también con la falta de espacios para incidir en la dirección social. Es decir, falta espacios de gobernanza, o la poca utilización de los que hoy existen también.

Este diagnóstico también nos habla de la profunda crisis de derechos humanos en la que vivimos, de la que ya nos hablaba la doctora Perla hace unos minutos. Y justamente ese diagnóstico nos refleja algo, la debilidad de la cultura política democrática.

Ese es el gran problema que logra identificar la ENCCÍVICA y que se pretende atender con tres ideas que son el núcleo duro de esta política pública, partiendo de un supuesto, que los problemas se resuelven, no resolvemos sus efectos, sino atacando la causa de él.

Entonces, el planteamiento es que con base en mucha verdad, mucho diálogo, y creando muchos contextos de exigencia, vamos a poder lograr que la ciudadanía se apropie cada día más de lo que siempre ha sido de ella. El espacio público, entendido como el lugar público según decía Nora Rabotnikof.

Y esto tiene que ver con la generación de estos espacios de diálogo. Por eso, bueno, desde mi punto de vista esta estrategia es la oportunidad que esta generación tiene para contribuir a la construcción de un México más fuerte y más justo.

Versión  Estenográfica  de Roberto Heycher Cardiel Director Ejecutivo de Capacitación Electoral y Educación Cívica, Presentación de las memorias del 11° Congreso Nacional de Organismos Públicos Autónomos de México, realizada en la sede de la CDHDF 15 de  junio  de 2017.

 

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